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lunes, junio 30, 2008

RECOMENDACIONES DE LECTURA DE CÓMIC MAINSTREAM PARA EL VERANO DE 2008

Para ir acabando con la ronda de recomendaciones TraZeras para esta época estival, aquí os proponemos algunos cómic mainstream (ya sabéis, tebeo norteamericano sin demasiados superhéroes de por medio):


PROMETHEA:




Publicado por Norma Editorial, 16 euros cada tomo (4 hasta la fecha).


Una de las obras más personales, originales y aplaudidas del maestro Alan Moore, y que desde hace un tiempo Norma Editorial viene recuperando en tomos recopilatorios de muy buena presentación. En el caso de que el buen hacer del inglés no fuera suficiente garantía de calidad para alguien (raritos los hay en todas partes, oigan), el arte de J.H. Williams terminará de convencer al más reacio. Desde las sugerentes portadas a los espléndidos ejercicios de composición, de la mezcla de estilos para ayudar a ambientar tan imaginativa trama a las magníficas representaciones de la atractiva protagonista, el dibujo de este cómic de deja sin palabras a las pocas páginas de lectura.

FÁBULAS: HIJOS DEL IMPERIO:




Publicado por Planeta DeAgostini, 12,95 euros.

La popular serie regular publicada por DC Vertigo en E.E.U.U. y por Planeta DeAgostini en estos lares continúa su andadura con un tomo recopilatorio repleto de matices, donde queda espacio tanto para pequeñas historias cómicas, épicos momentos trascendentes para el devenir futuro de los protagonistas de cuento e incluso colaboraciones de otros artistas (Mike Allred o Gene Ha, por dar dos nombres sugerentes) que complementan estupendamente el saber hacer de Mark Buckingham, una vez más, Bill Willingham a los guiones, y el soberbio James Jean a las portadas.


CATWOMAN DE ED BRUBAKER:



Publicado por Planeta DeAgostini, 30 euros.


A medio camino entre el cómic de superhéroes y la serie negra (el tono noir predomina, evidentemente), este contundente tomo recopila la primera veintena de números de la nueva colección de Selina Kyle, alias de la sexy ladrona conocida mundialmente como Catwoman. En esta ocasión, el tomo dobla sus razones para ser calificado como muy recomendable ya que a los trabajados, y ricos en matices, guiones de Bru los acompañan los estilosos dibujos de grandes representantes contemporáneos de la línea dinámica y propia de la animación (con Bruce Timm como referente) del noveno arte: Darwyn Cooke, Cameron Stewart o Javier Pulido son buenos ejemplos de lo que estamos hablando. Entretenimiento de primera clase, ni más ni menos.


¡¡¡Que ustedes disfruten con su lectura!!!

Otras recomendaciones de lectura veraniegas:

jueves, junio 12, 2008

DOLMEN EDITORIAL SE HACE CON LOS DERECHOS DE "HEROBEAR AND HE KID" DE MIKE KUNKEL

La Editorial Dolmen comunica que se ha hecho con los derechos de publicación de Herobear and the Kid de Mike Kunkel.


"Hace apenas unos días, Dolmen cerró con Astonish Comics los derechos para publicar en España la serie “Herobear and the Kid” de Mike Kunkel, siendo uno de esos escasos títulos orientados a la vez a un público juvenil y adulto, habiendo sido ya galardonada en EE.UU. con numerosos premios.

La historia se centra en el pequeño Tyler, quien tiene que mudarse de cada casa tras la muerte de abuelo quedando, teniendo que hacer frente a un nuevo colegio con el bravucón de turno, nuevos amigos… En la herencia de su abuelo, además de la casa familiar y un mayordomo, se incluye un curioso oso de peluche y un reloj roto. Pronto descubrirá que el reloj no es en absoluto inservible y que el aparentemente oso de peluche no es lo que aparenta.

Estamos ante una serie que puede ser leída a dos niveles, al estar enfocada tanto para los más jóvenes como para lectores adultos, con lecturas a doble nivel.

Destaca sobremanera el estilo limpio y claro del autor, claramente influenciado por su paso por la animación, con páginas acabadas con un lápiz elegante y sencillo.

El primer número aparecerá en España en septiembre en formato novela gráfica.

Destacar que Mike Kunkel trabajo durante años para diferentes estudios como Disney, participando en películas como “Hércules” o “Tarzán” y ahora se centra en la producción de sus propios cómics y el desarrollo de productos de merchandising relacionados con los mismos".

Un saludo cordial.

miércoles, junio 04, 2008

HOMENAJE EN LA RED: "Richard Corben: 40 años de cómics"

El otro día, navegando por Entrecomics, vi que el Tío Berni había empezado a publicar una serie de posts donde hacía un magnífico trabajo de investigación y recopilación sobre uno de los grandes del cómic mundial: nada más y nada menos que Richard Corben, que celebra sus 40 aniversario como profesional del noveno arte.

Y qué mejor que sea el propio Tío Berni el que os explique las "razones de peso" que le han llevado a hacer esta serie de posts sobre dicho autor:

"El amigo Jeremy Brood de El Diario de Jeremy Brood ha organizado una peculiar celebración del cuarenta aniversario de Richard Corben el los cómics. A lo largo de toda semana, y a petición suya, varios blogs publicarán artículos relacionados con el autor. Brood ha cometido la imprudencia de incluirnos a nosotros entre su lista de posibles candidatos a escribir algo sobre el gigantón de Kansas (había que decirlo) y, por supuesto, hemos aceptado. Esperamos que el tiempo nos permita escribir algún otro artículo o mostrar curiosidades sobre Corben a lo largo de esta semana, pero de momento aquí va una pequeña crónica de la primera relación del que suscribe con el autor. Atentos al blog de Brood, donde se irán listando las distintas entradas que en la blogosfera se dediquen a Corben".

Pues, lo dicho, pasaros por el blog de Jeremy Brood, dedicado a la figura del gran Richard Corben y de obligada visita, y, naturalmente, echad una mirada a los siguientes enlaces de todos los posts donde el Tío Berni ha contribuido, con su fundamental granito de arena, en el homenaje a este mito viviente de la historia del cómic:

Y del blog El diario de Jeremy Brood también he cogido prestado los enlaces de los diferentes blogueros que se han unido a la causa para celebrar esta efemérides:

Un saludo cordial.

jueves, mayo 22, 2008

CRÍTICA: MOUSE GUARD: OTOÑO 1152 de David Petersen

A modo de relatos cortos, pero con un hilo conductor continuo, nos encontramos en Mouse Guard, publicado por Norma Editorial, ante un cuento que intenta ser, podríamos decir, de corte clásico, con una forma de narrar de forma atávica y unas ilustraciones como sacadas de la mejor tradición de una Beatrix Potter, porque sus personajes protagonistas son antropomorfos, pero esta vez, a diferencia de otras historias, sólo son los ratones los que tienen capacidad de raciocinio y no el resto de las especies.

Porque nos encontramos aquí ante este tipo de narraciones a la manera tradicional, pero esta vez predominando más el dibujo (a modo de verdaderas ilustraciones al uso) que el texto, ya que no nos encontramos delante de un cuento de los de toda la vida con sus consabidas ilustraciones, si no que es una historieta con sus viñetas y bocadillos, un cómic vamos, pero con todo el regusto, transpirando por todos sus poros, de los cuentos infantiles tradicionales de toda la vida que nos leían cuando éramos pequeños.

