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jueves, junio 19, 2008

NUEVA LICENCIA MANGA DE DOLMEN EDITORIAL: OMOHIDE POROPORO de Horatu Okamoto y Yuko Tone

La Editorial Dolmen ha conseguido hacerse con una nueva licencia de manga, Omohide PoroPoro de Horatu Okamoto y Yuko Tone, y saldrá a la venta el primer volumen a finales de 2008.

"Una nueva licencia de manga ha sido adquirida por Dolmen, se trata de “Omohide PoroPoro” (más conocida en España como “Only Yesterday”). Fue publicada originariamente por Seirindo Visual en 1988, para más tarde ser reeditada por Tokuma Shoten en tres tomos en 1990. En enero y febrero de 2005, Seirindo Visual reeditar de nuevo la obra en dos tomos que serán los que usará Dolmen para la adaptación española.

Omohide PoroPoro” nos narra la vida diaria de Taeko, una niña de once años, mostrándonos sus experiencias vitales y mostrándonos los elementos populares en aquella época. La obra está llevada a cabo por dos estupendas artistas como son Hotaru Okamoto y Yuko Tone. Destacar que “Omohide PoroPoro” es uno de los mangas adaptados por el popular Studio Ghibli (“Whisper of the Herat” de Yoshifumi Kondo o “Mis Vecinos los Yamada” de Isao Takahata), en concreto por el creador de “La Tumba de las Luciérnagas” en 1991, dando lugar a una de las películas más intimistas del estudio, siendo la película que más recaudación obtuvo en cines en 1991. La edición española se llevará a cabo en dos volúmenes, formato 114×175 mm, el último trimestre de este año a un precio de 7,95€ por tomo y con periodicidad bimestral".

Un saludo cordial.

lunes, junio 16, 2008

RECOMENDACIONES DE LECTURA MANGA PARA EL VERANO DE 2008

Un año más me toca recomendaros tres mangas para que podáis disfrutar este verano de unas buenas lecturas que nos llegan del extremo oriente. Lo bueno que tiene el manga respecto a los cómics occidentales, aparte de la forma de desarrollar las acciones de los hechos con multitud de planos, enfoques y perspectivas así como de rasgos anatómicos característicos de este tipo de historieta venida del otro extremo del mundo, es que te dejan un buen sabor de boca por la sencillez de su lectura, por la capacidad de transportarnos a otras épocas, tanto pasadas como futuras, de saber captar como nadie como será el futuro que nos espera y tener la suerte de poder aprender toda la riqueza de una cultura milenaria como es la japonesa que nos es lejana pero que los mangas nos la saben acercar como nadie.




Ikkyû
Hisashi Sakaguchi
Editorial Glenat

4 tomos
PVP: 12 € c/u

Nos transportamos a pleno periodo Muromachi a finales del siglo XIV y durante todo el siglo XV. Ykkyû Sôjun fue un famoso budista Zen, hijo ilegítimo del Emperador Gokomatsu. A la edad de cinco años fue separado de su madre e ingresó como monje en el templo Ankokuji de Rinzai Zen de Kioto. A partir de aquí empieza un largo camino de aprendizaje de las enseñanzas zen, convirtiendose en un monje atípico e iconoclasta, que le convirtieron en un personaje extravagante y popular, aparte de destacar como un gran poeta.

Esta obra de Hisashi Sakaguchi, que se ha convertido ya en un verdadero clásico, refleja perfectamente una época muy convulsa del Japón mediaval, donde las luchas eran constantes entre los diversos señores de la guerra por adueñarse del poder y control del Japón feudal. A través de la biografía de este monje, Hisashi nos explica de una manera fácil, perfectamente amena y, a veces, hasta divertida, toda la religión budista, una gran desconocida para el lector occidental y, aunque difícil de entender del todo a pesar de las constantes notas del traductor, es minimamente comprensible gracias a la magnífica pedagogía que esgrime el guionista facilitando la tarea al lector de una historia que transcurre durante casi un siglo de historia del país del sol naciente.

Obra en cuatro tomos que ha sido traducida al catalán, y que ahora se está reeditando en una magnífica edición por parte de Glénat.




Memorias
Katsuhiro Otomo
Editorial La Cúpula

2 tomos
PVP: 6,20 € (Tomo I) - 7,5 € (Tomo II)

Ésta es la recopilación de una serie de relatos cortos de uno de los grandes nombres del manga japonés, nada más y nada menos que Katsuhiro Otomo. Todo se ha dicho ya de este genio del manga y del anime, siendo su trabajo revolucionario en Akira donde marcó un antes y un después en el autor y en el propio manga/anime japonés.

En estos relatos (un total de 13), dos de ellos en color, totalmente o en parte, nos encontraremos con historias de todo tipo, algunas adaptadas posteriormente al anime (Memorias), donde el componente de la ciencia ficción estará constantemente presente, género en el que el autor es un consumado experto, e incluso nos ofrece alguna historia de terror al más puro estilo del thriller nipón de las última década (Swing en tono menor), o de humor muy, muy “particular”, como lo es Crónica del Planeta Pulpo, o también de género fantástico (El Genio de la botella), incluso de componente bíblico (Noé) o adaptaciones de grandes clásicos de la literatura (El viejo y el mar), pero siempre todas ellas desde una visión muy personal de Otomo y un regusto irónico, de humor sarcástico, que nos dejan un buen sabor de boca por su tratamiento novedoso y diferente.


Crónicas del viento
Kan Furuyama / Jiro Taniguchi
Editorial Ivrea

PVP: 8,50 €

Magnífico manga publicado por Ivrea (tal vez el tamaño del volumen es demasiado pequeño para el detallista dibujo de otro maestro como es Taniguchi) donde nos cuentan la historia de unos de los más míticos samurais del Japón medieval, Jubei Yagyu, durante el periodo Edo, bajo el Emperador Gomino. Éste decide acabar con el poder del shogunato de los Tokugaka y para conseguirlo roban el pergamino de las Crónicas Secretas de los Yagyu cuyo contenido puede destruir al shogunato. Jubei, perteneciente al clan de Yagyu, defensor y custodio del pergamino, se encargará de recuperarlo por todos los medios a su alcance. Esta historia ficticia, en parte, nos es contada por Kaishu Katsu a comienzos de la Era Meiji a modo de recuerdos.

Historia llena de acción, samuráis, conspiraciones, artes marciales, tradición y cultura japonesa, perfectamente escrita por el historiador Kan Furuyama y meticulosamente ilustrada por un virtuoso de la plumilla como es Jiro Taniguchi, donde detalla perfectamente cada una de las características del periodo Edo.

Aquí tenéis tres títulos que a buen seguro os acercarán un poco más a la historia, religión, tradición y leyendas japonesas, a la vez que también veréis hacia dónde se encamina el “futuro” de este país, donde pasado, presente y futuro se mezclan de una manera perfecta y única.

Otras recomendaciones de lectura veraniegas:

Un saludo cordial.

miércoles, junio 11, 2008

DOLMEN LICENCIA "BREAKDOWN" DEL MAESTRO TAKAO SAITO

La Editorial Dolmen anuncia que se ha hecho con los derechos de publicación de Breakdown de Takao Saito.

"El gran maestro Takao Saito no necesita presentación. Basta con decir Golgo 13 y ya se adivina el gran autor que es. Pues bien, desde Dolmen estamos encantados de anunciar la licencia de un título de este grandísimo mangaka, Breakdown.

Serie de 4 tomos de aproximadamente 350 páginas cada uno narra los dramas humanos de aquellas personas que han sobrevivido a la caída de un meteorito en el Océano Pacífico tras el fallido intento para destruirlo mediante misiles. Las ciudades quedan desiertas por los grandes terremotos, los alimentos escasean y las enfermedades se extienden rápidamente. Pese a todo, Otomo, el protagonista principal, hará lo imposible por sobrevivir.

Fue originalmente publicada por la editorial japonesa Leedsha entre los años 1995 y 1997. El formato escogido para su edición será 114x175 mm y a un precio por tomo de 12.00€. En estos momentos ya se está trabajando sobre el primer volumen que esperamos pueda ver la luz tras el verano, manteniendo una periodicidad bimestral
".

