viernes, marzo 30, 2012

EL MÁGICO MUNDO DE LOS DRAGONES de Máximo Morales & Fernando Molinari

Según el horóscopo chino este año de 2012 pertenece al signo del Dragón. En China, los dragones representan la fuerza, la salud, la armonía y la buena suerte. Era considerado el guardián de los tesoros, así como de la sabiduría. Es la fuerza benigna de la Naturaleza. Con todos estos elementos a favor y mi interés por los dragones, qué mejor ocasión para presentaros un estupendo libro de dragones que fue una grata sorpresa y que recibí con mucha ilusión: "El mágico mundo de los dragones" de Máximo Morales e ilustrado por Fernando Molinari (Ediciones Continente, Neo Person Ediciones, para España, 2006).



Primero hablaremos un poco de sus autores para situarnos y luego os comentaré este nuevo hallazgo. Máximo Damián Morales nació en Buenos Aires en 1973. Obtuvo el título universitario de Editor de la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires, es profesor de Educación Primaria, especialista en literatura infantil y juvenil. Ha sido docente, editor, traductor y narrador de cuentos. Ha realizado numerosas charlas y taller sobre literatura fantástica, mitología celta y ciencia ficción. Desde 1998, año en el que publicó su primer libro, no ha dejado de escribir novelas, cuentos o leyendas. Recorrió la Patagonia argentina recogiendo leyendas y cuentos populares y fruto de su trabajo fue "Cuentos de hadas y duendes de la Patagonia" (Buenos Aires, Editorial Tir Nan Og, 2005). Otros libros de la misma editorial y de temática celta son: "Niam la reina de las hadas", "La leyenda del Dragón Galés", "El matador de mil dragones" y uno de los últimos "Mitos y Leyendas. Thor".

En cuanto al ilustrador, Fernando Molinari nació el 19 de noviembre de 1963, también en Buenos Aires. Su formación fue de técnico publicista, pasando a la ilustración y pintura. Es profesor de ilustración y técnicas artísticas. Ha ilustrado libros, revistas y cómics para diversas editoriales nacionales y extranjeras. Ha realizado numerosas exposiciones como en la Feria Publicitaria de Buenos Aires en varios años, en el Museo Moderno de ésta ciudad o en Feria del Libro Infantil y también numerosas presentaciones televisivas de su obra. De sus trabajos destacan sus seres mágicos, logrando una gran expresividad y fantasía. Cuenta con numerosos seguidores en toda Latinoamérica y España. Junto con Máximo Morales forma un estupendo tándem que ha dado origen a libros de fantasía tan interesantes como: "El mágico mundo de las brujas", "El mágico mundo de los magos", "Mitos y leyendas de dragones" o "Cuentos de duendes" (contando además con Roberto Rosaspini Reynolds). Con todos estos datos y antecedentes ya comprenderéis que "El mágico mundo de los dragones" no es cosa de tontería.



Dividido en varias partes, la Introducción nos presenta, de forma clara y sencilla, qué es un dragón y como la figura que tenemos actualmente en mente proviene de la época medieval europea. A lo largo de todo el mundo sus características físicas y simbólicas varían mucho y solo se coincide en su esencia mágica. Sus roles fundamentales son de destructor o guardián. Pueden parecer conceptos opuestos pero, según a que cultura nos refiramos, todos los dragones cumplen estas premisas.

Muy interesante es la anotación del autor sobre los alquimistas pues el dragón mantiene los cuatro elementos básicos en equilibrio: puede volar (aire), camina (tierra), exhala fuego (fuego) y puede vivir o nadar en agua (agua). Representaba lo tres elementos más importantes en la Alquimia: el azufre, el mercurio y la sal. Todas las culturas coinciden en otorgar al dragón el símbolo del poder, cada una con sus diferencias culturales.

En la siguiente parte se diferencia entre dragones de Oriente y dragones de Occidente. Los orientales se parecen más a una serpiente pues no tienen alas pero igual pueden volar. El número de garras varía según lo que se quiera representar y se caracterizan por las barbas que no tienen los occidentales. Su simbolismo es profundo: representan la fuerza de la naturaleza, sobre todo el cielo y el agua. Por eso se les vincula a las nubes y a los ríos. Es el máximo símbolo de la paciencia y la sabiduría. Pero en el momento de pelear es un feroz adversario y emplea las fuerzas de la naturaleza en su favor. Su gran enemigo es el tigre: los temblores de tierra y terremotos son causados por sus grandes luchas. Su color es el amarillo y solo lo puede usar el emperador.