Esta obra de Petersen está dividida en pequeños capítulos (así fueron publicados en un principio, de forma individualizada), cada uno de ellos con su correspondiente texto introductorio a modo de preámbulo del capítulo a narrar más una máxima o refrán creado ex profeso para la ocasión.

Nos cuenta la historia de la Guardia de los Ratones, allá por el otoño de 1152, compañía de verdaderos guardianes defensores de sus territorios, poblados y fronteras frente a los enemigos de siempre de estos: sus depredadores, terribles y voraces enemigos, como lo son las serpientes, cangrejos, lobos, búhos...

Lo que empezó como una rutinaria búsqueda de uno de su especie, un comerciante de cereales, que había desaparecido, se convirtió en el inicio de una conspiración que tres de los mejores guardianes de la matriarca Gwendolyn, Kenzie, Lieam y Saxon, deberán encargarse de desenmascarar ya que la seguridad de las regiones y de Lockhaven, la casa-ciudad de la Guardia de los Ratones, está en juego.

Acorde al tamaño intrínseco de los ratones todo lo que les rodea está en consonancia a su pequeña dimensión, y lo que para nosotros sería un minúsculo trozo de tierra, para ellos son vastos terrenos formando incluso verdaderas regiones o países, donde las ciudades o los lugares concretos donde residen las poblaciones de roedores son verdaderos pueblos, como si de humanos al uso se tratara, con sus casas, sus tiendas, sus talleres, sus profesiones, su rutina diaria, que se encuentran situados en interiores de troncos de gigantescos árboles o escavados en rocas, conformando intrincados laberintos de calles, plazas o caminos, camuflándose la mayoría de la veces en la densa vegetación autóctona del lugar.

Y, como no, como toda buena historia de género fantástico que se precie, con una ambientación y jerarquización claramente medieval, tenemos también aquí un mapa que nos sitúa y orienta en los territorios de este mundo imaginario del medioevo, con su rosa de los vientos indicándonos los puntos cardinales, sus ciudades más importantes, sus caminos, tal como ha quedado conformado este "particular" mundo tras la guerra de invierno de 1149 contra el caudillo de las comadrejas.

David Petersen es un joven autor nacido en los EE.UU. que tras seguir estudios en Artes Plásticas, y aprendiendo de multitud de tiras cómicas que aprehendía y devoraba, pronto comenzó a idear una serie de historias de corte fantástico que tenía como protagonista a ratones antropomorfos, plasmándolo definitivamente sobre el papel en el 2005/06, y que han tenido un gran éxito en su país. Autor de gran proyección, con cantidad de trabajos en el campo de la ilustración, del cómic y de la escultura, que dará que hablar si no lo está haciendo ya.

Obra verdaderamente de bellas ilustraciones puede que carezca de la fuerza necesaria en su guión y en su narrativa para llegar a calificarla de historia para adultos, dentro del género de fantasía, pero tampoco para el lector infantil-juvenil por las historias en sí que proponen, lleno de conspiraciones y de confrontaciones entre iguales, con las consabidas luchas de poder de época medieval, por lo que se queda en un limbo de difícil definición. O sea, una historia que te puede tanto llenar y satisfacer como dejarte carente y falto de algo más, pero que se sustenta, eso sí, de unas magníficas ilustraciones (porque, la verdad, es que cada una de las viñetas es de considerable tamaño de 1 a 6 viñetas por página), dibujadas como si de ilustración clásica de cuentos infantiles del XIX se tratara, que consiguen que el producto final sea de gran factura visual.

Comentar para concluir que el formato de este primer volumen es cuadrangular de 20x20 cms., cartoné con camisa, del que la Editorial Norma ha sacado dos versiones, una traducida a castellano y otra en catalán, lo que marca, aún más si cabe, una leve diferencia con otro tipo de publicaciones a las que estamos ya habituados en cuanto a formatos se refiere.

En resumen, una obra de bella factura, con una buena edición por parte de Norma, de fácil y rápida lectura, que te permite recrearte en las imágenes, que te asegura pasar un buen rato, con una lectura entretenida y amena pero a la que le falta, no obstante, como ya he sugerido, algo más... Veremos como plantea el autor el segundo volumen y por tanto la continuidad de esta historia, que se está publicando en estos momentos en los USA, con el título de Invierno 1152, habiendo ya un tercer volumen en proyecto, Black Axe 1099-1116, que empezará a realizarse a finales del 2008.

Un saludo cordial.

miércoles, mayo 21, 2008

CRÍTICA: STAR WARS: LEGADO # 1: ROTO de John Ostrander & Jan Duursema

Ya hace tiempo que iba barruntando la idea de hacer algún tipo de post sobre algo relacionado con la mítica Space Opera de Star Wars, tema que ya está ampliamente difundido y profusamente comentado y vuelta a comentar en la red de redes, con miles y miles de páginas, oficiales y no oficiales, que de una u otra forma informan sobre todo lo relacionado con esta saga interestelar, desde la primera trilogía hasta la última, tanto del merchandising como de los miles y miles de fans que puedan haber en cualquier remoto lugar de cualquier país, desde las serie de animación (atención con el próximo estreno de la serie de The Clone Wars para este verano), pasando por toda una serie de novelas hasta llegar a los cómics.

De estos últimos han salido, desde que la saga comenzó, multitud de títulos y arcos argumentales dibujados por grandes maestros del medio, como pueden ser Carmine Infantino, Walter Simonson, Frank Miller, Howard Chaykin, Walt Simonson, Al Williamson, Ian Gibson, Dave Gibbons, Ramón F. Bachs, Cam Kennedy o guionistas de la talla de Archie Goodwin, Chris Claremont, Roy Thomas, John Wagner, y que ahora la Editorial Planeta DeAgostini está reeditando unos bonitos tomitos de Clásicos Star Wars: Hace mucho tiempo... (clásicos que en su momento publicó Marvel y que ahora reedita Dark Horse, y que del primer tomo Luis hizo esta reseña), pasando por los recientes volúmenes que la misma editorial está publicando del nuevo material a partir de la realización de la segunda trilogía (precuela de la primera y mítica trilogía de George Lucas), donde se dividen fundamentalmente en dos títulos, el de Las Guerras Clon (que enlazan el II episodio con el III, intercalando historias paralelas y continuarás que no tuvieron cabida en el II episodio) y el de Imperio (donde se enlaza el episodio III de la nueva trilogía con el IV de la antigua trilogía).

Y, por fin, llegamos a las historias de los hechos que ocurrieron una vez finalizado la última película de la primera trilogía, El Retorno del Jedi, que dejó muchos puntos sin desvelar y nos dejó con la miel en los labios de poder saber qué les ocurrió a nuestros protagonistas favoritos (y que en su momento pudimos leer parte de ellas cuando fueron publicadas por Norma Editorial hace ya unos cuantos años, en tiempos de la Nueva República) y, más aún, de sus descendientes y continuadores del legado de ser un Jedi. Y ahí es de donde arranca Star Wars: Legado # 1: Roto (publicado también por Planeta DeAgostini) y del que trata la crítica que voy a escribir hoy en este post.

