jueves, enero 18, 2007

PRIMEROS AUTORES CONFIRMADOS POR FICOMIC PARA EL 25º SALÓ DEL CÒMIC DE BARCELONA

Atención amantes del cómic, como supongo que ya sabréis, van apareciendo las primeras noticias desde Ficomic acerca del 25º Saló del Còmic de Barcelona, que se celebrará del 19 al 22 de abril de 2007.

Este año el cartel corre a cargo de Miguel Gallardo, el cuál ya hizo los carteles de la 1ª y 11ª edición del Saló del Còmic de Barcelona.


Para más información:
- Dossier de Prensa (Castellano)
- Dossier de Premsa (Català)

Autores confirmados ya por Ficomic para el 25º Saló del Còmic de Barcelona:


ALEX ROBINSON


HOWARD CHAYKIN


AMANDA CONNER


ENKI BILAL


ENRIQUE BRECCIA


GIPI


J. G. JONES


JACQUES TARDI


JIMMY PALMIOTTI


JOE SACCO


STEVE McNIVEN

Un saludo cordial.

LA MISMA DIFERENCIA de Derek Kirk Kim

¿No os ha sucedido nunca que a veces cae en vuestras manos de forma accidental un tebeo que, pese a alejarse por completo de la línea de vuestras lecturas habituales pasa a convertirse, primero en una agradable sorpresa, y luego en una obligada adquisición? Esto es precisamente lo que me ha pasado con La misma diferencia y otras historias de Derek Kirk Kim, impecablemente editado por Astiberri hace ya algunos meses.

La misma diferencia…

Yendo directamente al grano, el cómic llama de entrada la atención por su fluidez narrativa y la delicadeza de su estilo, de marcada influencia oriental. Esto último no es extraño siendo Kirk Kim coreano de nacimiento pese a residir en los E.E.U.U. desde los ocho años.
A nivel temático La misma diferencia vuelve sobre la incertidumbre ante el paso de la adolescencia a la madurez y la tenue frontera que separa ambos mundos, en esta ocasión con la bay area de San Francisco como escenario.
Supongo que estas palabras traerán a la cabeza de más de uno la imprescindible Ghost World de Daniel Clowes y, ciertamente, ambas obras comparten algunos rasgos en común, no solo en el aspecto literario sino también en lo estético. En este sentido, la escena de la conversación en el restaurante que abre el álbum ya nos retrotrae de algún modo a las charradas que se pegaban Enid y Rebbeca en la cafetería que solían frecuentar. Eso sí, en la obra que nos ocupa tiene más presencia el humor de la mano los jóvenes protagonistas, Simon (quien lo utiliza continuamente como defensa) y Nancy (que es toda una artista del sarcasmo).
Otra elemento que podría devolvernos el fantasmal mundo de Clowes son las tendencias voyeuristas de los dos personajes principales hacia quienes se les presentan como freaks, especialmente en el caso de Nancy. Es precisamente esa curiosidad lo que desencadena el viaje de Simon y Nancy a Pacifica (al fin, y al cabo cuarenta minutos de desplazamiento en coche ya suponen un viaje), la ciudad en que vivió el primero antes de trasladarse a la cercana Oakland.
Esa pequeña y casual excursión unida a su reencuentro con Irene, una amiga invidente de la época del instituto, obligan a Simon a enfrentarse con algunas cosas de su pasado de las que no se siente demasiado orgulloso, a la vez que a plantearse el modo de encarar un futuro que se le presenta incierto y amenazador.
Algo tiene que ver también la conversación del joven con su antiguos compañeros de clase, a sus ojos totalmente convencionalizados, casados y con hijos, pero que en realidad no son sino otros supervivientes que, como él mismo, intentan encontrar su papel en este mundo hostil. Y es que en realidad, Simon es consciente de que el propio hecho de haber edificado su vida post-instituto a escasa distancia de su lugar de partida no es sino otra metáfora de su falta de perspectivas frente a quienes, al menos, y por más que al joven le disguste su opción de futuro, ya tienen la suya encauzada.
Pero hemos descuidado a la otra protagonista Nancy, quien también va a descubrir algo sobre sí misma a lo largo del libro. Ambos comparten una preciosa amistad, que tal vez se nos presenta de forma muy idealizada, especialmente en la escena final del relato cuando Simon abre su corazón a su amiga y comparte con ella sus vergüenzas y temores, pero bueno, ¿acaso los lazos de la amistad son alguna vez tan estrechos como los que se forjan en esos maravillosos años?
Con todo, La misma diferencia carece del siempre inquietante toque de Clowes, revelándose como una obra más amable que la del citado pero no por ello menos (existencialmente) angustiosa. Si no
que se lo pregunten al pobre Simon.
Hey, tal vez he abusado de los paralelismos con GW y espero que ello no haga pensar a quien no la ha leído que la obra de Kirk Kim es un remake o un trabajo menor en comparación con la primera, pues sería injusto además de incierto. La misma diferencia es un gran cómic por derecho propio, máxime si consideramos la juventud de su autor y lo escaso de su producción hasta la fecha. Un Eisner, un Harvey y un Ignatz lo corroboran.

