jueves, noviembre 07, 2013

CRÓNICA: XIX SALÓN DEL MANGA DE BARCELONA

Un año más una representación de TraZeros nos acercamos tres días a lo que era la XIX edición del Salón del Manga de Barcelona, el cual nuevamente se celebraba como el año anterior en Fira Barcelona Montjuïc, en esta ocasión ampliando la superficie del salón al añadir al pabellón 2 (que fue donde se celebró en el 2012) el pabellón 1, situado junto al primero, dando los dos a la explanada de la Plaça Univers, la cual también servía de punto de encuentro para los aficionados.


Lo primero que pudimos constatar nada más llegar al salón el viernes antes de la apertura de las puertas a las 10:00 fue la ingente marabunta de gente que estaba esperando entrar al recinto (una cola de cuatro filas en la entrada principal por la Avda. Reina María Cristina y que llegaba hasta Plaza España, aparte de la otra larguísima cola que se conformaba en la C/ Lleida para acceder por la otra entrada habilitada este año), sin olvidarnos de la larguísima cola que se veía siempre en la acera de enfrente para conseguir sacar la entrada. El año pasado ya se constató este hecho de la gran afluencia de gente esperando a que abrieran las puertas del recinto, pero creo que este año aumentó exponencialmente el número de asistentes, supongo que coincidiendo el viernes que era día festivo, además de que dejaban acceder gratis al salón a todo aficionado que fuera disfrazado (aunque el sábado y domingo, sin ya la entrada gratis por ir disfrazado, también se conformaron las interminables colas antes mencionadas).


Una vez ya dentro, nos dirigimos lo primero a ver cada una de las exposiciones que se podían visitar este año, siempre aprovechando que el salón aún no estaba hasta los topes de gente, por lo que facilitaba por tanto el poder ver con más tranquilidad los magníficos originales que se podían contemplar en las mismas.


La primera que pudimos ver fue la que englobaba una magnífica serie de originales (concretamente de 20 reproducciones de settei, eso es, diseños de personajes dirigidos a los equipos de producción, así como también fotogramas de este anime) de uno de los animes más conocidos por todos nosotros: Bola de Drac Z, aprovechando también que unos de los autores invitados al salón eran Daisuke Nishio (director de la serie de Dragon Ball) y Kunio Hashimoto y Ryo Mito (productores del videojuego Dragon Ball Z: Battle of Z).


A continuación nos acercamos a una exposición dual, donde dos mangas tan conocidos como One Piece de Eiichiro Oda y Toriko de Mitsutoshi Shimabukuro compartían espacio debido a que ambas series han conformado un “crossover” (que podías conseguir gratis en el stand de la Editorial Planeta DeAgostini y en la exposición), y donde también se podían ver reproducciones de ambos manga surgidos en la revista Shônen Jump de la Editorial Shueisha.


También nos acercamos por el stand de Norma Editorial, donde, aprovechando que cerraban la colección de Bakuman con su número 20 que salía para el Salón del Manga, podíamos ver una pequeña exposición dedicada a este manga, con unos cuantas y magníficas páginas originales de esta obra, así como diversos utensilios que utiliza Takeshi Obata de manera artesanal aún para dibujar sus mangas.


También nos acercamos a la exposición de “Nuestros mangakas”, donde se hacía un repaso a todas las obras producidas en nuestro país de temática manga realizadas por autores de aquí, desde la versiones en cómic de las series de tv de animación de los 70/80 como Heidi, Marco, Manzinger Z o Comando G, pasando por toda una serie de parodias de los mangas más conocidos, hasta llegar a la publicación de nuestras editoriales de obras creadas por nuestros autores como la conocida Línea Gaijín de EDT, hasta llegar a editoriales de reciente creación que también están dando oportunidad a autores nacionales como pueden ser Nowevolution Editorial o Ediciones Babylon.


También pudimos ver situada al lado cuatro ilustraciones espectaculares de Marta Nael, la cual la pudimos ver a todas horas haciendo dibujos y más dibujos en el stand de Ediciones Babylon, donde podíamos encontrar a la venta sus libros Marta Nael's Lux: A Clash of Light and Color y The Digital Art of Marta Nael: Impressions.


Y, finalmente, y ya en el pabellón nº 1, donde se realizaban las actividades deportivas del salón, pudimos visitar la exposición "Manga en juego", ya que este año, como ya sabéis, el tema al que dedicaba Ficomic esta edición era el deporte en el manga, el spokon, donde podíamos ver información en diferentes paneles de diferentes deportes, con obras como Cinturón Negro de Urasawa, Meteoro de Yoshida, Chicho Terremoto de Rokuda o Slam Dunk de Inoue y un largo etcétea y, como no, el Campeones de Takahashi, uno de los autores estrella invitados al salón y que tenía un apartado especial en dicha exposición con algún que otro original.