Con este volumen empieza otra nueva etapa de esta saga intergaláctica, otro continuará de las películas, pero en vez de hacer una nueva trilogía (no se sabe nunca lo que decidirá en un futuro el señor Lucas) han decidido revelarnos el futuro de la saga, de los descendientes de los personajes principales vistos en los films, nuevamente en este otro medio a caballo entre las novelas y el cine que es el cómic.

En “Roto”, primer arco argumental de Star Wars Legado, nos situamos 130 años después de la famosa y determinante Batalla de Yavin (la misma que pudimos ver allá por el año 1977 en la primera de las películas de Star Wars, el episodio IV, Una nueva esperanza, donde Luke Skywalker fue el causante del principio del fin del emergente poder del Imperio con la destrucción de la Estrella de la Muerte), y que con la posterior muerte del Emperador Palapatine y de Darth Vader, que vimos en El Retorno del Jedi, lo que quedó de las maltrechas fuerzas del Imperio se retiró a Bastión, cerca de las Regiones Desconocidas, pactando una tregua con la renacida Nueva República. Esta paz fue destruida por la invasión extra-galáctica de los Yuuzhan Vong. Una vez derrotados (exiliados al planeta viviente Zonoma Sekot), la Nueva República ya se había fracturado, hecho aprovechado por Darth Krayt y sus nuevos Sith, aliándose con el Nuevo Imperio, para intentar fracturar definitivamente la Alianza Galáctica. Y es en este punto donde empieza “Roto”...

Siguiendo la línea de las demás predecesoras, sea el medio que sea el utilizado, esta nueva aventura de la saga Star Wars mantiene el tono de acción, aventuras, conspiraciones y entretenimiento en estado puro que siempre nos ha ofrecido esta Space Opera. Siempre hay que reconocer que este tipo de historias de ciencia ficción espacial te hacen pasar un buen rato si ya eres amante de esta temática. A cada número que se escribe, se descubren nuevos personajes, nuevos mundos, nuevas particularidades que transmiten una riqueza inigualable a un mundo de fantasía creado ex profeso para contarnos historias que de otra forma serían inimaginables de narrar.

Uno de los factores para que un producto de esta índole funcione, si nos referimos al medio del cómic, es el del equipo creativo de turno. Y aquí los de la Factoría Lucas junto a Dark Horse han acertado de pleno en cuanto a la elección del equipo creativo buscado para dar impulso a nuevas aventuras del mundo de Star Wars de nuevo cuño, un equipo que es ya un clásico dentro de esta nueva etapa de los cómics de Star Wars. Nos referimos al tándem formado por John Ostrander a los guiones y Jan Duursema a los lápices.

John Ostrander es ya un veterano guionista que ha trabajado fundamentalmente para la DC, donde ha guionizado títulos sobre el Detective Marciano, Liga de la Justicia, Escuadron Suicida, o para First Comics con el clásico título de GrimJack. También trabajó en la Marvel y otras editoriales, para pasar recientemente a formar parte de las nuevos cómics basados en Star Wars de la editorial Dark Horse, sobre todo en Star Wars: Las Guerras Clon, donde ya hizo tándem con Duursema.

Jan Duursema es una de las artistas más reputadas dentro del medio, con una trayectoria muy dilatada dentro del mundo del cómic, con un estilo clásico dentro de la línea de maestros como Jim Amparo, José Luis García López o Neal Adams. Ha trabajado en las dos compañías más importantes, Marvel y DC, y en sus personajes icono como pueden ser Spiderman, X-Men o Batman, y que ahora se ha convertido en una de las dibujantes fijas dentro la línea Star Wars de Dark Horse, donde, como ya hemos referenciado arriba, ha formado dueto en multitud de arcos argumentales con Ostrander.

Y, a estos dos artistas, hay que añadir otro nombre: Adam Hughes, uno de los mejores portadistas que existen en la actualidad y que es el encargado de hacer las del arco Legado: Roto (otro de los portadistas de renombre será Travis Charest). Y comentar el magnífico trabajo a los colores de Brad Anderson, otra pieza importante para completar este engranaje, que da las tonalidades apropiadas a una historia que rebosa fantasía y ciencia ficción por los cuatro costados, dando el toque final a las fantásticas ambientaciones que aquí se reflejan.

Así que, aquí tenemos otro episodio al que añadir a esta extensísima saga (y los que todavía faltan por venir), porque en su momento, cuando Lucas decidió poner toda su sapiencia en la creación de un imperio que iba a marcar un antes y un después en la ciencia ficción, no sabía aún el filón que había descubierto y las vetas que había en un futuro aún por extraer. Y, ésta, es una de ellas, porque una vez ya agotada la veta de los personajes principales de siempre (y de los creados en la nueva trilogía), ahora se tiene que dar paso a la nueva generación, y qué mejor para ello que seguir con otro Skywalker, Cade, otro potencial Jedi, que marcará un punto de inflexión en el concepto y la forma de ver la vida y la “fuerza” que siempre han tenido los Jedi. Y este nuevo enfoque promete, porque potencial, haberlo, haylo (en los USA ya van por el número 24, manteniendo prácticamente, salvo excepciones, el mismo equipo creativo en los arcos argumentales más extensos).

Este post sólo ha sido una tenue pincelada de todo lo que se puede contar sobre este universo de ensueño, y sólo ha sido un pequeñísimo homenaje por mi parte a una de las historias de ficción de todos los tiempos que más me ha hecho disfrutar y soñar, y lo que todavía me va a hacer sentir e imaginar. Ahora espero reunir las suficientes fuerzas y disponer del mínimo tiempo necesario para, algún día, hacer un post más profundo, con más sustancia, sobre esta epopeya galáctica, que se lo merece de verdad. Os aseguro que por ganas e ilusión no será.

Y para completarlo, os aconsejo que le echéis un vistazo a esta página, porque tiene perfectamente ordenado cronológicamente todos los cómics publicados hasta la fecha de Star Wars (junto a otras datos sobre esta saga), convirtiéndose en una herramienta muy útil para no perdernos: http://www.loresdelsith.net/biblioteca/comics/index.htm

Que la fuerza os acompañe.

Un saludo cordial.

viernes, abril 04, 2008

CRÍTICA: ARROWSMITH: TAN GUAPOS DE UNIFORME de Kurt Busiek & Carlos Pacheco

Hay literatura de fantasía que nos lleva a reinos imaginarios y olvidados donde diferentes seres, orcos, trolls, elfos, enanos, dragones... humanos, y un largo etcétera, son los protagonistas de historias impensables; existen novelas fantásticas donde una edad heroica indefinida, oscura, donde reyes y nobles, plebeyos y campesinos, nos hacen vivir historias fantásticas en mundos desconocidos apoyados en mitos, leyendas, dioses y hombres, mortales e inmortales, donde el poder y el vasallaje es su sello de identidad y se nos narra magníficas epopeyas de leyenda; hay fantasía que nos transporta a mundos fantásticos donde los personajes son lanzados a otra realidad, a otra dimensión que no es la suya y que los convierte, incluso, en verdaderos héroes de leyenda. Hay fantasía heroica, de terror, de ficción, de ciencia ficción, todo tipos de historias que no pueden ser constadas por hechos y fuentes históricas. Fantasía de todo tipo y de todos los colores para todos los gustos más exigentes.

Y luego está Arrowsmith, un compendio de maravillas de todo lo anteriormente dicho. Una reinvención de lo fantástico de la mano de un Busiek inspirado a los guiones y un genial Pacheco a los lápices.