… y otras historias

Además de la obra principal, ya comentada, este bonito libro que nos brinda Astiberri presenta toda una serie de relatos cortos a modo de complemento, algunos de los cuales merecen realmente la pena.
Así, encontramos historias de marcado carácter intimista como Arrancar o la cruda y conmovedora Súper sin plomo.
También algunas viñetas autobiográficas protagonizadas por un Derek que regresa a su Corea del Sur natal después de vivir varios años en los U.S.A., con las peculiares situaciones fruto del enorme contraste cultural entre ambos paises (impagables los momentos W.C. en Apreciación desagradecida).
El humor está así mismo presente en las páginas protagonizadas por el súperfreak Oliver Pikk, quien nos hace partícipes de su particular y tormentosa relación con el sexo opuesto.
Por último pero no menos importante la desternillante Entrevista con un humano, lúcida reflexión del autor sobre la humanidad y nuestra natural tendencia al belicismo, que pocos podrían imaginar fue gestada a modo de catarsis en las horas posteriores al 11-S.
En resumidas cuentas, que sobran razones para dedicar un hueco en nuestra biblioteca a este cómic.

Ah!, por cierto, Gracias a Ramón por dejarle este cómic a Chus, quien a su vez lo hizo llegar a mis manos.

miércoles, enero 17, 2007

¡¡¡LLEGA EL MAYOR ESPECTÁCULO DEL MUNDO!!!

¡Qué pocos días quedan ya! Como cada año desde el lejano 1974 y siempre en el último fin de semana de enero, se celebra en la localidad francesa de Angoulême el mayor festival dedicado al tebeo de Europa. Toda la ciudad se viste de fiesta para recibir a las editoriales, a los autores, sus exposiciones y por supuesto a los cientos de miles de visitantes -¡Qué exageración!- podría pensar más de uno, cuando estamos hablando de una pequeña villa con algo más de 10.000 habitantes, pero que durante el festival acoge nada más y nada menos que unas ¡200.000 personas!. Puede ser que la cifra sea incluso mayor puesto que no sólo la ciudad está llena de gente, los hoteles a rebosar y la oferta de alojamiento de los particulares está completa, sino que si alguien a estas alturas decidiese desplazarse al evento y quisiera buscar un sitio para domir, posiblemente no tuviera ni siquiera en unos ¡100 km. a la redonda!
¿Qué no te lo crees? Pues nada, cógete un buscador de hoteles en Internet y haz la prueba. Serás muy afortunado si alguien anula su reserva y encuentras un sitio para alojarte, porque esas cosas también pasan, pero no suele ser lo más habitual. Los habituales de este festival, entre los que me incluyo, realizan sus reservas con meses de antelación; algunos hasta lo hacen de un año para el siguiente y casi siempre son fieles al mismo sitio, ya se sabe, si encuentras un lugar comfortable, repites.
Con éste, serán seis veces las que acudo a una ciudad para mi tan familiar como acogedora. Yo, que estoy muy acostumbrado a viajar a Francia, un país tan diferente pero a la vez tan parecido al nuestro, veo año tras año como una pequeña ciudad del interior es capaz de transformarse de oruga en mariposa y sólo por ¡un festival de tebeos! Es una de las dos ciudades que conozco donde hay una ruta de la BD por sus calles en forma de murales gigantes pintados en las paredes de las casas, y es además la sede del Centro Nacional de la Bande Dessinée y de la Imagen, contando con una de las mejores escuelas de la imagen de toda Francia.