En cuanto a los dragones occidentales son mucho más corpulentos y, cuanto más grande, más fiero y mayor es su poder y maldad. Representa la maldad, la destrucción, los instintos más bajos. Y como atributos del mal tiene cuernos y colmillos. Su temperamento es vengativo, cruel, avaricioso.

Sus hábitats son variados: en oscuras y profundas cuevas donde guardan tesoros, en lo alto de las montañas, celosos de su libertad. Los de los volcanes surgen con la erupción con gran ira y poder y los que viven en el agua pueden estar en el fondo de mares, lagos o lagunas y son más conocidos como "serpientes marinas". Los que prefieren vivir en lo profundo de los bosques no son tan carnívoros.

De sus características físicas trataremos primero su aliento. Según el tipo de dragón que sea, así será su aliento. El aliento gélido que algunos lanzan congelan a sus víctimas pero no solo es el hielo: es parte de la magia del dragón. Lo más conocido es el aliento de fuego, asociado por siempre a este ser fabuloso. Se cree que no es solo un fuego destructor sino que también es parte de la magia y la furia del dragón: es su propio espíritu. Los dragones venenosos pueden pasar el veneno como una sustancia viscosa, un vapor amarillento o bien inoculándolo por los colmillos al morder a su víctima. Los dragones son fieros guerreros que utilizan todo lo que tienen para atacar o defenderse: la cola es un elemento muy importante para golpear, clavar veneno o cortar. Los que tienen la cola en forma de punta de flecha son más rápidos al volar.

Parte esencial, sin la que no se puede entender al dragón, es la magia. El dragón puede realizar prodigios maravillosos y su magia prevalece después de su muerte. Los colmillos conservan su poder letal, las escamas, de gran dureza y flexibilidad, son una gran protección como escudos o armaduras. Protegen no solo de todo fuego sino también de hechizos y maleficios. Los alquimistas y magos apreciaban los ojos del dragón ya que les daban el don de la videncia, del pasado y el futuro. En cuanto a sus huesos, sus propiedades son muy variadas: como herramientas de escritura para hechizos, como ingredientes en pócimas y elixires, amuletos y talismanes para dar fuerza y protección, y como cascos y armaduras muy resistentes. A la sangre se la considera como un veneno letal o bien como una cura para todas las enfermedades. Quien beba de su sangre obtendrá poderes mágicos, comprenderá el lenguaje de los animales, rejuvenecerá y será inmortal.

Siendo un ser fantástico tan poderoso y formidable, es muy difícil vencer a un dragón. Pero existen ciertos métodos. Para el cristianismo como ser malévolo, encarnación del diablo, se le vence por la Santa Señal de la Cruz, como en la leyenda de Santa Margarita de Antioquía. La pureza y la bondad pueden vencerlo, como Santa Marta con la Tarasca. Los grandes héroes guerreros pueden vencerlos pero también quienes posean astucia y temple. Otros métodos drásticos serán cortarle la cabeza, como parte más poderosa del cuerpo o arrancarle el corazón para que no regenere sus heridas.

Una sección muy interesante es la dedicada a las clases de dragones. Nos presentan un muestrario muy extenso de dragones, de todas clases, formas y culturas. De la clásica Grecia tenemos al Anfisbena ("que va en dos direcciones") con una cabeza en cada extremo de su cuerpo, rapidísimo y ágil del que no sabemos hacia donde irá, o el Basilisco, nacido de un huevo de un gallo que deja petrificadas a sus víctimas con su mirada.



Unos dragones muy interesantes son los egipcios, seres relacionados con su antigua religión: Amakhu, devorador de almas, nombrado en "El libro de los Muertos", Apep que tiene poder sobre lluvias, rayos y truenos. Negro como la noche, principal enemigo de Ra, al que combate en su viaje por el cielo. Seth es un poderoso dragón protector de la barca de Ra pero su orgullo le hace rebelarse contra el dios lo que provoca su expulsión. Con el tiempo y las leyendas, Apep y Seth se unen en uno solo. Por último Nehaher ("rostro espantoso") llamado también Ur ("antiguo"), guardián de Dat, espacio subterráneo por donde transita el Sol en su viaje nocturno. Nehaher aprieta este lugar con sus anillos pero cuando empieza a amanecer, los afloja porque Osiris le resta fuerzas.