De una manera breve, la historia transcurre durante la I Guerra Mundial en una Tierra o realidad paralela a la nuestra, donde seres de otra condición y aspecto viven en armonía con el hombre, y donde existen facciones luchando entre ellas para conseguir ganar la guerra que se ha desencadenado a nivel mundial. Una la forman los que consideraríamos los Países Aliados que se unieron en nuestra I Guerra Mundial (Galia, Britania, Moscovia, Estados Unidos de Columbia...) y en la otra las Potencias Centrales, los prusianos, tiroleses y bávaros, con su líder El Emperador de la Sangre, un brujo, un terrible dictador ansioso de sangre y poder.

En esta realidad los verdaderos generales, los que comandan los ejércitos, los verdaderos líderes de sus pueblos, son los brujos o magos, seres con poder que lo utilizan en su propio beneficio para lograr los objetivos marcados. Ejércitos formados por humanos y por toda una serie de seres o criaturas: gárgolas, zombies, vampiros, homúnculos, dragones, trolls, hadas, enanos, licántropos, dríadas, dioses... Ejércitos que se enfrentarán los unos con los otros en una verdadera “guerra de trincheras” donde nuestra tecnología y armamento de principios del XX al servicio de la maquinaria bélica será reemplazada por la mágia, verdadera fuente de poder y de destrucción.

Y, en medio de todo ello, Fletcher Arrowsmith, que forma parte del ejército aliado, dentro del ejército de los Estados Unidos de Columbia, integrado en el Cuerpo Aéreo Trasatlántico (CAT), verdaderos escuadrones aéreos, capaces de las más terribles y arriesgadas batallas aéreas con ¡¡espadas y ballestas!! (como las antaño siempre recordadas batallas de aviadores como el Barón Rojo o Billy Bishop), que tienen el don de volar gracias a los hechizos voladores y a los dragonets, pequeños dragones que gracias al oricalco y el hechizo que contiene transpasan su poder de vuelo al soldado que tienen asignado, inseparable y uno con él. El joven Fletcher encontrará un mundo que se ha vuelto loco y que el alistarse, formar parte de los Voladores y entrar definitivamente en guerra, no será el sueño idílico que siempre soñó que sería, porque la realidad de la guerra y sus terribles consecuencias, donde gente inocente muere por la decisión de unos pocos que ostentan el poder y mueven los hilos, convierte ese sueño en una horrible pesadilla.

Encontramos aquí una narración fresca, ágil y con continuos giros que no hacen decaer la acción en ningún momento y que no se hace nada pesada a la hora de explicarnos, en pocas páginas, todo lo que significa ser un “volador” defensor de las verdaderas causas, orientarnos por un mundo inventado que es tan parecido como completamente diferente al nuestro, por lo que resulta más difícil de asimilar para el lector que empieza a acostumbrarse a él.

Busiek sabe imprimir el ritmo necesario a la historia que nos quiere contar, con multitud de detalles y hechos, pero sin sobresaltos, sin dejar de lado una continua acción para que en ningún momento decaiga la historia. Busiek es didáctico hasta la médula, sabe como nadie, pedagógicamente hablando y con breves pinceladas, acostumbrarnos y hacernos partícipes de un mundo nuevo e imaginario, sabiendo enseguida captar el interés del lector como tantas veces a demostrado en otras obras, como su ya conocidísima Astro City, donde demuestra la capacidad que atesora para contarnos el día a día de los superhéroes en una gran ciudad, entrando en la intimidad privada de sus vidas. O también lo podemos ver en su trabajo BD junto a Mario Alberti, Redhand, donde también nos demuestra que sabe moverse por lo fantástico y épico como pez en el agua. Y todo este bagaje de obras tan diferentes lo vuelca en un título como Arrowsmith, donde es capaz de darnos otra bocanada de aire fresco diferente a la fantasía o ficción al uso.

De Carlos Pacheco poco podemos decir a estas alturas que no se haya ya dicho y escrito y, como autor patrio, conocidísimo por todo amante a los superhéroes en nuestro país, porque, no por nada, es nuestro artista más importante trabajando en el mercado norteamericano, galones que se ha ganado a pulso por su buen hacer y siempre en constante evolución y perfeccionamiento en su dibujo, pero nunca sin dejar de lado su característico estilo. Estilo que ha ido depurando cada vez más, con una riqueza de detalles impresionante, una capacidad para la composición de página espectacular, una narrativa que es capaz de mejorar día a día, y un dominio de la perspectiva excelente, como muy bien podemos comprobar en esta obra, reflejándose en cada una de sus viñetas. Un autor que, poco a poco, está haciendo méritos para formar parte de los grandes de esta industria.

En definitiva, una obra que ya en su momento estuve tentado en comprar cuando la serializaron en grapa, pero al ser un formato que he decidido tiempo ha no comprar, no he tenido más remedio que esperar hasta que se decidieran a sacarla en tomo, cosa que se ha producido gracias a los cambios de derechos de WildStorm de Planeta a Norma.

Por lo tanto, ahora es el momento de comprarla para quien todavía no la tenga porque sus seis números (más el previo), ya recopilados en este volumen (ojalá hubiera sido en tapa dura), merece la pena tenerlos todo buen aficionado, ya que cumplen a la perfección su papel de puro entretenimiento y de lectura bien estructurada y amena. Y esperamos y deseamos que este tándem decida un día continuar contándonos nuevas historias que transcurran en este maravilloso mundo imaginario, pero tan cercano a nosotros, que es el de Arrowsmith.

Un saludo cordial.

jueves, marzo 06, 2008

CINE: Los Watchmen se revelan

Esta mañana han aparecido en la web oficial de la película las primeras fotos oficiales del reparto caracterizado como los personajes que interpretan. A pesar de recientes dificultades con los derechos, parece que la adaptación del célebre cómic de Alan Moore y Dave Gibbons sigue a ritmo de crucero. En 2009 veremos si llega a buen puerto.



martes, febrero 05, 2008

BRUBAKER, O LA OTRA MARVEL (CGDHS... 5)

Por supuesto, el protagonista de este post no es el film carcelario protagonizado por Robert Redford en 1980, sino el aclamado guionista estadounidense Ed Brubaker, o Bru para los amigos. A pesar de que ya son muchos los cómics en los que a lo largo de los años hemos podido comprobar el buen hacer de este autor cuyo estilo tiende con frecuencia hacia el género negro, no es hasta estas últimas semanas que realmente he necesitado escribir sobre su obra.

Y es que recientemente he terminado de leer (en la versión en inglés USA, of course) su obra más superheróica hasta la fecha, su participación en la macro saga mutante del año en Marvel Cómics, titulada Messiah Complex. Obviamente, he disfrutado mucho más con otras lecturas salidas de la mente de este guionista, bien con su refrescante acercamiento a Catwoman, su modélica etapa en Batman (pocas veces el Mejor Detective del Mundo fue tan detectivesco como con Bru a los guiones) o esa delicatessen llamada Gotham Central (reciente triunfadora de Lo Mejor del 2007 en este blog, a pocos votos del primer puesto).