Un saludo cordial.

domingo, mayo 11, 2008

HOY EN "EL PAÍS": "El cómic japonés es inagotable"

Hoy cerrará sus puertas el Expomanga 2008, celebrado en el Pabellón de la Pipa de la Casa de Campo de Madrid, donde se espera superar la cifra de 20.000 visitantes, y donde la estrella del salón ha sido el autor japonés Sho-u Tajima, autor del éxito de ventas MPD Psycho (publicado por la Ed. Glénat) y Madara, entre otras.

"No se lo esperaba. El dibujante Sho-u Tajima (Togashi, Japón, 1966), autor de los dibujos animados de Kill Bill, está acostumbrado a ver otakus en su país. Son esos fans del cómic japonés que suelen pertrecharse con pelucas de colores y espadones de madera para emular a sus personajes favoritos. Pero de ningún modo se podía imaginar que esa tribu japonesa tuviese una delegación tan populosa al otro lado del mundo. "Nunca pensé que en España había tanta afición", señaló Tajima, ante la aglomeración de otakus que ayer llenaba la octava edición de Expomanga, la feria del cómic y los dibujos animados japoneses que hoy concluye en la Casa de Campo".

Para continuar leyendo el artículo de Abel Grau que se publica hoy en El País, pinchad en el siguiente enlace:


Un saludo cordial.

lunes, enero 28, 2008

SHONEN JUMP CELEBRA SU 40 ANIVERSARIO CON EL BARÇA

La Editorial Glénat nos envía el siguiente comunicado:

"La revista más popular de manga y el club más popular de fútbol se reúnen para festejar un aniversario muy especial que tendrá lugar entre Barcelona y Sevilla.

La cabecera japonesa más popular del manga, SHONEN JUMP, célebre por lanzar la mayoría de personajes que han hecho universal la iconografía del cómic japonés de las últimas décadas (Dragon Ball, Oliver y Benji, Naruto) y cuya provisión de material imprime su propio sello en gran parte de las ediciones manga de Glénat España, ha decidido celebrar su Cuadragésimo Aniversario con un concurso ligado al Fútbol Club Barcelona. Como podréis apreciar en el anuncio que han aireado en sus últimos números, las cabezas pensantes de la revista semanal han querido reunir a la factoría de manga número 1 del mundo con el club de fútbol número 1 del mundo (no lo decimos nosotros ni Laporta, lo dicen ellos), ligando así de paso la industria nipona más floreciente con la más floreciente de nuestro país.

El anuncio propone un sorteo entre todos los lectores y fans de WEEKLY SHONEN JUMP. En síntesis, seis serán los elegidos para compartir un Premio muy especial: viajar en marzo a Barcelona como turistas privilegiados y conocer a las estrellas del equipo azulgrana. Los seis afortunados pasarán varios días en Barcelona, asistirán al entrenamiento de los jugadores de Rijkaard y de paso compartirán un encuentro personal con las estrellas del equipo barcelonés. Suponemos que el encuentro incluye derecho a fotografía con los ídolos azulgranas, entrevista de lujo y quién sabe si algún que otro toqueteo... de balón.

Pero eso no es todo: ese fin de semana los seis ganadores viajarán a Sevilla para asistir al encuentro Betis-Barça, con todo el exotismo que ello implica, partido que se celebrará el día 29 o 30 de marzo. Después de su aventura balompédica, los suertudos visitantes tienen una deuda con SHONEN JUMP: cada uno deberá realizar un reportaje con las entrevistas y fotos que hayan realizado durante el viaje, reportaje que será publicado en la propia revista. Con un poco de suerte e ilusión, igual se encuentran con el Capitán Tsubasa en la alineación del partido contra el Betis".

Un saludo cordial.

jueves, diciembre 13, 2007

RECOMENDACIONES DE CÓMIC ORIENTAL PARA REGALAR ESTAS NAVIDADES

Por segundo año, desde Trazos en el bloc, continuamos haciendo pequeñas recomendaciones de posibles obras que regalar en estas navidades, y este año me ha tocado hacer de nuevo el listado de mis cinco recomendaciones de Cómic Oriental. Y digo Cómic Oriental, porque he decidido incluir también una obra colectiva donde participan artistas coreanos, por lo que esta vez no sólo son mangas los propiamente recomendados.


LA LEYENDA DE MADRE SARAH
Katsuhiro Otomo / Takumi Nagayasu
Norma Editorial

B/N
PVP: 53 € (Cofre (T. del 1 al 10) + T. 11 y 12)

La Editorial Norma decidió en su momento publicar un cofre que reuniera los 10 tomos que conforman esta obra, y más tarde publicar los últimos dos tomos para completar esta serie. En el mundo postapocalíptico en que se ha convertido la Tierra, destruida por una guerra nuclear que ha provocado que los pocos supervivientes hayan vivido durante años en el espacio, a su regreso de nuevo a un mundo de nuevo "habitable" una madre hará todo lo posible por encontrar el paradero de sus hijos perdidos en un mundo inhospito y árido. Buen trabajo a los lápices de Takumi Nagayasu, imitando muy bien el estilo Otomo, que en este caso sólo se encarga del guión.



AKIRA
Katsuhiro Otomo
Norma Editorial
Color
PVP: 126,70 € (6 tomos)

¿Qué se puede decir de esta obra que no se haya dicho ya? Esta obra (al igual que su anime) marcó un antes y un después en el manga de temática postnuclear y de ciencia ficción en general, de la mano del Maestro Otomo. Nos situamos en Neo-Tokio, unos años después de la Tercera Guerra Mundial, apunto de celebrarse los Juegos Olímpicos en dicha ciudad, la cual intenta recuperarse, al igual que el resto del mundo, de los estragos de una terrible guerra que casi la destruyó. Kaneda, Tetsuo y sus amigos participarán sin quererlo de un auténtico thriller científico y psicológico donde las fuerzas sobrehumanas y sobrenaturales decidirán o no el destino de la humanidad. Si compráis la última reedición de la mano de Norma Editorial, podréis disfrutar también del magnífico color que Steve Oliff hizo en su momento para la edición americana.



EL ALMANAQUE DE MI PADRE
Jiro Taniguchi
Editorial Planeta DeAgostini

B/N
PVP: 12,45 € (3 tomos)

Es una lástima que una obra como ésta del Maestro Taniguchi no merezca una segunda edición en un sólo tomo, de mayor tamaño, mejor papel e, incluso, tapa dura, que la ya desfasada obra en tres tomitos que en su momento publicó Planeta dentro de su Biblioteca Pachinco. Pero aún así la recomendamos como posible regalo, porque una obra de esta calidad se lo merece con creces, donde podemos degustar el talento de Taniguchi en estado puro, ese Taniguchi intimista que a todos nos gusta y con el que hemos pasado tantos buenos ratos leyéndolo. Nos cuenta la historia de Youichi que, tras la muerte de su padre, irá indagando sobre la vida de este gran desconocido que era para él, y entrando de lleno dentro del terreno de los recuerdos de su infancia.



20th CENTURY BOYS
Naoki Urasawa
Editorial Planeta DeAgostini
B/N
PVP: 174,90 € (22 tomos)

¿Qué se puede decir de esta obra? Una de las obras más entretenidas que he leído en los últimos años y que parece que por fin ha llegado a su fin, ¿o no?. Después de deleitarnos con la soberbia Monster, Naoki Urasawa nos obsequia con las aventuras de unos niños que en su momento, como si de un juego se tratara, hicieron el juramento de defender el mundo contra el enemigo extraterrestre. ¿Es posible que la imaginación de unos niños pueda llegar a convertirse en una terrible realidad? ¿Cómo actuarán ellos, ahora adultos, ante la cruda realidad de unos hechos que vuelven del pasado contra ellos mismos? Regalad esta obra a vuestros amigos o familiares que, aunque conforma 22 tomos, se lee de un tirón y acabaran superenganchados a ella.