A partir de aquí, nos pasamos el salón yendo de stand en stand, pasando y (h)ojeando naturalmente por los stands de las diferentes editoriales en busca de unas cuantas novedades que salían para la ocasión, deteniéndonos especialmente en el stand de una joven editorial valenciana que se lo habían montado por todo lo alto, con cantidad de dibujantes/ilustradores firmando a todas horas, y donde picamos en alguna que otra novedad que tenían a la venta, destacando la fantástica edición del Fairy Quest de Paul Jenkins y Humberto Ramos... nos estamos refiriendo a Ediciones Babylon.

Yoichi Takahashi en una sesión de firmas

Otro stand movidito fue el de Norma Editorial donde también picamos con algunas novedades, y sobre todo en el stand de EDT, donde el domingo por la mañana pudimos conseguir dos dedicatorias del autor invitado estrella de esta edición: Shintaro Kago.

Shintaro Kago en plena clase magistral

Del resto de stands dedicados a la venta de merchandising vario, donde se podía encontrar de todo, desde mangas atrasados, pasando por vídeojuegos de todas las plataformas, animes y films, y todo tipo de "muñequitos" de temática manga, así como camisetas de todo tipo para dar y vender, me gustaría destacar un pequeño stand donde encontramos cantidad de productos típicos japoneses de los que adquirimos unos cuantos (al igual que ocurrió el año pasado).

También hablaremos de la magnífica exposición del "400 aniversario de la Embajada Keichō" que nos encontramos en nuestro deambular, en la cual se celebra la primera llegada a nuestro país de una embajada del País del Sol Naciente, enviada por el daimyō Date Masamune al rey Felipe III, encabezada dicha embajada por el franciscano Luis Sotelo y el samurái Hasekura Tsunenaga. En ella veremos objetos y reproducciones de la época, que nos dan una idea de la forma de vestir y el armamento que utilizaban.


También pudimos asistir a unas cuantas conferencias que, muy a mi pesar, ya no se celebraban en las salas del primer piso (mucho más cómodas para este tipo de actos, y donde el año pasado no tuvimos problema con el ruido ambiente ni con la megafonía general que interrumpía este año las exposiciones de los interlocutores), si no en un escenario junto al Matsuri. Creo que la organización tendría que replantearse para el año que viene que las conferencias, encuentros y presentaciones se celebraran en una sala cerrada como ocurría el año pasado o como en las ediciones que se celebraron en La Farga.

La zona del Matsuri

Pudimos asistir al interesante encuentro con los dos luchadores de sumo invitados este año para que realizaran diversas exhibiciones, Kotaro Mieda y Shinya Miyashita que, junto a su entrenador Kazuo Kurazono, nos hicieron un profuso repaso de este ancestral deporte japonés, bastante desconocido por los occidentales, aunque poco a poco van surgiendo luchadores de diversas nacionalidades de todo el mundo, así como luchadoras que recientemente se han incorporado a este deporte como practicantes y ya participando en diferentes competiciones internacionales.

Presencia importante del Sumo en el salón

A continuación nos quedamos a escuchar (como ya ocurrió el año pasado) la interesante conferencia de Ángel Ferrer acerca del “400 aniversario de intercambios entre España y Japón. La Embajada Hasekura”, que versaba en lo expuesto anteriormente con la exposición correspondiente.

Ángel Ferrer en plena conferencia

También el mismo sábado asistimos a la presentación de las novedades de Editores de Tebeos, para a renglón seguido disfrutar del encuentro con Shintaro Kago, uno de los máximos exponentes en el manga del ero-guro, desmenuzando a partir de su interesante obra la trayectoria de este joven mangaka nipón.

Exhibición de Kendo

Y el domingo aún pudimos acercarnos a oír la interesante charla (aunque incompleta por falta de tiempo debido a problemas técnicos con el vídeo) sobre el “Spokon, el manga de deporte” a cargo de Manu Guerrero (de Selecta Vision), y donde se centro fundamentalmente en la serie de Campeones/Oliver & Benji de Yoichi Takahashi.

Junichi Masuda en plena presentación de los nuevos vídeojuegos de Pokémon

La zona de videojuegos había crecido respecto al año pasado con la presencia de multitud de terminales de la X-Box 360 y la Nintendo DS, y la presentación de la X-Box One, o la presentación de los nuevos vídeojuegos Pokémon X y Pokémon Y a cargo de Junichi Masuda (foto de arriba) para Nintendo 3DS.