Pero, con estos cómics de los X-men, Bru me ha hecho pensar. Y con eso no me refiero a que el tebeo esté escrito de tal manera que te llegue al alma y te haga cuestionarte la existencia ni nada parecido. Estoy hablando de que tras leer esta saga algo decepecionante, pero entretenida, uno puede ver que en la actualidad existen dos Marvel Comics: la de los cómics creados sólo para llamar la atención mediática, y la de otros mucho más recomendables. Y, qué casualidad, que esta última es un feudo casi exclusivo de Bru. Tal vez se salven algunos otros (Vaughan y Slott son buenos ejemplos, y Bendis aún consigue gustarme de vez en cuando), pero a mi parecer, Ed es el único que sabe convertir todos sus encargos hasta la fecha en cómics más que recomendables (incluso aquellos que en un principio debieran de pertenecer a la otra mitad).

Bien si le da por resucitar a cierto personaje del cosmos particular del Capitán América que estaba más muerto que el tío Ben, o bien si le toca acabar con la vida del propio Capi, pues nos ofrece un nuevo manual de "cómo hacer una buena historia a pesar de tener que hacerlo en mitad del típico crossover multitudinario" y convierte la colección en una de las más valoradas por el público y la crítica (como demuestra este estupendo artículo del colega Ximo).

Otro ejemplo: la colección de Daredevil, que en su etapa Bendis arrastraba tantos entusiastas como desencantados, se convierte en manos de Bru en otro indiscutible "must have". Cuando anunciaron su participación en Uncanny X-men, podía empezar a adivinarse que una serie tan comercial como la cabecera mutie corrompería esta buena racha, y nos sorprendió a todos con una épica historia en doce partes con el galáctico Imperio Shi´ar como escenario de lujo. Está claro que Messiah Complex está a años luz de Gotham Central, o incluso de sus números en Capitán Ameríca, pero al menos demuestra una coherencia y una entereza que otras historias tan publicitadas como ésta (como nuestro "querido" One More Day en Spiderman) no consiguen.

En fin, es evidente que la Marvel de Quesada con frecuencia deja mucho que desear, pero la Marvel de Brubaker, para todo aquel lector con ganas de pasar un buen rato disfrutando del noveno arte, independientemente del género predilecto de cada uno, cumple, y con creces.


P.D.: Debido al carácter netamente superheróico del post, he preferido no profundizar en obras de Bru más alejadas del género, como Sleeper o Criminal, que seguramente serán temas para CGDHS... en futuras ocasiones.

martes, enero 29, 2008

CRÍTICA: FÁBULAS de Bill Willingham & Mark Buckingham y otros

¿Quién dijo alguna vez que los mitos de nuestro imaginario no se podían reinventar? Naturalmente que se pueden, para eso son, al fin y al cabo, meras ficciones, fantasías, mitos y leyendas que no tienen una base histórica concreta y real, que no se basan en hechos constatables y que son factibles de que cada uno emplee su imaginación como mejor se le adapte.

Y qué son los cuentos si no eso. Literatura de ficción, historias fantásticas, relatos todos ellos que surgieron de la mente de algún estudioso, escritor o cuentacuentos capaz de recrear un mundo imaginario que nos haga vivir otra realidad diferente a la nuestra y nos haga soñar con hechos imposibles o impensables.

Pues eso es, nada más y nada menos, que Fábulas, la extraordinaria (re)creación de Willingham que se ha atrevido a ejercer lo "políticamente incorrecto" para transformar los cuentos y relatos de nuestra infancia en otra cosa muy diferente a lo que estamos acostumbrados a leer, oír y ver sobre ellos.

Porque, ¿nadie se ha preguntado nunca qué fue de cada uno de los personajes que poblaron nuestro imaginario infantil/juvenil? ¿Dónde fueron a parar, qué fue de sus vidas después del "...y vivieron felices y comieron perdices"? Pues eso es lo que hace la magistral pluma de Willingham, adaptar unas historias en un contexto actual, rejuvenecerlas, modernizarlas y transformarlas en unos personajes más de cualquier relato de ficción o no de hoy en día.

Esto mismo lo podemos ver también en la serie de películas de animación de Shrek, o en Erase una vez... un cuento al revés, o en las magníficas historias de Castle Waiting, o en un sinfín de relatos, historias y adaptaciones que pululan por ahí readaptando a los clásicos infantiles y juveniles, y todo para que la imaginación que teníamos cuando éramos niños no se pierda y esas aventuras e historias que nos hacían soñar de pequeños, resurjan de sus cenizas y nos atraigan de nuevo readaptándolas para un público que, por suerte y por desgracia, ahora se ha convertido en "adulto".

¿Y realmente esta nueva interpretación, reinvención, readaptación, como le queramos llamar, de los cuentos clásicos de siempre es (o nos parece) lícita? ¿Podemos aceptar como nuestros y verdaderos estos cuentos que siempre los hemos conocido de otra forma y son parte de nuestros mejores recuerdos de infancia? Siendo aún más concretos, ¿podemos considerar al Lobo Feroz o al Zorro como los "buenos" de la película esta vez? ¿O Jack el de las Habichuelas Mágicas o Ricitos de Oro como los "malos" de esta "nueva" Historia de los Cuentos?

En mi humilde opinión, todo en esta vida es factible de ser cambiado, adaptado o transformado a los nuevos tiempos o simplemente darle a la Historia un nuevo y diferente aire fresco, para así "modernizar" lo clásico y hacerlo más atractivo a la nueva mentalidad de los nuevos lectores. Y también a cualquier historia de ficción se le puede dar radicalmente otra vuelta de tuerca si el público así lo requiere y lo acepta. Porque, al igual que muchas veces tal o cual leyenda, cuento o historia la podemos interpretar y remozar de esta o aquella manera, y sacarle o no un doble sentido, todo relato puede volver a reescribirse y convertirlo aún más atractivo y, posiblemente, más realista, y volver políticamente correcto lo incorrecto, o al revés.

Entrando ya en materia de lo que hoy nos reúne aquí, el Fábulas de Willingham es un claro exponente de que una "vida de cuento" se puede transformar en cruda y real como la vida misma.

Fábulas es una colección del sello Vertigo de la Editorial DC que aquí fue publicada en una primera etapa por Norma Editorial y, una vez hubo el cambio de derechos editoriales sobre la DC, fue la Editorial Planeta DeAgostini la encargada de continuar una serie que hubiera sido un crimen dejarla aparcada, porque a medida que avanza gana en calidad e interés.

Como cualquier larga serie que se precie, Fábulas empezó situándonos en el terreno de algo que era difícil de exponer y explicar así de buenas a primeras, tanto al lector veterano como al nuevo, narrándonos las historias de multitud de personajes de los cuentos tradicionales, tanto humanos como antropomorfos, que tuvieron que huir de sus "Tierras Natales", ahí donde todas las fábulas residían en sus respectivos mundos, de la persecución de "El Adversario", no teniendo más remedio que esconderse y mezclarse entre los "Mundanos" (nosotros) para así huir y protegerse del enemigo. Las fábulas humanas pudieron mezclarse e integrarse entre nosotros, creando su "Villa Fábula", y barrios adyacentes, en Nueva York y las fábulas no humanas residiendo todas ellas en la "Granja", en las afueras, donde podían pasar inadvertidas de nosotros los humanos.

En esta serie hay personajes de cuento que tienen un papel verdaderamente protagonista, que componen el núcleo principal de esta historia, y, luego, cada una de las restantes fábulas supervivientes de la huida de sus lugares de origen, tienen un papel secundario e incluso terciario, que permiten completar todas ellas este amalgama de historias y situaciones, siendo muchas de ellas fácilmente reconocibles por nosotros los lectores aunque tengan el mero papel de figurantes.