COREA VISTA POR 12 AUTORES
VV. AA.
Editorial Ponent Mon
B/N
PVP: 15,99 €

Y, para finalizar, recomendaremos esta obra colectiva que se ha realizado, al igual que en su momento se hizo con la de Japón, uniendo el talento de autores franceses y autores coreanos, en pequeñas perlas que nos adentrarán en nuevas formas de ver el mundo por parte de los coreanos, con sus costumbres y traciones, y de la visión de algunos artistas franceses que fueron una temporada a Corea para poder hacer esta obra colectiva. Un tipo de lectura e historias diferentes que es muy recomendable.

Espero que estos 5 títulos os hayan servido de gran ayuda para ayudaros a decidir qué regalo pensáis hacer durante estas navidades. Es un material muy bueno y de gran calidad, y, como siempre digo, pon un cómic en sus vidas, y verás como no les defraudará.

Y para más sugerencias para regalar, pinchad en el link de "Recomendaciones Navideñas" de la columna de la derecha de este blog.

Un saludo cordial.

LA CIUDAD AL ATARDECER. EL PAÍS DE LOS CEREZOS de Fumiyo Kuono

Tampoco debió influirnos demasiado a los niños de mi generación que en las películas americanas que veíamos en los dos canales de la única televisión existente los indios y los japoneses siempre fueran los malos. Lo digo porque algunos de esos niños aún soñamos con la idílica vida de los indios de las praderas y con un país que siempre ha sido más un fruto de la imaginación que una realidad.

Japón es ese país lejano en el que el tiempo parece haberse detenido para desdibujar en nuestra memoria un lugar inexistente, más parecido al de Seta, de Alessandro Baricco, y en el que únicamente tienen cabida los samurais, los shogunes, las geishas y sus kimonos, el emperador y su corte, el volcán Fuji reflejando su cono nevado en las aguas del lago Kawaguchi, el rojo del Torii de Miyajima, el kabuki y el teatro de marionetas, la ceremonia del té, las estampas de ukiyo-e, los cerezos en flor, los tejidos de seda, el ikebana, la música del shamisen, las películas de Kurosawa o los cómics de Naoki Urasawa, Jiro Taniguchi o Katsushiro Otomo. Nada que ver con Lost in Translation, vamos.

Aunque no suelo leer cómic manga (todavía estoy tratando de desentrañar el misterio que para mi supone diferenciar entre shonen, shojo, josei, seinen, o kodomo), al de Fumiyo Kôno, publicado por la Editorial Glénat en su colección Chix, lo encontré en esa sección de la tienda de cómics y si lo cogí fue porque su dibujo no era como el del resto de sus compañeros de estantería. Quizás por eso lo elegí, porque era diferente: el título era todo un aliciente (La ciudad al atardecer. El país de los cerezos), al igual que la portada en la que una joven pasea descalza junto a un río; mira hacia el cielo y sus labios esbozan una leve sonrisa. Fue al decidirme a mirar la contraportada cuando lo vi.

¿No os ha pasado nunca que una imagen, una música, un olor ... , cualquier cosa que por un momento os altere los sentidos, os lleve de golpe muy lejos en el espacio y en el tiempo?

A mi me llevó a la foto de un hombre cabizbajo caminando frente a la cúpula del Genbaku Dome (la cúpula de la bomba atómica), símbolo de la ciudad por ser el único edificio que permaneció en pie tras la explosión, y a unos niños arrojando al río Motoyasu farolillos encendidos que flotaban en el agua con mensajes en su interior.

Todos los veranos la prensa tiene a bien recordarnos el aniversario del lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki. Ya hacía años que sabía que Enola Gay era algo más que una canción de OMD y solía esperar esos recordatorios para seguir teniendo presente que en esos días de agosto ocurrió algo terrible que destruyó parte de la imagen del Japón idílico que yo había forjado en mi mente.

Uno de mis peores vicios, ese que es fruto de mi síndrome de Diógenes particular, es el de acumular artículos y recortes de prensa que en su momento me parecen interesantes con el firme propósito de leerlos o releerlos en el momento oportuno, en un futuro más o menos inmediato, o de reciclarlos cuando, pasado el tiempo, su lectura ha perdido todo aliciente.

Entre esos recortes guardé uno del EPS del 24 de julio de 2005: Hiroshima en la memoria, de José Manuel Calvo. Quizás ya lo sabía y no era consciente, pero ese artículo en concreto lo guardé porque me hizo darme la cuenta de que, sesenta años después, seguían existiendo “hibakusha”, afectados por la bomba, que tenían su propia versión de lo acontecido, unos preferían el silencio a las conmemoraciones, otros manifestaban ira y remordimiento y los había que consideraban que “es bueno guardar la memoria, aunque sólo sea para evitar que se repita y mantener el deseo de paz”.

De eso habla la primera historia del cómic, de cómo un hecho espeluznante y dramático como la explosión de la bomba atómica sobre Hiroshima no sólo ocasionó más de cien mil muertos en la ciudad, sino que acabó influyendo sobremanera en la vida de sus habitantes, que vieron cómo sus conciudadanos morían sin llegar a entender muy bien ni cómo ni por qué y acabaron convirtiendo la explosión y sus consecuencias en un tema tabú del que era mejor no hablar.

Minami Hirano, de 23 años, vive con su madre, Fujimi, en un barrio de chabolas junto al río. Diez años antes, el 6 de agosto de 1945, su padre, Tenma, y su hermana pequeña, Midori, murieron a consecuencia de la explosión de la bomba atómica y un tiempo más tarde también la hermana mayor, Kasumi, fallecería tras haber sufrido sus efectos. Su hermano vive ahora con sus tíos en la ciudad de Mito, al norte de Tokio, lejos del peligro que supone la radioactividad. Esta superviviente de la explosión no tuvo la suerte de su madre, cuya cara hinchada durante días le impidió ver la piel de los heridos cayendo a jirones, los cadáveres que quedaban sepultados por edificios derruidos y los que llenaban las calles y los ríos. Muy a su pesar le toca vivir, aunque le resulta traumático, con el sentimiento de culpa que nace precisamente del hecho de haber sobrevivido, de haber visto todo ese horror y de no desear otra cosa que ser capaz de borrar aquellas imágenes que quedaron grabadas en su mente y que, como a todos los ciudadanos de Hiroshima, la marcaron para siempre.

La segunda historia transcurre entre Tokio e Hiroshima. Dividida en dos capítulos, se desarrolla en dos años distintos: 1987 en la primera parte y 2004 en la segunda. El hermano de Minani, Asahi, ahora un adulto entrado en años, lleva a cabo, con un comportamiento extraño a los ojos de sus hijos, Nanami y Nagio, un viaje retrospectivo a la ciudad de Hiroshima con la intención de reencontrarse con aquello que voluntariamente había relegado al olvido. Es ésta una historia de reencuentros, con uno mismo, con amistades perdidas, con amores imposibles, con los que se fueron y nos dejaron para siempre ...

La primera historia, La ciudad al atardecer, es mucho más dura (el proceso de sufrimiento por el que pasa Minani es realmente conmovedor) y lleva implícita la versión de aquellos cuyo único deseo es que se les permita olvidar, la imposibilidad de alcanzar la felicidad, la afirmación de que “por muchos atardeceres que terminen, esto no terminará”.

En la segunda, El país de los cerezos, la autora se permite ciertas licencias, como esos guiños de humor que suavizan en cierto modo la gravedad de determinados momentos. El paso del tiempo inherente no parece reflejarse en los personajes (que son iguales a pesar de haber transcurrido 17 años entre ambos capítulos) y eso te causa cierto desconcierto al principio, hasta que entiendes que ese paso del tiempo se ha producido efectivamente para dar protagonismo al recuerdo o al menos a la necesidad de recordar y conocer el pasado para entender el presente, para no permanecer en la ignorancia, como si nada hubiera ocurrido o como si lo que ocurrió no nos hubiera afectado.

