
SONIA PULIDO
ENEKO
JORGE GONZÁLEZ
Un cordial saludo.

SONIA PULIDO
ENEKO
JORGE GONZÁLEZ
Un cordial saludo.

Aparentemente el planteamiento es atractivo -pues imaginaros lo que sería plasmar los primeros tiempos en los que se hacía la revista El jueves en España, con todos esos autores con ganas de vivir experiencias y en un sin parar creativo, donde la profesionalización no era lo que es ahora en la revista-, pero este planteamiento no acaba de cuajar del todo, puede ser porque Bagge no dibuja todas las historias, dejándolo en parte a sus ayudantes, pero los guiones sí que son suyos, y en ningún momento acaba de conseguir ese nivel, que si bien hasta en Odio tenía sus altibajos, sí que era capaz de conseguir momentos prodigiosos que marcaban positivamente la lectura de la obra y que dejaban un regusto bastante satisfactorio, y que en Sudando tinta brilla por su ausencia, a excepción de algún momento que otro, recuerdo cuando se van a una convención de cómics a la que asiste Neil Gaiman, y éste acaba saliendo por patas y con los pantalones en llamas.
Puede ser que se le estén agotando todas sus ideas y no sea capaz de reinventarse de nuevo, pero esperemos que las siguientes obras de este espléndido autor vuelvan a mostrarnos todo el potencial que era capaz de desplegar en sus mejores cómics, pues si ya de por sí el cómic humorístico no está pasando por un periodo demasiado bueno en el mercado, sólo falta que aparezcan obras como ésta, que si bien no está mal, y puede servir para pasar un buen rato de entretenimiento, que no es poco, la cantidad de títulos que nos ofrece el mercado hoy en día, y sin tener un cierto apoyo comercial, acaba por pasar factura a cualquier autor que siga un línea descendente de calidad y prestigio. Habrá que confiar en que Peter pueda resarcirnos con su próxima colección.


Brian K. Vaughan consigue subir un peldaño más en la escala de poder, y vemos, en una sociedad actual post-11S, cómo un ser con superpoderes llega a ser el alcalde de una ciudad como Nueva York. El poder al servicio del ciudadano, o el ciudadano a merced del poder.
De momento es una serie, publicada por Norma Editorial, que arranca bien y con fuerza, dentro de la línea de series de superhéroes con un toque más adulto y serio, donde prima más la reflexión personal de los personajes y las relaciones diarias entre ellos, con todos sus problemas cotidianos, dejando aparcado a un lado todo el tema de los superhéroes luchando contra los villanos para defenderse de a saber qué amenaza, a cual más surrealista.Desde la Editorial Glénat nos informan sobre cuatro novedades de cómic europeo que van a salir durante el mes de noviembre de este año.
SUNDAY de Víctor Mora y Víctor de la Fuente. Col. Víctor de la Fuente. 320 págs. B/N. 29,50 €.
OVNI de Lewis Trondheim y Fabrice Parme. Otros títulos. 48 págs. Color. 12 €.
INTOX # 3 de Gilles Chaillet y Olivier Mangin. Col. Viñetas Negras. 48 págs. B/N. 12,95 €.
CUERVOS # 4 de Richard Marazano y Michel Durand. Col. Viñetas Negras. 48 págs. B/N. 12,95 €.
Para más información: http://www.edicionesglenat.es/_imagenes/_novedades/news200611-1(europeo).pdf
Un cordial saludo.