Willingham sabe darle a la trama un aire fresco, divertida a la vez que dura, pero sabiendo elegir cada momento, y que cada uno parezca que forme parte de un cuento. Lees, más bien devoras con avidez cada una de sus páginas, y más cuando ya la historia, que desde un principio nos quería contar, va cogiendo forma y ya se va encaminando hacia unos derroteros fácilmente identificables, que te acercan a los personajes, los conoces, parece que te son cercanos, les suceden cosas que a nosotros nos sucederían sin más y acabas cogiéndoles un cariño que no veas, porque cuentos serán, sí, pero contados por un magnífico contacuentos que te comunica hechos y situaciones "reales" como la vida misma, pero, eso sí, sin dejar nunca de lado ese toque "fantástico".

En el apartado gráfico, entre la multitud de dibujantes que han contribuido a plasmar gráficamente las ideas de Willingham, hay que destacar por encima de todos al que, por méritos propios, se ha convertido en el dibujante fijo de la serie, Mark Buckingham. En esta obra, Mark está que se sale. A cada número que ilustra vemos claramente un dibujante que está en constante evolución. Un trazo suave, una línea clara, sin estridencias pero haciendo espectacular el dibujo, muchas veces ayudado por esas magníficas composiciones de página que se acrecientan a medida que transcurre la obra, con unos marcos y cenefas que enmarcan las viñetas o las meras ilustraciones, en un alarde de sapienza a la hora de utilizar todos lo efectos que están en su mano para que la historia que nos cuenta sea un verdadero "cuento de hadas".

Y qué mejor para confirmar esto que acabo de decir que utilizando las mismas palabras que Mark escribió para que formaran parte de la exposición sobre su trabajo en Fábulas en el pasado Expocómic:

"Habiendo dedicado un cuarto de mis veinte años de carrera a un único título de cómic, notarás muchos cambios en el estilo y la estructura, ya que aproveché de un entorno de trabajo estable lleno de apoyo, para evolucionar como artista. Partiendo de un comienzo más conservador, experimenté elementos de diseño decorativo y con la composición, que eventualmente condujo a mis ahora familiares "márgenes de página", una característica distintiva de Fábulas desde el arco argumental "Tierras Natales". El estilo de dibujo también ha cambiado considerablemente, de una aproximación mas ligera e ilustrativa, a mi más moderno, minimalista y dinámico estilo, con un gran énfasis en el uso del negro".

Yo si tuviera que destacar un arco argumental en concreto, donde tenemos a un Mark en su máximo esplendor plástico, sin duda me quedaría por dos fantásticas historias del arco de las "Tierras Natales", "La muerte y los impuestos" y "El síndrome de San Jorge", donde la carencia de las viñetas y sus correspondientes calles da una frescura inusitada a estas páginas, que Mark, junto al finísimo entintado de Steve Leialoha, que sabe perfectamente captar el trazo de Buckingham e incluso mejorarlo, consigue transmitirnos a nosotros los lectores, consiguiendo que los momentos, por ejemplo, del Chico Azul con el Dragón sean inolvidables.

Por lo tanto, una serie que es una gozada poder leerla y disfrutarla, donde muchos personajes a los que siempre habíamos creído intocables han sido transformados en algo totalmente diferente y nuevo, como si todos esos cuentos que nos leían o leíamos de pequeños no hubieran tenido un final definitivo, y hubiera existido siempre un "...continuará", que nos hubiera transportado a historias y aventuras nuevas y diferentes, que seguramente nos hubieran alegrado la existencia y los hubieran transformado aún en más cercanos a nosotros, evolucionando con los tiempos y demostrando que lo de colorín, colorado, este cuento "no" se ha acabado.

Y, a partir de ahora, esperar ansioso que Planeta publique el resto del material USA, para ver hacia que derroteros nos conduce Willingham, y comprobar si en los cuentos existen los finales felices o no. ¿Habrá moraleja final? El tiempo lo dirá.

Un saludo cordial.

lunes, enero 28, 2008

CON GANAS DE HABLAR SOBRE... (4): Powers

Me encontraba este fin de semana intentando que aquello sobre lo que me apeteciera divagar en esta sección no estuviera directamente relacionado con el cómic de superhéroes, así que pensé: ¿Por qué no hablar sobre alguna de tus series favoritas del sello Vértigo? ¿O sobre algún clásico europeo de esos que relectura tras relectura te siguen conquistando?

Y mirando con el rabillo del ojo la estantería, me quede pensando en cierta colección que hace unos años seguía con anhelo y que se encontraba algo dejada de lado en uno de los estantes: Powers. O dicho de otra manera: de forma inevitable, me dispuse a divagar una vez más sobre cómics de superhéroes.

Pero Powers es mucho más que un cómic de género. Esta colección, guionizada por el amado y odiado Brian Michael Bendis, y dibujada por Mike Avon Oeming, dibujante con grandes destrezas en cuanto a la plasticidad y la simplicidad de su trazo, posee en su historial un buen número de galardones que así lo atestiguan (empezando por el Esiner a mejor nueva serie en 2001) . La trama gira en torno a una pareja de policías que debe resolver sus casos en una ciudad poblada por pintorescos héroes disfrazados a la manera de Marvel y DC.

Al combinar dos géneros como el policíaco y el superheróico, y al trabajar con personajes de su propia creación (y que, por lo tanto, puede manejar a voluntad), Bendis ofrece alguno de sus mejores guiones, al ser ambientes y situaciones en las que se siente especialmente a gusto. Como siempre, sus puntos fuertes lucen por sí solos: diálogos rápidos cercanos a la jerga cotidiana y giros argumentales desprevenidos ayudan a entender por qué el autor ganó dos Eisner consecutivos al mejor guión en 2002 y 2003.

Oeming, dibujante cuya fama y reconocimiento han sido catapultados gracias a su trabajo en esta colección, destaca como el compañero perfecto para los guiones de Bendis. Su estilo anguloso y su frecuente apoyo en las masas de negros casan como un guante con el ambiente que necesitan estas historias. Además, si por algo se caracteriza el aspecto gráfico de Powers es por su constante innovación, mezclando viñetas con artículos de prensa, portadas y reportajes de revista, declaraciones policíacas, anuncios a doble página de coches u otros productos... todo ello siempre en función de la trama en curso.


Es cierto que, a lo largo de los arcos argumentales, pueden apreciarse ciertos síntomas de relajación por parte de los autores, pero siempre de forma excepcional y anecdótica, ya que la serie goza de un más que notable nivel de calidad media. Especialmente recomendables son los las historias ¿Quién mató a Retro Girl? con la que daba comienzo la serie, Muertes Insignificantes, una aguda alegoría crítica del mundo del famoseo actual, o Los Vendidos, última historia aparecida en nuestro país.

La serie comenzó a publicarse en USA en el año 2000, dentro de la editorial Image Comics, y así lo hizo de manera regular hasta el 2004, cuando los autores decidieron trasladarse al recién creado sello ICON de Marvel Comics. En este nuevo sello, los autores conservan los derechos de sus personajes, del mismo modo que lo hicieran en la década de los ochenta aquellos participantes del fallido sello EPIC, también de Marvel.