En Francia no ocurre como en España, donde los tebeos no van más alla de Mortadelo y de ser algo para niños tal y como lo piensa la inmensa mayoríade la gente; si a eso unimos que somos uno de los países de Europa donde menos se lee, pues estamos arreglados, y eso que en un tebeo el dibujo ocupa seguro más del 70 % de la superficie de la hoja impresa.
Lo bueno que tienen los francófonos -estamos hablando de Francia y Bélgica principalmente- es que consideran el tebeo, el comic, la "bande dessinée" o como cada uno quiera denominarla, cómo un arte, en concreto el 9º, y como tal, la industria editorial que se mueve a su alrededor es impresionante. Por una parte agradezco vivir aquí, porque con lo apasionado que soy a los tebeos, en Francia moriría arruinado si quisiera hacerme con la enorme cantidad de publicaciones que se editan mes tras mes.
Es en parte gracias al espíritu comercial de las editoriales que un festival de esa categoría se mantiene cada año con más fuerza que el anterior; de este modo, el aficionado puede disfrutar de la numerosa presencia de los autores más conocidos y también de los menos. Si algo de bueno tiene este festival, es que su organización da pie a la participación de todo el mundo que se relaciona con los tebeos y en todas sus formas: grandes editoriales, pequeñas editoriales, librerías especializadas, fanzines de todo tipo, etc.

Y no nos olvidemos del apoyo institucional dado por los patrocinadores del festival, empezando por el ayuntamiento de la ciudad (el edificio del ayuntamiento sirve como sala de exposiciones), entidades financieras de gran prestigio, una de las grandes superficies de Francia, los consejos regionales, los fondos europeos, el Centro Nacional del Libro, el Ministerio de Cultura francés...y también la prensa y los medios de comunicación. Ah, se me olvidaba, también participa la Iglésia Católica, con exposiciones y mesas redondas que se celebrán en la Catedrál y en la Iglésia de St. Marcial...y ¡hasta hacen una misa de la BD! Todo esto se me antoja impensable aquí, con las mentes tan carcas que tienen algunos.
Supongo que a estas alturas, ya habrá más de uno echando pestes ante tanta adulación a nuestros vecinos, pero dejando a un lado eso del orgullo patrio (más comúnmente conocido por envidia) lo que se debe hacer es reconocer a cada cual sus méritos y en este caso, nos tenemos que descubrir ante el buen hacer de los franceses. Sirva una reflexión a lo que acabo de decir, ¿hacia que mercados se dirigen la gran mayoría de dibujantes españoles que quieren ganarse la vida en esta profesión? Hay dos respuestas a esta pregunta, y ninguna de las dos corresponde a España, así que por una vez, reconozcamos la cruda realidad.

Bueno, ya esta bien de reflexiones negativas y volvamos al tema que nos ocupa, la 34 edición del Festival Internacional de la Bande Dessinée de Angoulême. Soy un casi recien incorporado a "Trazos en el bloc" y un poco tarde para los que sintais el gusanillo de acudir a este evento, así que lo que voy a hacer para terminar esta crónica previa es daros una serie de direcciones en las cuales podéis ir recogiendo información para preparar una visita el próximo año. Lamentablemente, las páginas están en francés, pero con un poco de imaginación se puede llegar a entender la mayoría de su contenido.
Página oficial del festival: www.bdangouleme.com
Página de la Oficina de Turismo: www.angouleme-tourisme.com
Página oficial del Ayuntamiento de Angoulême: www.angouleme.fr
Espero que encontréis interesante estas informaciones, y para cualquier duda o aclaración para todos aquellos que os decidáis lanzar a la aventura de acudir a este festival, ya sabéis como contactar conmigo a través de este blog para cualquier ayuda en cómo organizar un viaje. Y para los que vayáis a ir, os deseo que disfrutéis como los críos.

martes, enero 16, 2007

CHARLA-COLOQUIO DE ALEJANDRO JODOROWSKY EN CASTELLÓN

El polifacético autor Alejandro Jodorowsky dará una charla-coloquio en Castellón, el miércoles 17 de enero de 2007, en el Edificio Hucha sito en la C/ Enmedio nº 82, a las 19:30, dentro del ciclo de conferencias “Condición Literal”, patrocinadas por la Fundación Caja Castellón, y cuyo título será “Literatura y psicomagia”.