También me gustaría hablar de otras de las zonas del salón que más visitamos y donde más dinero nos dejamos... nos referimos a la Zona de la Gastronomía Japonesa donde, aparte de interesantes charlas sobre la rica gastronomía del País del Sol Naciente, podías adquirir una interesante variedad de sus platos y manjares, decantándonos por el udon, el wakame y la gyoza, sin olvidarnos naturalmente de los imprescindibles dorayakis. Felicitar nuevamente a Ficomic por haber organizado en la edición anterior del salón este espacio culinario y el haber continuado este año ampliando al doble de superficie la zona gastronómica, aumentando también para la ocasión el número de stands dedicados a la venta de comida japonesa.

La concurrida zona de Gastronomía Japonesa

Una vez hemos hablado ya de nuestra experiencia en el salón de este año, iremos concluyendo con la reflexión sobre el aumento de visitantes al evento y los problemas que surgieron los tres últimos días y que ocasionó una avalancha de opiniones de todo tipo, las cuales se iban oyendo allí por donde uno pasaba. Si el año pasado ya aumentó de manera palpable y visible el número de aficionados, una vez el salón pasó de celebrarse de La Farga a Fira Barcelona Montjuïc, lo de este año ha roto todos los pronósticos inimaginables, tanto por parte de la organización (que se vio superada por momentos) como por parte de los propios aficionados (donde todos comentaban la ingente marabunta de aficionados que se podía ver haciendo cola (tanto para sacar la entrada como para entrar al recinto) el viernes, sábado y domingo). Yo personalmente, comparándolo con todos los salones que he asistido por nuestra piel de toro, nunca vi tanta afluencia de gente, era realmente impresionante ver las filas y filas de cola que se montaron y el constante goteo de gente que entraba sin parar al salón, sobre todo en el pabellón nº 2. Fue tanta la afluencia de aficionados, que el viernes y el sábado tuvieron que cortar la venta de entradas allí mismo y on-line (el sábado a las 14:00), ya que, aún teniendo la entrada en la mano, mucha gente no pudo acceder al recinto ferial y tuvo que volverse para casa (a muchos de ellos devolviéndoles el dinero de la entrada), para el cabreo monumental y generalizado que ello conllevó a estos aficionados, así como también en los que pudieron acceder finalmente al recinto, eso sí, después de hacer cuatro o cinco horas de cola (unas para sacar la entrada y otras para entrar). Mucho se ha leído en las redes sobre el asunto, aficionados indignadísimos acusando a Ficomic de todos los males habidos y por haber y, aunque es verdad que se podría haber organizado mejor la situación de los diferentes stands y actividades, repartiéndolos mejor si cabe a como estaban entre los dos pabellones, para así haber equilibrado por igual la afluencia de aficionados en ambos salones (en pabellón nº 2 siempre estaba lleno, mientras en nº 1 normalmente estaba a media capacidad), creo que se les puede exculpar por todo lo ocurrido, porque nadie hubiera previsto el aumento brutal de visitantes respecto a la experiencia del año pasado y, sobre todo, por la limitación de aforo que impusieron desde Fira Barcelona Montjuïc, donde los vigilantes de seguridad se emplearon a fondo para cumplir a rajatabla el aforo, no dejando por tanto entrar a la gente a los pabellones mientras estos no se fueran vaciando, y ello provocó que mucha gente no se atreviera a salir del pabellón nº 2 si ello ocasionaba que tuvieran que hacer una larga cola para poder volver a entrar al mismo (pensemos que uno podía comer también tranquilamente dentro del salón y, con ello, ya no hacía falta salir al mediodía... y, por cierto, un diez en abrir las puertas junto a la zona de restauración, lo que posibilitaba que la gente pudiera comer en el parking, aprovechando el magnífico tiempo que hizo los cuatro días).

Sesión de firmas de Daisuke Nishio, director de animación del anime Dragon Ball

Por lo tanto, y visto lo ocurrido este año y todos los problemas que ha acarreada la masiva afluencia de aficionados, a se está barruntando por parte de Ficomic (y después de los problemas surgidos con los responsables Fira Barcelona Montjuïc) de cambiar de ubicación el año que viene a un pabellón de mayor superficie (Fira 2 Gran Vía Hospitalet), para intentar solucionar dichos problemas ocasionados este año, así como a buen seguro reorganizarán la ubicación de las diferentes actividades y stands de una manera más coherente y racional, por lo que la experiencia servirá a buen seguro para que en la edición del 20 aniversario el Salón del Manga de Barcelona continúe creciendo y sea un punto de reunión fundamental para todos los amantes del manga/anime y de la cultura japonesa... seguro que así será y allí nos veremos de nuevo, seguro...

Un saludo cordial.