Es de agradecer el detallismo de los dibujos, las perspectivas y planos picados, los silencios, el dramatismo de las imágenes sin caer por ello en la aparatosa exageración, la profusa labor de documentación de la autora para conseguir las referencias espacio-temporales oportunas que nos permitan conocer mejor las costumbres y los hechos históricos acaecidos en uno u otro momento de las diferentes historias y conferirles una mayor verosimilitud (alusiones a los carteles conmemorativos del décimo aniversario de la bomba y de la primera conferencia mundial contra las bombas A y H celebrada en Hiroshima en 1955, a la visita de Marilyn a la ciudad en 1954, a los programas de radio y a las canciones de la época, la liga profesional de béisbol, ...), a pesar de su propia reticencia a escribir sobre el tema, según cuenta ella misma en el epílogo. Con los datos de las anotaciones una puede hacerse una idea de por qué Minani vive en aquel lugar; seguir en el plano el recorrido que hace en el trayecto desde su casa hasta su lugar de trabajo; apreciar cómo van cambiando la configuración de la ciudad y su fisonomía a consecuencia de la explosión; ver la pobreza en que vivían muchas de las familias que lo habían perdido todo y la aprensión de los demás japoneses hacia los oriundos de esta zona, para notar al final cómo los pétalos de las flores de cerezo se esparcen por las calles y llenan el aire.

Es una forma distinta de aprender Historia. Ya me pasó cuando leí Mientras nieva sobre los cedros, de David Guterson. A ver si para el próximo aniversario me atrevo con Hiroshima, de Keiji Nakazawa.

lunes, junio 25, 2007

RECOMENDACIONES DE LECTURAS VERANIEGAS: Manga

Nos acercamos a la época estival, ese periodo donde la disponibilidad de más tiempo gracias a las vacaciones o por las reducciones horarias en el trabajo, facilita que nos animemos a enfrentarnos a lecturas más densas que habíamos aparcado por falta de tiempo, o, simplemente, leamos y leamos más de lo habitual, sin ser esclavos del reloj, por el puro goce de disfrutar de buenos tebeos o libros.

La primera obra que os voy a recomendar es del maestro Jiro Taniguchi, un autor capaz de hacernos transmitir sentimientos a flor de piel, con esa narración tan pausada que le caracteriza, contándonos historias de lo más cotidianas en ambientes muchas veces de tremenda belleza. Y que mejor lectura para esta época que imbuirse en El caminante, una obra de pocas palabras pero suficientes para saber saborear las cosas bellas y sencillas de la vida sólo con la utilización de los cinco sentidos. Animaos, como hace el protagonista, a seguir sus pasos contemplando las cosas simples y bellas que os rodean. Podéis leer el post que hice sobre esta obra en este mismo blog.


El caminante
Jiro Taniguchi
Editorial Ponent Mon
12,50 €



Otra buena lectura para enfrentarse a ella ahora que el estrés y la tensión del día a día va bajando en intensidad es Pesadillas de otro maestro del manga, Katsuhiro Otomo. Terror psicológico y sucesos extraños sin sentido que suceden en una comunidad de vecinos donde una serie de asesinatos tendrá en jaque a la policía, y que te harán mantenerte pegado/agarrado al sillón o a la cama hasta que acabes su lectura.


Pesadillas
Katsuhiro Otomo
Norma Editorial
13 €



Y para finalizar, os recomendaré una obra que no está enteramente hecha por autores manga, sino que reúne el talento de 9 autores franceses (o francófonos) junto a 8 autores japoneses en una obra coral donde cada uno de ellos nos contará historias diferentes teniendo como fondo Japón, y su relación y experiencia en el país del sol naciente. Habrán historias cotidianas, leyendas ancestrales, historias sobre el futuro, relaciones sentimentales, o sea, toda una cascada de ideas y pensamientos para hacerte disfrutar y soñar durante los calurosos días del verano. Será curioso observar como ven un mismo país autores de diferentes culturas y estilos.


Japón visto por 17 autores


Sólo me resta decir que ¡¡¡DISFRUTAD, DISFRUTAD Y DISFRUTAD!!! de estas lecturas veraniegas.

Un saludo cordial.

miércoles, enero 10, 2007

MAZINGER-Z

Qué mejor para estas fechas postnavideñas que un pequeño ejercicio de nostalgia dedicado a los que, como el propio Mazinger, nacimos a principios de los 70. Las palabras que siguen no pretenden ser un análisis exhaustivo sobre la popular obra de Go Nagai –en la web ya existe abundante información al respecto- sino más bien un recordatorio del errático periplo del gigante de aleación Z por estas tierras tan lejanas de la ladera del monte Fuji que lo vio nacer.

El nacimiento de un robot milagroso

Pese a diferir en algunos aspectos en sus respectivas versiones manga/anime -luego volveremos sobre esta cuestión- la historia de Mazinger es por todos conocida. Centrándonos en la versión animada, en el curso de una expedición arqueológica el Dr. Infierno y el profesor Juzo Kabuto encontraron en una isla del mar Egeo los restos de unas sofisticadas y poderos máquinas de guerra con forma de robot. Dichos robots fueron creados por una antigua civilización conocida como los Mikenense. Al Dr. le faltó tiempo para encontrar una utilidad al hallazgo: la dominación mundial. El profesor Kabuto, que no compartía los sueños de conquista de su compañero, se enfrentó a Infierno y a duras penas consiguió escapar con vida de sus manos.
Kabuto dedicaría los siguientes años de su vida a la creación del
Mazinger-Z, un ingenio mecánico destinado a detener los planes de su antiguo colega. Mazinger era un robot de combate superpoderoso que contaba con algo que lo diferenciaba de las creaciones de Infierno y que le daba ventaja sobre ellas: estaba hecho del más resistente metal conocido, la aleación Z o japanium, y cobraba vida alimentado por la energía fotoatómica.
Con el tiempo el malvado consiguió localizar y asesinar al profesor Kabuto, pero no sin que antes Juzo pudiera hacer a sus nietos conocedores de su extraordinaria herencia.
Bajo la tutela del profesor Yumi, el mayor ellos, Koji, aprendería a manejar el robot creado por su abuelo, combatiría hasta el final el ejército de Infierno y sus lugartenientes el Barón Ashler (o Ashura) y el Conde Brocken, descubririendo en el camino que el Mazinger puede convertir a quien lo tripula en un Dios o en un demonio.

El anime: primeros episodios emitidos en España

Aunque lo propio seria comenzar hablando del manga
en cuanto obra original posteriormente adaptada a la pequeña pantalla, dado que por aquí la serie de televisión se adelantó en varias décadas a su fuente original, vamos a hacerlo a la inversa.
Mazinger-Z, el manga, nació en Japón en 1971 de la imaginación de Go Nagai, siendo, como otras tantas obras, publicada en las páginas del semanario Shonen Jump de la editoria Shueisha. Pese a que pronto pasaría a ser mundialmente conocido por sus súper robots, el prolífico autor nunca ha hecho ascos a otros géneros como el terror (Devilman) o el erotismo. De hecho en la propia Mazinger son perfectamente apreciables elementos procedentes de otros ámbitos. Dada la gran aceptación del manga en su país natal, la versión animada no tardó en llegar de la mano de Toei Animation, convirtiéndose posteriormente en todo un éxito a nivel mundial.
Así, en 1978 y en horario de sábados a las 15:30 TVE sorprendió a todos los chinorris de España con una serie que estaba destinada a romper esquemas y a marcar a toda una generación. En realidad es difícil explicar por qué Mazinger-Z despertaba tanta fascinación. Lo cierto es que la animación era la típica japonesa de la época, con escaso movimiento y numerosos planos repetidos. Por otra parte, la estructura de cada episodio de Mazinger venía a ser siempre la misma. La cuestión es que solo la genial banda sonora (y no me refiero únicamente al popular tema inicial) y la emoción de ver qué nuevo bruto mecánico salía de la isla de Rodas para complicarle el día a Koji y Cia. bastaban para hacer del programa una cita semanal ineludible.
Para los más jóvenes, el único fenómeno que en años venideros pudo acercarse a Mazinger en cuanto a impacto sociológico fue Dragonball. Sin embargo me atrevería a decir que la repercusión del robot Z fue mayor, lo que atribuyo a dos motivos: mientras que la obra de Akira Toriyama pudo ser disfrutada en su integridad y vendría seguida por el propio manga original y numeroso merchandising, Mazinger no solo supuso una auténtica novedad en una época en que la oferta cultural externa de toda índole era más que limitada y el manga/anime unos completos desconocidos sino que, a la postre, no fue emitida en su totalidad adoleciendo de una cortísima trayectoria televisiva que, para mayor agravio de sus jóvenes fans, se vio además sesgada de forma abrupta y sin explicación alguna. No tengo duda de que todo ello abundó en la mitificación del robot.
De este modo, de los 92 episodios de que consta la serie, en una primera oleada pudimos disfrutar tan solo de 26 y, lo que es más grave, no se correspondieron con los 26 primeros de la versión original al omitirse numerosos capítulos. Con todo pudimos ser testigos el origen de Mazinger, su acondicionamiento para luchar bajo el mar, la conquista de los cielos gracias a la creación del Jet-scrander, la destrucción y reconstrucción del Instituto de Investigaciones Fotoatómicas, la caida en desgracia del Barón Ashler, la aparición del conde Brocken y la creación del Boss robot.

