¡Ya estamos en abril! Mes de
Sant Jordi, rosas y ¡
dragones! Un año más no podíamos faltar con la cita
dragonil. Os presento dos relatos cortos, dos cuentos infantiles, por cierto, de autores franceses, con protagonista, uno de un joven
dragón y el otro de un niño y sus
dragones. El primero más humorístico y, el segundo, ensoñador y poético. Los dos estupendos. Ya veréis como os gustan.
“
Un asunto de dragones” de
Alexandre Lacroix y
Ronan Badel (
Editorial Edelvives, 2016)
“
Hijo mío, ya eres mayor y debes seguir la tradición. Mañana irás al pueblo de los humanos y quemarás una casa”. Así empieza la historia de nuestro joven
dragón Strokkur que vive con su papá en una cueva de las montañas. Un joven
dragón que va a cumplir con la tradición un poco preocupado y asustado. ¿Podrá cumplirla?
Aquí tenemos un joven
dragón al que le viene grande cumplir con la tradición. Y además cuando llega al pueblo todos son amables con él y le dan buenas soluciones. La amistad de las niños, el saber estar de la maestra y la amabilidad del anciano, le convencen que seguir la tradición no es lo adecuado. ¿Convencerá a su papá?... porque la tradición para su papá es importante.
Tenemos una pequeña historia que además de hablar de
dragones nos habla de la relación padre e hijo, de la necesidad de no defraudar al padre pero sin olvidar el propio carácter e inclinaciones. El título original “
Dragons, père et fils” (“
Dragones, padre e hijo”) nos indica con más claridad esta relación. El título en español “
Un asunto de dragones” nos lleva a la naturaleza
draconiana, a la cuestión del fuego y cómo los tiempos cambian, para bien, en las relaciones entre
dragones y humanos.
El autor de este cuento es
Alexandre Lacroix. Choca un poco, por su trayectoria literaria, que escriba este cuento infantil. O tal vez no tanto: nacido el 2 de setiembre de 1975 en Poitiers (Francia), crece en París y se diploma en
Ciencias Políticas en 1998. Ese mismo año publica “
Primeras voluntades” sobre el duelo de su padre y su propia educación sentimental. Tal vez es en este punto en el que podamos relacionar “
Un asunto de dragones” donde la relación con su padre es muy importante para el joven
dragón Strokkur, con las vivencias del autor. Autor de diversas novelas y ensayos, lanza la primera revista francesa de filosofía en 2006. Actualmente sigue siendo su redactor y enseña escritura creativa en
Ciencias Políticas.
Cuento escrito con gracia y al tiempo realista, nos enseña que los
dragones no son tan malos y sus relaciones con los humanos pueden ser buenas, al tiempo que nos muestra que al crecer nuestra relación con nuestros padres pueden ser estupendas.
El ilustrador es
Ronan Badel nacido en Auray (Bretaña, Francia) el 17 de enero de 1972. diplomado en
Artes Decorativas en Strasburgo, se dedica a la creación tanto como autor e ilustrador de
literatura infantil. Publica su primera obra en “
Editions du Seuil jeunesse” en 1998. Enseña ilustración en una escuela de arte
en París, se instala en Bretaña para dedicarse plenamente a la
literatura infantil. En 2006 publica “
Petits Sapiens”. En 2008 en la colección “
A petits petons” en “
Didier jeunesse” aportando frescura con su dibujo lleno de humor y sus vivos personajes.
En “
Un asunto de dragones”, con un trazo informal, sencillo pero lleno de detalles reveladores, consigue un
dragoncito, despreocupado, ocupado, emocionado, contento, con todas las emociones a flor de piel, muy logrado. Su papá parece un
dragón terrible pero su panzota, su camiseta de tirantes de estar por casa y sus lentes, nos muestran un carácter no tan horrible. Es muy graciosa la historia paralela entre el pájaro y el perro que se desarrolla en segundo término a lo largo del cuento.
Juntos
Lacroix y
Badel consiguen una historia de
dragones y relaciones paterno-filiales sentida pero tierna y amable.
“
Si tuviera dos Dragones” de
Fabienne Roulié y
Raphaél Baud (
Editorial Picarona, sello infantil de
Ediciones Obelisco)
¡Si tuviera dos dragones...! el niño sueña con tener dos
dragones, para ponerles nombres, ir a la escuela en ellos, ser la envidia de sus amigos, disfrazarse, jugar...
¡Ay, si tuviera dos dragones sería el niño más feliz del mundo! Pero... el niño nos va contando poco a poco sus anhelos, sus sueños, lo feliz que sería, pero...
Un relato corto pero sentido y poético donde se nos muestra la ensoñación del niño por tener dos
dragones, hecho difícil de conseguir por eso lo solicita con ingenuidad y casi con resignación. En este caso la figura del
dragón nos representa lo inalcanzable, lo fantástico que renueva nuestra vida, las ilusiones que le alimentan y le dan sentido. La autora lo consigue con frases cortas y lenguaje poético y representativo, con un ritmo sosegado y ensoñador.
Fabienne Roulié (francesa, 1974), diplomada en
Psicología, ha trabajado como redactora de prensa y medios de comunicación antes de dedicarse por completo a la
literatura infantil. Su primer libro “
Les secrets de Pétronille” (2008,
Editions Chocolat! Jeunesse) le aportó un éxito inmediato. Autora de otros libros como “
Petites histoires d'amour”, “
Une belle journée” (
Prix Coup de Puce d'Eaubonne, 2013), “
Voyages”, “
Zac” en
Editions Chocolat! Jeunesse. Con el libro “
Si tuviera dos Dragones” consiguió el premio
Prix du Livre Petite Enfance en 2012. Y continúa su actividad literaria con talleres de escritura en escuelas, encuentros escolares, mesas redondas o salones del libro.
El ambiente soñador y sosegado viene completado por el ilustrador
Raphaël Baud. Este grafista e ilustrador francés es el creador en 2007 de
Editions Chocolat!. Es un ardiente defensor de la poesía dirigida a los niños y es autor de diversos libros infantiles. Con
Fabienne Roulié ha trabajado en “
Petites histoires d'amour” y “
Si j'avais deux Dragons!” (“
Si tuviera dos Dragones”).
Este relato de las ilusión de un niño por tener dos
dragones nos lleva a nuestra infancia en que deseábamos lo imposible, nos ilusionábamos con lo fantástico. Es también un cuento para niños en el que verán que sus sueños no son tan raros como dicen y se sumergirán en la historia con las poéticas ilustraciones.
Con estos dos libros de
dragones nos apartamos un poco de la
literatura infantil de pura aventura y diversión. “
Un asunto de dragones” con un tono alegre y humorístico, nos acerca a las relaciones padre e hijo, sin dejar de lado, por supuesto, la naturaleza
draconiana. Con “
Si tuviera dos Dragones”, con un ambiente poético y de ensoñación, comprendemos las ilusiones de los niños y también como los
dragones nos influyen a nosotros.
Esperando que disfrutéis de
dragones y aventuras, saludos y hasta pronto.