De la vieja Europa destacamos a los que viven en Italia, como Aspio que tiene alas de murciélago, vive en cuevas de mineros y posee en poderoso veneno y sus efluvios provocan la muerte. Bis es un pequeño dragón alado, malévolo, con letal veneno. Tal vez Aspio fuera la representación del letal gas grisú de las minas de carbón. A estos singulares dragones se les une Dard, pequeño dragón francés, con cuatro patas y cara de gato. Su mordedura es dolorosa pero no venenosa. Se alimenta de leche y por eso se le puede ver aferrado a las ubres de las vacas. Estos dragones me eran desconocidos y por sus características y "aficiones" son más cercanos a nosotros pues actúan en circunstancias más concretas y pueden representar fenómenos adversos para los hombres en su vida cotidiana.

Pero los verdaderamente hermosos e interesantes son los dragones orientales como Fei Yi que es descrito de variadas maneras: cuatro alas y seis patas, como una serpiente con dos cuerpos y una cabeza. Su aparición trae sequía, cuando la mayoría de dragones orientales traen lluvias. O bien Fei Liang (conocido también como Feng Bo) que es el dios de los vientos que los lleva en un saco y los dispersa a placer. Se distingue de los otros dragones por su cabeza de venado. Kiao es un famoso y original dragón de la China. Nace de los huevos cuando están solos, o de los huevos de faisán y serpiente olvidados mil años. Su aspecto varía: como un pez con cola de serpiente o parecido a un cocodrilo con cuatro patas. Es de tonalidades verdosas o azuladas y los costados amarillos y el vientre rojo. Su aparición es de buen augurio y posee la facultad de adoptar la forma humana. Si está enfadado o se le quiere capturar, arroja una saliva viscosa a su atacante y lo lleva a aguas profundas y le absorbe la sangre. Evoluciona en el dragón Long ("sordo") con semejanza con los elefantes y permanece en el medio acuático. Su siguiente evolución es Kiu Long y en este estado surge de su cabeza uno o dos cuernos y su cuerpo se vuelve azulado. Tras tres mil años, el dragón llamado Kiao, se transforma en Ying Long. Posee un pelaje suave y alas, despeja los cielos con la fuerza de su voluntad. Duerme en el fondo de los estanques, lagos o mares. Algunos dicen que los animales acuáticos le desprecian pero él no se preocupa de los demás pues ha alcanzado la sabiduría suprema. Siempre se le considera benéfico, ya si se le ve caminar, arrastrarse, volar o nadar. Desde luego éste es el más original de los dragones, de todo tipo. Su evolución le hace dominar todos los caminos de la perfección y siempre es beneficioso.



Se presentan más clases de dragones y he intentado elegir los más desconocidos y originales. Máximo Morales ha hecho un extenso estudio de los dragones que están magníficamente plasmados por Fernando Molinari. Éste ha sabido captar la forma física sugerida y además el temperamento y carácter de los dragones, malévolos, fuertes y traicioneros pero también benévolos, beneficiosos y sabios. Tanto en sus trazos a lápiz, sus esbozos como ya con su color nos presenta unos dragones totalmente creíbles y "reales". El contraste entre occidentales y orientales es grande, la brecha entre ellos, por lo menos a nivel de personalidad, es tremendo, contrastando la consideración maligna de Occidente con la acción benéfica de Oriente.

Cerramos el libro con historias en las que los dragones son los protagonistas: la epopeya de Beowulf y el dragón, la historia del más famoso mago Merlín, con los dos dragones, Sigfrido enfrentado a Fafnir, y no podía faltar la leyenda de San Jorge y el Dragón. Pero como ya se muestra en este libro, la más original, por ser más desconocida, es la leyenda japonesa de Susano-Wo y su lucha contra un dragón, al que consigue vencer con su astucia.

Con esta encantadora historia y con otros detalles sin desvelar, completo la presentación de este hermoso libro, esta perla digna del mejor dragón oriental. Saludos y hasta pronto.