En fin, pocos recuerdos de mi infancia son tan malos como el del día en que puse la tele para disfrutar de una nueva entrega de mi serie favorita, y descubrí con estupor que nuestro querido gigante de aleación Z había sido sustituido por cierto niñito que buscaba a su madre de cuyo nombre no me quiero acordar.
Pero he hablado de una primera oleada, y es que creo que somos pocos los que recordamos que las navidades siguientes a su retirada de la pantalla TVE nos obsequió con otros cinco episodios de Mazinger-Z, siendo el último de ellos el número 56 de la serie original "El robo de la súper aleación Z".
Llegados a este punto no podemos dejar de recordar las razones que motivaron en última instancia la interrupción de la serie, y es que al parecer hubo algunos colectivos que consideraron que los dibujos que volvían locos a sus hijos eran demasiado violentos. Por supuesto jamás he estado de acuerdo con esa afirmación. Pienso que la mayoría de cosas de las que se dice son perjudiciales para la mente de los pobres niños son totalmente inocuas si van acompañadas de la pertinente explicación por parte de un adulto, y estoy convencido de que si algún día se me vá definitivamente la olla, la causa no será haber sido un freak de la obra de Go Nagai durante mi infancia.
Con todo, admito que la serie contenía algunos elementos que podían resultar difíciles de asimilar para la sociedad española de aquel delicado period0 histórico. Solo en el primer episodio el Barón Ashler asesina a la hermana de Koji y Shiro, Rumi, a sangre fría, y mata a Juzo Kabuto colocando un artefacto explosivo en su casa al más puro estilo terrorista. Por cierto, que el Barón debió ser el primer hermafrodita en la historia de la programación infantil. Además de eso en cada episodio salían al menos un par de robots partiéndose la crisma, los Máscaras de Hierro del Barón no eran sino zombis bajo cuyo casco escondían un cerebro animado mecanicamente, el Conde Brocken se presenta como un ciborg decapitado y las peleas a guantazo limpio entre Koji (machista impenitente) y Sayaka (chica de armas tomar) eran de campeonato. Hmmmm..... casi que dejaremos de lado lo de las escenas de ciudades en llamas, edificios destruidos y multitudes corriendo presa del pánico.
Aparte de lo dicho, en los episodios que nos perdimos se podía ver a robots volándose a sí mismos la tapa de los sesos con un rifle, nuevas muertes por atentado con bomba y al Conde Brocken partido por la mitad. ¡Ah si! además de todo eso los pechos de Afrodita-A no eran sino misiles que lanzaba a sus enemigos a las primeras de cambio ¡Dios mío, pero si la serie era genial!
En fin, fuere como fuere lo cierto es que después de eso pasarían casi un par de décadas hasta que pude enterarme de qué diablos hizo el Dr. Infierno con la aleación una vez en su poder.

El anime II: Mazinger en VHS y otras emisones posteriores

Afortunadamente la espera se hizo un poco más llevadera cuando la aparición de los primeros video-reproductores VHS y Betamax nos trajo en seis videocassetes los primeros 24 episodios de la serie emitidos en España, a razón de cuatro en cada cinta, de la mano de IVS. Realmente de todo esto hace tantos años como parece.
Pero el videoclub nos tenía reservada otra sorpresa en forma de una cinta de larga duración que respondía al título de SúperMazinger-Z. Años después descubriría que ese artefacto contenía en realidad las dos O.V.A. protagonizadas por Mazinger, Mazinger-Z contra Devilman (1973) y Mazinger-Z contra el General Negro (1974), así como Gran Mazinger contra Getter Robo (1975). Centrándonos en las dos primeras, decir que Mazinger-Z contra Devilman presenta a las dos creaciones más populares de Go Nagai en un remake de la saga del Jet-scrander con el ejército de Ashler como principal rival. Mazinger Z contra el General Negro es una pequeña obra maestra que en su corto metraje de alrededor de una hora contiene toda la esencia de Mazinger (además en la época en que la vi, me dió sin saberlo algunas claves sobre el final de la serie). Por destacar solo una, es especialmente emocionante la escena en que los brutos mecánicos de Mikenes dejan para el arrastre a un Koji/Mazinger que sigue luchando sin esperanza de victoria. En la cabina del planeador resuena la melodía de una caja de música que le ha regalado su hermano Shiro, quien en esos momentos se encuentra así mismo a las puertas de la muerte.
Me consta que esas pelis fueron editadas en VHS de forma independiente por Selecta Visión, pero desconozco si posteriormente fueron también lanzadas en DVD.
El periplo televisivo de Mazinger en España llegaría a su
conclusión bastantes años después con la aparición de las cadenas autonómicas y las privadas. Paradojicamente, la tercera parte de la saga, Goldorak (UFO Robot Grendizer, con una setentena de episodios), le tomó la delantera a las otras dos, Mazinger-Z y Gran Mazinger (Great Mazinger). Ya entrados los '90 Tele5 rescataría estas últimas, eso sí, con un pobre doblaje completamente alejado de la calidad del de la andadura española de la serie en los '70.
Frente a la versión vista en Tele5 cabe destacar el estupendo doblaje de la que se pudo disfrutar posteriormente en el Canal 33, aunque solo apto para catalanoparlantes. Precisamente, gracias a esta emisión catalana (que aún conservo en varios VHS gracias a la tenacidad y constancia de mi buen amigo Ximo) pude por fin descubrir lo poco de que sirvió al Dr. Infierno hacerse con la aleación Z. También conocí a Minerva-X y presencié la destrucción de Afrodita-A y su reemplazo por Diana-A. En lo tocante al bando de los malos, hizo aparición el Duque Gorgon, sirviente del Emperador de las Tinieblas, cuya presencia era tan incómoda para Infierno y los suyos como para los propios héroes del Instituto de Investigaciones Fotoatómicas. La recta final de la serie trajo otros acontecimientos como el asesinato de un personaje secundario, la muerte en combate de uno de los clásicos lugartenientes de Infierno, la llegada del díscolo Vizconde Pigman y, por supuesto, la victoria definitiva de Mazinger, sacrificio final incluido.
Lamentablemente Canal 33 no siguió con los 56 episodios de la secuela, Gran Mazinger, que sí emitió en su día Tele5. Gran Mazinger nos va a relatar la guerra de los héroes de la Fortaleza de la Ciencia encabezados por Tetsuya Tsurigi (tutelado a su vez por el padre de Koji y Shiro, Kenzo Kabuto) contra el Imperio de Mikenes, personificado en el Gran Emperador de las Tinieblas y sus siete Generales . Esta nueva serie entronca por completo con los acontecimientos vistos al final de Mazinger-Z, y de hecho vamos a ver desfilar por ella numerosas caras conocidas ¿o acaso creíais que Koji sería capaz de permanecer quieto viendo como otro hace el trabajo duro?
Posteriormente solo nos quedaría la ya citada Goldorak. Aunque esta tercera parte esta inmersa en la continuidad de la serie original, poco tiene que ver ya con la inicial Mazinger -Z más allá de la ocasional aparición de alguno de los personajes de las primeras entregas. La más reciente versión/revisión de Mazinger responde al nombre de Mazinkaiser y permanece totalmente inédita en nuestro país.
Dicho todo esto solo cabe preguntarnos cuándo podremos disfrutar de una edición digna en DVD de las series dichas en España. Aunque desconozco cómo está el tema, creo no equivocarme sí afirmo que el problema radica en los derechos y en la inexistencia de una traducción con posibilidades comerciales. Desde luego, de hacerse algún día no estaría de más que incluyera el estupendo doblaje de los episodios emitidos en los ’70 por TVE, y por qué no, la versión en catalán de Canal 33.