Por desgracia, este cambio de editorial en USA ha provocado en nuestro país un parón en la publicación de esta excelente serie, que hasta su número treinta fue publicada en tomos por Planeta DeAgostini Cómics. Al perder ésta los derechos de publicación de Marvel Cómics hace ya más de tres años, le toca a Panini actuar para continuar la publicación. Pero al pertenecer la serie al sello ICON y, por lo tanto, ser los derechos de la misma propiedad de los autores, el tema se encuentra en un interminable punto muerto.

Ojalá sirvieran textos como éste para animar a los editores de Panini a agilizar este proceso, ya que es evidente que todo un nutrido grupo de aficionados nos hemos quedado con ganas de continuar disfrutando con las aventuras de los detectives protagonistas de Powers, una colección que no queremos que acabe aparcada como otro "deseo publicable".

miércoles, enero 09, 2008

CON GANAS DE HABLAR SOBRE... (1): Mark Millar

Esta semana: Mark Millar.

Bienvenidos a la primera sesión de Con ganas de hablar sobre... , una nueva columna con la que espero, semana tras semana, haceros pasar un buen rato. En esta sección pretendo eludir en cierta medida la estructura habitual de la reseña, y simplemente divagar (ups!, no debí usar esa palabra, los lectores de la Dolmen van a captar demasiado rápido mi influencia más directa: But I Digress, de Peter David) sobre algún tema del que, como bien dice el título, me apetezca hablar.

Para calentar un poco el ambiente, hoy me gustaría hablar sobre uno de los autores del cómic estadounidense que más ríos de tinta hace correr, tanto real como virtual: Mark Millar. Este guionista británico es experto en hacerse oír y, sobre todo, en hacer hablar. Pero no dedicaré esta columna a discernir sobre sus típicas declaraciones controvertidas, con las que no suele dejar títere con cabeza (recientemente, nos regaló un buen par de lindezas donde nos dejaba a los españoles a la altura del primate).

Tampoco me siento especialmente con ganas de hablar de sus nuevos proyectos en Marvel, a pesar de que su etapa en los 4 Fantásticos, acompañado por el espectacular Bryan Hitch, nos tenga a muchos espectantes y en ascuas, pues promete por lo menos originalidad y toneladas de entretenimiento. O de la original forma de promocionar su nuevo proyecto dentro del llamado Millarverso (no, este hombre no tiene problemas de falta de ego, no señor), Kick- Ass, junto con John Romita Jr., ni de su original forma de promocionarlo (con una página MySpace donde el protagonista nos cuenta sus vivencias como super-adolescente, con vídeos incluídos).

Y, aunque parezca mentira, no dedicaré mi tiempo a discutir sobre si Civil War, su última gran saga en lo que a promoción, ventas y repercusión se refiere, es o no una obra que merezca la pena más allá de su publicidad y las trabajadas páginas de un Steve Mcniven en auge (sí, definitivamente se podría escribir una columna sobre lo buenos que son la gran mayoría de dibujantes que ilustran las obras de Millar).


Hoy, y tras leerla de nuevo gracias a la redición que el pasado 2007 Norma nos obsequió en tomo, me dispongo a alabar su fresco, dinámico y sobre todo, divertido, primer arco argumental en The Authority.

Ya hace un tiempo que la primera edición (en grapa, y por parte de Planeta en su sello World Comics) de esta historia, titulada El Nacimiento, cayera en mis adolescentes manos. Sin lugar a dudas, si con algo se recibía aquel número era con espectación, tras los inolvidables doce primero números de la colección que por obra de Ellis y Hitch, nos presentó al más irreverente y, en su momento, demoledor grupo de superhéroes.

Y si bien aquellos primeros números se mantienen hoy vivos en mi memoria, la saga escrita por Millar y dibujada a la perfección por Frank Quitely (maestro en la captación del tiempo en viñetas y de la composición de página) permanecerá para siempre como una de las mejores lecturas a recomendar dentro del género superheróico.

Tanto lo potente de la premisa (dos superpotencias mundiales, una un grupo anarquista y otra una superagencia secreta gubernamental, compitiendo por la custodia del recién nacido espíritu del siglo XXI, encarnado en un bebé con malas pulgas), como las pinceladas de humor macarra (-¿Qué clase de superhéroes se presentan en una pelea apestando a alcohol?- Los peligrosos.) como el metalingüismo sobre el género (puede identificarse en el villano de la saga al autor de cómics Jack The King Kirby, maestro entre maestros, y a su ejército, con la mayoría de héroes Marvel) como la gran variedad de formas de conflicto entre superseres, que demuestran mucha imaginación, y aún más amor por el género, hacen de estos cuatro números USA una lectura sin desperdicio.

Y tras esto, muchos opinaréis, Vaya, nos ha colado una reseña cuándo lo primero que ha dicho es que de ellas quería alejarse, y si bien es cierto, mi intención era más bien recordar cómo a veces, las buenas obras de un autor, por culpa en ocasiones de su propia personalidad controvertida y grosera, por la aparición posterior de obras más publicitadas pero menos creativas, o por su integración en el engranaje empresarial del negocio del cómic mainstream, quedan olvidadas y ninguneadas.


Gracias por vuestro tiempo y por vuestra paciencia, y hasta la semana que viene.

viernes, diciembre 14, 2007

RECOMENDACIONES DE CÓMIC MAINSTREAM PARA REGALAR ESTAS NAVIDADES

Ahora toca recomendar, para regalar estas navidades, lo que calificamos como Cómic Mainstream, ese cajón de sastre donde va a parar todo lo que no sea cómic independiente o de superhéroes propiamente dicho. A veces, delimitar uno y otros, sólo una delgada y tenue línea los separa.


LOS LEONES DE BAGDAD
Publicado por Planeta DeAgostini
Tomo en tapa dura (14,95 €)
Guión: Brian K. Vaughan
Dibujo: Niko Henrichon

Esta obra basada en un hecho real (la huida de cuatro leones del zoo de Bagdad durante los bombardeos de 2003, en la Guerra de Irak), Brian K. Vaughan (Y: the last man) nos hace reflexionar sobre el concepto de libertad y las consecuencias de la guerra. Le acompaña el dibujante Niko Henrichon, en la que es prácticamente su primera obra, demostrando un gran talento en lo que a la ambientación y la narrativa se refiere.


TOP TEN
Publicado por Norma Editorial
Tomo en tapa dura (26 €)
Guión: Alan Moore
Dibujo: Gene Ha, Zander Cannon

En una extravagante ciudad futurista y superpoblada de rarezas, monstruos y héroes, Alan Moore y Gene Ha sitúan las aventuras que los variopintos integrantes de la comisaría del Distrito 10 viven en este tomo que recopila la maxiserie original de doce números, y que ha sido recientemente continuada con la precuela the Forty- Niners, también con Moore Y Ha como equipo creativo.


BONE (LEJOS DE BONEVILLE)
Publicado por Astiberri
Colección de tomo en tapa dura (15 €)
Guión y dibujo: Jeff Smith

Las aventuras de estos simpáticos personajes, que recuerdan tanto a la épica de Tolkien como a la diversión de Ásterix (confesas influencias del autor, Jeff Smith) o la magia de Disney, son un perfecto obsequio para toda la familia. Este tomo a color es el primero de la colección, que está compuesta por nueve entregas (a la venta las cinco primeras) .