Cada parte de nosotros tiene una historia que contar y la mía tiene mucho que ver con Mafalda.
Quino la creó en el año 1963 para una agencia de publicidad y su trayectoria abarca desde el año siguiente, cuando empezaron a publicarse sus tiras, hasta 1973 en que Quino dejó de dibujarla al considerar que Mafalda ya había cumplido su cometido. En España no aparecería hasta 1970 cuando Esther Tusquets adquirió sus derechos de edición en España para la Editorial Lumen, quien en 1992 publicaría Todo Mafalda.
Yo la conocí leyendo el nº 6 de la revista El Globo y con ella conocí a Quino. Aún tengo presente la primera página de humor gráfico que leí de Quino. Su atemporalidad te deja sin palabras.
Pero Mafalda era otra historia. Podías identificarte con ella, pero pocas veces reconocías que te parecías más a sus amigos: Mafalda, con su lacito sobre la cabeza, era contestataria, feminista, pacifista, preguntona, con la inquietud de quien tiene ganas de saber para conocer y comprender el mundo que le rodea y al que quiere cambiar para salvar a toda costa.
Los demás personajes que le acompañan eran de lo más variopinto. Entre sus amigos, Felipe representaba la inseguridad con patas (y con dientes), la eterna duda; tenía una gran imaginación, pero la fuerza de voluntad brillaba por su ausencia.
Manolito era el capitalista del grupo (no en vano velaba por el negocio familiar) y también el más bestia, con ese pelo pincho que le crecía en cuanto salía de la peluquería.
Susanita, con ese aspecto de “maruja”, era un caso aparte, con un “ego” tan subido como inaguantable y frustrada porque nunca saldría en las revistas del corazón, pero encarando con valentía el porvenir, una vez “repuesta de su desengaño por el aumento del tomate”; su máxima aspiración en este mundo era casarse y tener muchos hijitos.
Miguelito era un personaje tan inocente como entrañable, con una madre que se deslomaba todo el santo día encerando el suelo y, para entrar en casa, le hacía descalzarse y ponerse unos “patines”.
Libertad era como una Mafalda más radical y reaccionaria, teniendo en cuenta que “todo el mundo saca su conclusión estúpida cuando me conoce”, era normal que le gustara “la simplicidad de la gente simple”.
Con los padres de Mafalda llegué a entender claramente conceptos como depresión, baja autoestima, desaliento y frustración. Con hijos como Mafalda y Guille era comprensible el interés de los argentinos por el psicoanálisis y el “nervo calm”.
¿Qué queréis? Yo iba al instituto con una carpeta llena de Mafaldas, me había leído una y otra vez sus tiras en los volúmenes apaisados de la editorial Lumen, había incorporado a mi vocabulario habitual muchas de las “coletillas” de sus personajes (“la pucha”, “sonamos”, “gané al tá, té, ti”, ”zopita, zopita, zopita”, “pichiruchi”, “esto es el acabóse”…), e incluso me sabía de memoria alguno de los textos, o porque me hicieron gracia o porque me hicieron reflexionar sobre una realidad social que existía sin que yo me diera cuenta.
Por eso creo que aquellos que no la han leído no saben lo que se pierden. Mafalda no era sólo el reflejo de una generación preocupada por la paz mundial, el conflicto árabe-israelí, la guerra del Vietnam, el desarme nuclear, el hambre en el mundo, el movimiento por la liberación de la mujer o la carrera espacial. Es el reflejo de esa rebeldía que hay en cada uno de nosotros y que sólo se manifiesta en determinadas edades. También es el reflejo de un mundo que, muy a nuestro pesar, sigue siendo el mismo de siempre. Ahí va un ejemplo. Las tiras tienen una pila de años, pero, para desgracia nuestra, siguen estando de actualidad.



FRAGMENTOS DE LA ENCICLOPEDIA DÉLFICA # Dibujo de Miguelanxo Prado (Salón del Cómic de Barcelona # 11-06-05)

DRÁCULA # Dibujo de Fernando Fernández (Salón del Cómic de Barcelona # 11-06-05)
EL PODEROSO THOR - TORMENTA DIVINA # Dibujo de Steve Rude (Expocómic # 02-12-05)
Un cordial saludo.



Miguel Ángel Ibáñez Muñoz, de la Editorial Ponent Mon, nos comunica los cambios efectuados en dos novedades para el mes de noviembre.
"Estimados amigos:
Les envío los cambios sufridos en las novedades de Ponent Mon para este mes.