El manga

Si ha costado tanto que el anime llegara a España en su versión íntegra, el caso del manga ha sido todavía peor, y es que resulta inexplicable la total sequía de obras de Go Nagai durante años en un país en el que el tebeo japonés se vende a porradas.
En este sentido, la pionera fue Planeta De Agostini, que en 1995 nos ofreció en forma de miniserie de tres números Venger Robot Go, con guión de Go Nagai y dibujos de Ken Ishikawa.
No obstante, el mérito de traer Mazinger-Z a España se debe a Selecta-Visión, que en 2002 nos brindó los cinco tomitos que recopilan el manga original en una estupenda edición que, desafortunadamente tampoco tuvo continuación en Gran Mazinger o en otras obras de Go Nagai o de Mazinger realizadas por otros autores. ¿El motivo? Lo ignoro pero me da la impresión de que (de nuevo) los derechos de publicación y unas ventas que supongo no serían masivas tuvo algo que ver.
Y es una pena porque Mazinger-Z, el tebeo, es una obra absolutamente disfrutable tanto para fans del robot Z como para freakies del manga y el cómic en general. La obra en cuestión nos presenta un dibujo feista -grotesco incluso- y alejado de la línea clara de la versión anime, pero a la vez de mucha mayor calidad. La historia tiene algunos puntos en común con su posterior versión animada, alejándose de ella en otros, lo que lo convierte en un objeto irresistible para los fans de la serie de dibujos. A título de ejemplo, en el manga Juzo Kabuto fallece por causa de un terremoto y no por la mano de los hombres de Ashler, con lo que el personaje de Koji pierde la motivación de la venganza que sí mueve al de la serie animada.
Por otra parte llama la atención que si -con alguna excepción- el anime está serializado en episodios autoconclusivos de idéntica duración y estructura, unidos por un hilo argumental de fondo que constituye el motor de la serie, el anime es una sucesión de capítulos de extensión variable que parecen responder más a lo que al autor le apetece dibujar en cada momento que a necesidades narrativas concretas. La consecuencia es que mientras que la teleserie combina momentos de acción con otros más reflexivos el manga no da al lector ni un solo respiro.
Del mismo modo, mientras que la serie de TV se caracteriza por un desarrollo lógico y coherente, cada capítulo del manga es un auténtico brainstorming en el que de manera súbita y sin previa explicación se nos bombardea con numerosos conceptos. Ejemplos: El Jet-scrander, el robot de Boss o el Conde Brocken no hacen apareción como fruto de la propia dinámica de la serie sino que están presentes, sin más, desde un primer momento. Que esto no se entienda como una crítica, pues el tebeo no es sino la plasmación del vasto torrente creativo del Go Nagai de los primeros '70.
Con todo lo dicho no creo que sorprenda a nadie el hecho de que el erotismo y la violencia brillan en la versión de papel con mucha mayor intensidad. Particularmente no daba crédito cuando vi las impactantes viñetas de Garada K-7 cortando en dos con sus aspas a los soldados del ejército japonés en el tomo 1, o las bizarras escenas del Barón en la ducha (!!!). Otra de las obsesiones de Go Nagai, las deformidades físicas, también está presente en las páginas de Mazinger Z, por ejemplo en la forma de ese profesor Kabuto que, con todo, en ningún momento deja de resutar entrañable.
Uno de los alicientes de la serie de dibujos era ver con qué bruto mecánico nos iban a sorprender en el siguiente episodio, lo que siempre me ha llevado a preguntarme si los diseños de los más de cien que aparecen a lo largo de la misma se debían al creador Go Nagai o al equipo de artistas encargado de la versión anime. Aunque en el manga aparecen pocas de las bestias mecánicas de Infierno, las diversas viñetas en que el Dr. nos muestra su ejército son un auténtico quién es quién de robots, muchos de los cuales no volverían a aparecer en aquellas páginas pero sí en la posterior teleserie.
En fin, que todo lo dicho hace de Mazinger-Z, el manga, un diamante de muchos quilates. Tal vez sin pulir pero un diamante al fin y al cabo.
Y dicho esto, a los fans de Go Nagai ya solo nos queda seguir esperando la aparición en nuestro país de nuevo material del genial autor. Desde luego si algo hemos demostrado es que somos unos tíos pacientes.

martes, diciembre 19, 2006

5 RECOMENDACIONES DE MANGA PARA REGALAR ESTAS NAVIDADES

Llegan las Navidades y, por lo tanto, una época ideal para comprar, recomendar, o regalar, a tus más allegados unos cuantos títulos Manga para disfrutar, más si cabe, de estas fiestas.

He seleccionado cinco títulos, de los cuales hay tres que conforman colecciones enteras de varios volúmenes. En estos casos he puesto el precio unitario y el total de toda la colección. He determinado hacerlo así porque son tres títulos que constan de una serie de volúmenes, los cuales son inseparables entre sí si se quiere llegar a comprender la historia como una unidad. Lo que recomendaría en estos tres casos, es comprar el primer o primeros números, y que sea el afortunado receptor de la compra el que decida si quiere o no continuar leyendo el resto.

En este listado encontraréis un thriller de intriga constante que os enganchará y no podréis dejar de leer (Monster), una historia de catástrofes que os dejará sin aliento y sin respiración (Dragon Head), una de ciencia-ficción cyberpunk que os transportará a un mundo inimaginable y fantástico (Blame!), una de recuerdos familiares que os llegará a lo más hondo del corazón (Barrio Lejano) y una serie de relatos de sentimientos interiores que os harán que pensar y reflexionar (El olmo del Cáucaso).

¡Que disfrutéis comprándoos o regalando estas magníficas historias!

¡Feliz Navidad!




MONSTER (1 al 36). Naoki Urasawa. Editorial Planeta DeAgostini. Unidad: Hasta el nº 20 = 4,15 € / Del nº 21 al 36 = 4,50 € (Total = 155 €)



DRAGON HEAD (1 al 10). Minetaro Mochizuki. Editorial Glénat. Unidad: 8,95 € (Total: 89,50 €)




BLAME! (1 al 10). Tsutomu Nihei. Editorial Glénat. Unidad: 8,95 € (Total: 89,50 €)




BARRIO LEJANO (1 y 2). Jiro Taniguchi. Editorial Ponent Mon. Unidad: 14 € (Total: 28 €)




EL OLMO DEL CÁUCASO. Ryuichiro Utsumi / Jiro Taniguchi. Editorial Ponent Mon. 14 €



Otras recomendaciones de Trazos en el bloc:

- 5 recomendaciones de NOVELA FANTÁSTICA para regalar estas Navidades.

- 5 sugerencias de BANDE DESSINÉE para regalar esta Navidad.

viernes, noviembre 24, 2006

CRÍTICA: EL VIAJERO DE LA TUNDRA de Jiro Taniguchi

Este volumen que nos presenta la Editorial Ponent Mon, con sentido de lectura oriental, consta de una serie de 6 relatos.

Con su habitual maestría al narrar, Taniguchi nos transporta a ese sentimiento, que todo ser humano debería tener respecto a la naturaleza.

Es un alegato en defensa de ese tesoro que tenemos en nuestro planeta, un ecosistema rico que muchas veces no somos capaces de proteger, y entender lo afortunados que somos de tener a nuestro alcance tanta belleza.

Y nos demuestra con estas narraciones cortas que la naturaleza es más sabia, en muchos sentidos, que el propio ser humano.

Vamos a hacer una breve referencia a cada uno de los 6 relatos.

El viajero de la tundra

Este relato nos cuenta una teórica historia que vivió Jack London en Alaska, concretamente en la región de Klondike, en la cuenca del río Yukon, cuando era un simple buscador de oro, a finales del siglo XIX. De este novelista, a caballo entre los siglos XIX y XX, Taniguchi nos quiere narrar una historia inédita, jamás contada por London en sus historias ambientadas en Alaska.