MIDNIGHT NATION
Publicado por Norma Editorial
Tomo en tapa dura (25 €)
Guión: J. M. Straczinsky
Dibujo. Gary Frank

El aclamado guionista J. M. Straczinsky (Babilon 5, Spiderman) y el preciso artista Gary Frank (Supreme Power), desarrollan en este tomo único la búsqueda por parte de un cínico protagonista de su propia alma. un apasionante relato que se devora de principio a fin.


FÁBULAS (LEYENDAS EN EL EXILIO)
Publicado por Planeta DeAgostini
Libro rústica (15,95 €)
Guión: Bill Willingham
Dibujo: Lan Medina y Mark Buckingham

En este tomo que recopila los dos primeros arcos argumentales de la premiada serie, Willingham, Medina y Buckingham nos presentan un mundo donde los personajes de los cuentos clásicos viven exiliados en Nueva York, ocultos para la gente que les rodea. La lectura de esta colección resulta cuanto menos deliciosa, y gracias a sus guiones imaginativos pero anclados en la más mundana realidad se convierte en un entretenimiento para todo tipo de público lector.

Espero que la orientación os sirva de algo a la hora de realizar vuestras compras navideñas.

Y para más sugerencias para regalar, pinchad en el link de "Recomendaciones Navideñas" de la columna de la derecha de este blog.

martes, diciembre 04, 2007

CRÍTICA: ASESINATOS VICTORIANOS de Rick Geary

Para qué negarlo, a todos nos ha gustado desde siempre ese halo de misterio que rodea a un asesinato, de saber quién ha sido el autor/es, de cómo se perpetró, qué razones habían detrás de él para ejecutarlo. Porque quitando lo macabro y repulsivo de un asesinato, sea cual sea, ¿quién negará haber “disfrutado” viendo una película, una serie, una novela, un cómic, donde el eje central de la trama giraba entorno a un asesinato? ¿Quién no estuvo enganchado a la pantalla cuando estaba viendo La soga de Alfred Hitchcock, o tieso, capítulo tras capitulo, siguiendo Twin Peaks, de David Lynch, o leyendo cualquiera de las novelas de Agatha Christie o degustando el From Hell de Alan Moore para saber quién estaba detrás de los asesinatos de Whitechapel... Y todos estos títulos por poner un ejemplo de los miles y miles que hay al alcance de todos, porque reconozcamos, ahora sí, que, dentro del género negro, la trama de descubrir “... y el asesino es...” nos ha dejado muchas veces en vilo y en vela, ya que el morbo y lo desconocido siempre estará presente en el género humano.

Y de esto nos intenta hablar, mostrándonoslo con pelos y señales, Rick Geary con el tomo que aquí nos reúne, Asesinatos Victorianos, magníficamente editado por la Editorial Rossell. De unos asesinatos que se produjeron en una época convulsa de la Historia, llena de grandes avances y descubrimientos, pero con momentos oscuros que siempre acompañarán un período que se le denomino “Época Victoriana” por lo longevo que fue el reinado de la monarca de la potencia mayor de la época: Inglaterra.

Este tomo está compuesto de la historia de una serie de asesinatos que se cometieron durante el siglo XIX, más un preámbulo introductorio que nos describe brevemente el contexto político-social donde se cometieron tales asesinatos, con el título de “Acontecimientos relevantes”, un fresco de la sociedad victoriana en tres divisiones: Estadistas, exploradores e innovadores; Literatura y Arte; y Asesinos y Asesinas.

El primero de los famosos asesinatos que nos cuenta Geary son los que perpetró un tal Jack el Destripador en el barrio de Whitechapel de la bulliciosa ciudad de Londres. Como ya he apuntado en el primer párrafo, recomendaría encarecidamente para quién no lo haya leído el From Hell de Alan Moore/Eddie Campbell, una de esas obras que en el momento que la leí me marcó, de esas pocas obras contadas con los dedos de la mano que te dejan huella, por lo bien escrita que estaba, por ese ambiente que tan fidedignamente supo reflejar, tanto el guionista como el dibujante, y por lo fantásticamente documentaba que estaba, con innumerables anotaciones que intentaban esclarecer los terribles hechos que ocurrieron en el barrio londinense. Por lo tanto, el listón estaba muy alto (por cierto, no me gustó nada la adaptación para el cine que se hizo de la obra de Moore/Campbell, más realizada pensando en el actor y no en lo que los autores nos contaron), y al enfrentarme a esta nueva obra sobre un tema ya tan manido como es el de Jack el Destripador, tenía miedo de que no estuviera a la altura. Pero, por suerte o por desgracia, no ocurrió tal cosa, y la lectura a la que ahora nos enfrentamos es diametralmente diferente a la de Moore, eso sí, pero que sabe dar otro enfoque o otra forma de narrarlo que también te deja un buen sabor de boca. Mientras que Moore, después de una exhausta documentación, hacía su propia interpretación de quién podía ser el asesino de Whitechapel, siendo muy subjetivo y involucrándose tremendamente en la trama, con diversas hipótesis, Geary, en cambio, nos hace un relato más bien objetivo, en primera persona, a modo de folletín informativo de la época, sobre lo que cariaconteció, como si efectivamente de un diario se tratará de alguien que estuvo viviendo y siguiendo de cerca los asesinatos del Destripador de Londres. A mí personalmente, a pesar de lo serio, objetivo y aséptico que puede ser este recurso narrativo empleado a la hora de contar un hecho historico, sin dejar nada al azar, me ha gustado, el dibujo nada realista más bien llevado a la caricaturarización de los personajes, con ausencia de sombreado, pero remarcando mucho las líneas y los trazos, y de los ambientes, por no decir del recurso del juego de luces y sombras para realzar los ambientes oscuros y nocturnos del contexto, más el detallismo usado en señalar los lugares, por no decir del detallismo empleado en la representación de los diversos escenarios fundamentales de la historia a modo de planos generales a vista de pájaro, eliminando obstáculos visuales que imposibilitaría la perfecta visualización de lo aquí explicado, y, uniendo a esto, los diferentes planos y mapas que salpican la narración, hacen que esta obra a modo de folletín noticiario de la época provoque, a mí como lector, que me enganche a su lectura, mera narradora de hechos y nada especuladora, y me introduzca en los diversos ambientes y escenas de los crímenes como si de un habitante del Londres victoriano de los bajos fondos fuera.

La segunda de las narraciones que nos propone Geary es el del misterioso asesinato de Mary Rogers, una estanquera que fue asesinada a mediados del siglo XIX en la populosa ciudad de Nueva York y que, incluso inspiró a Edgar A. Poe, para escribir un relato sobre el asesinato en cuestión.

En esta segunda historia plantea el autor una narración semejante en procedimiento a la anteriormente comentada. Un asesinato famoso de la época, de una chica muy querida por la alta sociedad neoyorquina, que movilizó conciencias y sentimientos encontrados, y donde se dejaron mucho aspectos por resolver. Nos encontramos aquí también una narración sumamente objetiva de lo que pudo suceder para que se produjera este único asesinato, y donde Geary, como ya vimos en los asesinatos londinenses, se documenta perfectamente sobre lo escrito en la época, pero sin plantearse él mismo una hipótesis de trabajo que esclarezca y resuelva el crimen, sólo planteándose durante la historia y al final de la misma una batería de preguntas que dejan multitud de cabos sueltos en el aire.

En cuanto a la ambientación, aquí el autor no intensifica el claroscurismo empleado en la primera hist