Taniguchi nos intenta trasmitir que la avaricia del hombre le puede llevar a la perdición, y tan ciego está que no ve el peligro que se cierne delante de sus propios ojos. Y sería capaz de dar la vida de manera totalmente inconsciente e irracional con tal de lograr su ansia de riquezas y poder. Pero muchas veces la propia naturaleza acaba poniendo a cada uno en su sitio.

El páramo blanco

Narra la historia de dos hombres encargados de transportar el cadáver de un lord desde Alaska hasta su país natal. Nos enseña como hay privilegios de clase, y un cadáver es repatriado desde un país lejano si éste es el de una persona de un estrato social más elevado. Este relato es una reconstrucción de la primera parte de Colmillo Blanco de Jack London. Es la supervivencia del ser humano ante las condiciones más adversas. Y el instinto de supervivencia de los animales para sobrevivir en su entorno en situaciones límite.

Hacia la montaña

Historia de gran belleza. Nos narra la lealtad de un perro hacia su amo. El amor de un padre por su hijo muerto. Y, en consecuencia, la venganza que lleva al padre a dar caza al oso que mató a su hijo. Y su perra, esa “fiel amiga del hombre”, que aunque estando preñada, hará todo lo posible por proteger a su amo.

Kaiyosejima

Un paisaje casi virgen. Un pueblo de pescadores con encanto, todavía no invadido por los turistas. Dos niños, casi solos en el mundo, viven con la misma familia (sus tíos de él y sus vecinos de ella). Ella un poco más mayor que él, se encarga de protegerlo de los demás niños, y esa actitud autoprotectora hará que sientan muy próximos el uno del otro.

Shokaro

Leemos una historia de la convivencia de unos vecinos extraños en una casa dividida en diferentes estancias. El protagonista es un dibujante de mangas, que nos preguntamos si podría ser el propio Taniguchi. Vive en un ambiente de soledad, dibujando su obra “Cloroformo”, pero en relación constante con sus vecinos. Un relato diferente al resto, donde la naturaleza no es el tema central, pero donde podemos atisbar cómo una sociedad tan masificada como es la japonesa, vive en enormes aglomeraciones, llegando a vivir una persona en un cubículo que mide un Ken de ancho (1,818 m.). Viviendo tanta gente en espacios tan reducidos, ¿puede llegar a sentir soledad una persona, teniendo en cuenta que la cultura y educación japonesa es respetuosa con sus vecinos y congéneres?

Regresar al mar

La pasión de un hombre por estudiar la vida de las ballenas, y en especial el seguimiento de una que le salvó la vida. Relato de gran belleza y lleno de sentimientos. ¿Será verdad la leyenda de los inuit de que existe verdaderamente un cementerio de ballenas?

Nos descubrimos nuevamente ante el Maestro Taniguchi. En este compendio de relatos nos hace un canto a la naturaleza. Esa naturaleza dueña y señora de todo ser viviente.

Un dibujante de trazo detallista, preciso y preciosista, al servicio, esta vez, de la inmensidad de la naturaleza.

Una manera de llegar a entender que la naturaleza es la que impone, al fin y a la postre, su ley. Todo acto irracional venido de la mano del hombre, al final tiene que rendir cuentas ante la jueza que es la naturaleza. Ella impone sus leyes, dicta sentencia y al final no tenemos más remedio que obedecerlas.

Y Taniguchi es el artista idóneo para plasmarlo sobre el papel.

Un cordial saludo.

viernes, noviembre 17, 2006

CRÍTICA: DRAGON HEAD de Minetarô Mochizuki

Obra publicada en 10 tomos, tamaño bolsillo, por la Editorial Glénat, con sentido de lectura oriental.

Mochizuki se adentra en esta historia en los miedos más profundos que pueda tener cualquier ser humano.

Partiendo de todo miedo que cualquier persona pueda tener por cualquier tipo de hecho catastrófico, inicia la narración con un accidente que tiene un tren bala cuando transcurre por dentro de un túnel, y el pánico que producirá en los escasos supervivientes que pasan de una situación extrema donde, por fortuna, salvan la vida después de un accidente de esta magnitud, causado parece ser por un terremoto, a otra donde intentan sobrevivir en una situación claustrofóbica al sentirse sepultados vivos sin poder acceder al exterior.


Ya las primeras páginas nos indican la dirección que va a tomar toda la trama. Después de la oscuridad, el despertar, y después la visualización horrenda de un vagón destrozado repleto de cadáveres. Situación asfixiante, agobiante, que te deja sin respiración, te falta el aire. Y todo a oscuras, desorientado, y aunque llegues a conseguir iluminar el lugar, no mejorará para nada la situación. ¿Cómo te sentirías si supieras que estás enterrado vivo?

Son situaciones límite en las que cualquiera podría encontrarse. Teru, el protagonista, se siente sólo, se siente encerrado, te pasan por delante todos los recuerdos buenos y malos de tu vida. No sabes qué hacer. ¿Cómo demonios saldrás de ésta? Pero Teru pronto descubrirá que no está sólo. Se han salvado una chica y un chico de su edad. Estudiantes como él. ¿Será esto realmente bueno o malo? Porque lo que era pánico individual se puede transformar en pánico colectivo. Y la histeria colectiva no es muy buena compañera. Y el estrés y la tensión acumulada te hacen oír y ver cosas raras.

¿Están realmente solos? ¿Hay alguien o algo más?

La situación es crítica, están atrapados sin salida posible. ¿Vendrán a rescatarlos? ¿Tendrán alimentos suficientes? ¿Tendrán una amenaza invisible acechándoles? ¿Lograrán salir de ésta? Y si consiguen salir, ¿será el mundo exterior mejor que éste? Leed las más de 2.000 páginas y lo sabréis.


El estilo de dibujo es el mismo que se usa en este tipo de historias para más adultos, que quieren hacer mantener la intensidad y la tensión de la narración. Los personajes tienden más a transmitir un realismo a las escenas, con un detallismo muy marcado que enriquece la narración visual, con una tendencia al claroscurismo muy acentuado, remarcando el sentimiento de oscuridad (que siempre ha sido símbolo de miedo y terror). Un trazo que es usado más en el manga sheinen, que en el shojo o el shonen, siendo estos dos últimos más de línea limpia, nada claroscura, más caricaturescos en momentos concretos, y habiendo mucha más acción.

Si quieres imbuir un terror psicológico tienes que plasmar las escenas de manera que te sientas parte de ellas, pudiendo ser tú parte de la trama. Sin el efecto realista del contexto donde se ubica la acción, no puedes llegar a sentir el miedo que te quiere transmitir el autor.

Hay que criticarle a Glénat esa tendencia en los mangas de no traducir muchas de las onomatopeyas de ruidos y sonidos, lo que dificulta muchas veces al lector el entender qué está pasando realmente en ese momento, aunque luego se intuya el significado por el propio sentido de la narración.


Lee esta obra y, a cada paso, comprobarás los giros radicales, que sin tú esperarlo ni buscarlo, te puede dar la vida.

Después de esto, ¿volverás a dormir tranquilo?

Un saludo cordial.

viernes, noviembre 10, 2006

CRÍTICA: BLAME! de Tsutomu Nihei

Sorprendente manga editado por la Editorial Glénat en 10 tomos, tamaño bolsillo, con sentido de lectura occidental.

Blame! es de esas lecturas que requiere máxima concentración en el lector. Al ser un manga de ciencia-ficción futurista, muy del estilo cyber-punk, situándose la acción en mundos desconocidos y difíciles de imaginar, complican ya de por sí el posicionarte en la escena de la historia narrada, que comienza por hechos ya consumados, donde tienes que aprender y comprender, a marchas forzadas, cual es el origen de toda la trama, y una vez determinado, reemprender el hilo conductor de la narración para saber el porqué, el cómo y sobre todo el dónde y el hacia dónde.

Otro razón que complica la lectura de este manga es la escasez, por no decir casi la carencia, de diálogos por parte de los personajes que forman parte del relato. Por lo tanto el peso de la narración recae, casi al cien por cien, en la narración visual. Está narrado muy al estilo anime de lectura visual, como si de una película se tratara, fotograma a fotograma, para que el lector sea capaz de captar hasta el más mínimo detalle de la acción, careciendo del apoyo fundamental de los textos.

Esta técnica de narrar, muy del gusto de los japoneses por lo que parece, ya la pudimos apreciar en El Caminante de Jiro Taniguchi (ver post en este blog), pero con la diferencia de que Jiro, en su obra, quiere que exprimamos al máximo los cinco sentidos para disfrutar de las maravillas del mundo real y, en cambio, en Blame!, Nihei suprime los diálogos para que exprimamos nuestro cerebro en discernir lo que nos quiere transmitir de un mundo extraño y fantástico y experimentemos, hasta la médula, la atmosfera futurista y pseudopostnuclear de un lugar, donde la magnitud de lo que visualizamos nos supera y nos complica en situarnos como espectador en el contexto de la historia.

También es complicado, muchas veces, entender el aspecto onomatopéyico que utiliza abundantemente como recurso. Aunque podemos agradecer que, a diferencia de otros mangas traducidos en nuestro país, en Blame! por lo menos las onomatopeyas están traducidas al castellano. Pero, aun así, es difícil muchas veces, en una primera lectura, llegar a entender que es lo que nos quieren transmitir de la acción.

También es de agradecer que tengamos publicado en España el tomo recopilatorio de los relatos cortos de Nihei, anteriores a esta obra, que se recogen en el volumen Noise, publicado también por la Editorial Glénat. Ya podemos familiarizarnos con esos mundos cyberpunks que tanto le gustan a este autor, con esa estética de ultratumba, pobladas todas sus obras por seres fantástico e irreales, como sacados de un mundo postapocalíptico. Y aquí ya nos presenta al protagonista principal de Blame!, Killy, una precuela antes que toda la realidad en la que vive se convierta en una vorágine de situaciones surrealistas y destructivas.

Killy tiene que sobrevivir en un mundo, un cyberlaberinto, donde las máquinas, robots y androides intentan destruir a los únicos humanos que quedan. Killy será el encargado en buscar, por la Megaestructura, los únicos seres humanos portadores de genes con conexión a la red.

Nihei juega como nadie con los ritmos claroscuristas de la ambientación de las escenas donde se produce la acción. Muchas veces la figura, humana o no, pasa a un plano secundario, incluso yo diría terciario, cogiendo claramente el protagonismo las grandiosas y descomunales construcciones futuristas que dan el toque tan característico a este submundo, donde la sensación de grandiosos espacios diáfanos se ve contrapuesta por la sensación de asfixia que producen unos lugares donde el contacto con el exterior y el simple aire puro parecen una utopía.

Y la estética de “los malos de la película” es impactante y espectacular. Es de lo mejor que últimamente he visto en diseño, con una capacidad de saber transmitir al lector que se encuentra delante de lo que podría ser una de sus peores pesadillas. Desde las creaciones, sacadas desde los miedos más profundos del ser humano, que vimos en las diferentes Hellraiser de Clive Barker, hacía tiempo que ningún personaje me producía el terror y la angustía que me provocan las creaciones de Nihei para Blame!

¿Podrá alguna vez existir un mundo como éste? ¿O siempre será, por fortuna, producto de nuestra delirante imaginación o de nuestros sueños más profundos? Leed esta obra, y posiblemente saldréis de dudas.

Un saludo cordial.

martes, octubre 31, 2006

CRÍTICA: EL CAMINANTE de Jiro Taniguchi

Sorprendentes esta serie de relatos cortos, con un mismo hilo común, que nos ofrece Taniguchi con su habitual maestría y sensibilidad.

El autor consigue en esta obra transmitirnos una serie de sensaciones, emociones y experiencias simplemente con el visionado y la contemplación tranquila y pausada de cuantas cosas nos suceden alrededor cualquier día en nuestra vida. Las cosas más insignificantes, cosas y hechos que pasan todos los días y que no les damos ninguna importancia ni les prestamos ninguna atención porque forman parte de nuestro entorno cotidiano, y son hechos normales y habituales en nuestro quehacer diario.

La historia en sí es sencilla. Nos cuenta, en una serie de historias cortas, las impresiones de un hombre que simplemente se dedica a observar y disfrutar de las cosas que le rodean y que disfruta plenamente de esta experiencia visual, gustativa, olfativa, táctil y sonora. Cualquier cosa que le llame la atención merece un mínimo interés por su parte de ser contemplada. Es un hombre corriente que disfruta de la sencillez de las cosas que le rodean.

Lo curioso de esta obra radica en que toda la historia transcurre casi sin diálogos, los mínimos e imprescindibles, donde Taniguchi prima más el texto visual que el escrito.

Aunque parece una obra de lectura rápida, no lo es tanto, ya que el autor nos obliga a detenernos y recrearnos en cada viñeta para captar el sentido que nos quiere transmitir visualmente. Un autor detallista hasta la médula como es Taniguchi, nos obliga a ser unos detallistas visuales si queremos entender lo que nos quiere contar. O sea, el saber contemplar y entender la belleza de las cosas que nos envuelven.

De todos los relatos, que forman una unidad lineal en esta obra, me gustaría destacar el titulado “El camino largo”, donde la simple afición por una cosa determinada de dos personas, las cuales no se conocen de nada, hace que pueda producirse una simple amistad entre ellos, sin mediar palabra alguna.


Ponent Mon nos presenta esta publicación con una calidad de papel e impresión excelente, como de hecho ya nos tiene mal acostumbrados esta editorial en todas sus publicaciones.

Si queréis tener a pleno rendimiento los cinco sentidos, con esta obra disfrutaréis y los desarrollaréis al máximo.

Un cordial saludo.

viernes, septiembre 15, 2006

AYAKO de Osamu Tezuka

Editada en 2 tomos de formato reducido por la editorial Otakuland



La historia comienza con la llegada de Jiro Tenge, soldado que vuelve a casa al finalizar la 2ª guerra mundial y que es recibido por su padre como un cobarde, pues volver después de estar prisionero de los americanos es una deshonra para un japonés, siendo preferible incluso que estuviera muerto. Poco a poco Jiro va reencontrándose con el resto de su familia y va descubriendo como han cambiado las cosas desde su partida, aunque lo que le deja más conmocionado es el descubrir que tiene una hermana pequeña de 4 años llamada Ayako, el ojito derecho de su padre, pero que no es hija de su madre sino de su cuñada.

Pero eso no es todo, Jiro se ha convertido en un espía de los americanos y se ve envuelto en una serie de tramas que intentan frenar el fuerte impulso ascendente del partido progresista en oposición al gobierno completamente manipulado por dirigentes americanos, y donde se empieza a urdir un plan para el despido de mas de 33000 trabajadores de la compañía nacional de ferrocarriles, despidos a los que su presidente es muy reticente, pero al que le llegan fuertes presiones por parte del sector de ferrocarriles asentados desde la parte ocupacional americana, presidente que una vez ordenado dichos despidos acaba desapareciendo, para finalmente encontrar su cadáver sin llegar a descubrir si ha sido un suicidio o un asesinato, y donde todo apunta a que está sin duda involucrada en todo esto la rama más izquierdosa de la política japonesa.



Todo esto converge en una serie de acontecimientos en los cuales se ve mezclado Jiro, acabando la policía por sospechar que alguien de la familia Tenge ha sido testigo de ciertas pruebas acusatorias hacia Jiro, el cual acaba desapareciendo, y teniendo la familia que tapar todo para poder mantener la honra de la familia intacta, que con el paso del tiempo ha ido perdiendo todo su esplendor por la perdida de parte de sus tierras debido a un reforma agraria que promulgo el gobierno al finalizar la guerra, dejándolas en manos de los pequeños granjeros y agricultores.

A causa de todo esto, la familia Tenge acaba por encerrar a Ayako en el sótano, y comunicando a la vez su muerte a causa de una enfermedad, para que así nadie vaya a hacerles incomodas preguntas que pudieran hundir el honor familiar, y donde la policía no puede hacer nada pese a su extrañeza por el caso, debido a que la muerte ha sido certificada por parte de un médico amigo de la familia.