Una excelente ocasión para conocer y escuchar a este artista multidisciplinar que se ha atrevido con cualquier tipo de representación artística desde el teatro al cine, desde la literatura al cómic, y siendo un experto en todo lo que gira entorno al tarot y a la psicomagia.

Un saludo cordial.

LA BESTIA DEBE MORIR de Nicholas Blake

Muchas veces me pregunto ¿verdaderamente existe la casualidad? Yo suelo jugar con las palabras e inventar significados para determinadas frases hasta hacerlas mías. Siempre digo, por ejemplo, que la curiosidad es la madre de la ciencia o, en una variación de la misma frase, que la casualidad es la madre del conocimiento. Si bien no podría decir que existe la casualidad, ni el destino, ni el azar, me gusta creer que lo que nos ocurre, lo que hacemos, pensamos, o incluso las decisiones que tomamos, tienen una razón de ser y pueden llegar a tener consecuencias no sólo inesperadas, sino especialmente felices.

Pero, ¿qué tiene que ver la casualidad con Nicholas Blake?

Cuando se me sugirió la idea de hacer cinco recomendaciones de novela para regalar en navidad, si bien en un momento decidí hacer cinco recomendaciones de novela histórica, en lo que de verdad estaba pensando era en hacer cinco recomendaciones de novela negra, mi género favorito, de ahí mi insistencia en hacer un segundo post un poco “sui generis”.

Sin embargo, en este post, José Andrés, alguien a quien no conocía, me hizo un comentario un tanto especial: me recomendaba su blog y me sugería la posibilidad de regalarme algo de novela negra para leer. Me quedé un tanto desconcertada por el ofrecimiento y así se lo hice saber, si bien José Andrés me respondió que pertenecía a la Asociación Cultural NOVELPOL (Amigos de la literatura policial), cuyos miembros se dedican a difundir la novela negra. Me indicó cuatro títulos para elegir uno: El peor remedio, de Donna Leon, Réquiem por Brown, de James Ellroy, Pasaje al Paraíso, de Michael Connelly y La Bestia debe morir, de Nicholas Blake, un clásico del que yo no había oído hablar, así que me decidí por él. El libro llegó a mis manos a los pocos días, y ahora puedo decir que acerté plenamente con la elección.

Nicholas Blake era el seudónimo del poeta, dramaturgo, novelista y crítico llamado Cecil Day Lewis (1904-1972) y La Bestia debe morir fue el libro que Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares eligieron para iniciar El Séptimo Círculo, en 1945. El Séptimo Círculo (nombre que hace referencia al anillo del infierno que Dante reservó a los violentos) era una colección de novelas, publicadas entre 1945 y 1983, reeditada ahora por la Editorial Planeta en el sello Booket, dedicada inicialmente al género policial clásico inglés, pero que acabaría incluyendo títulos del género negro y de la literatura fantástica.

La novela nos narra el plan de venganza proyectado por un escritor de novelas policiales cuyo hijo ha muerto atropellado por un coche que se dio a la fuga. Ante la incompetencia policial, decide investigar por su cuenta hasta descubrir la identidad de los ocupantes del vehículo. Este descubrimiento es debido a una casualidad, a un hecho fortuito que tiene lugar apenas iniciada la novela. Que localizara tan pronto al asesino de su hijo me extrañó en un primer momento. Pensé que no era posible que, siendo calificado como un “maestro del género policial”, recurriera a soluciones fáciles y evidentes, de manera que me puse en guardia porque sabía que en cualquier momento surgiría algo que me sorprendería. Y así ocurrió. Conforme vas leyendo te das cuenta de que hay algo que se te escapa, crees que hay algo que falla, cuando en realidad lo que ocurre es que estás esperando a que la trama se desvele de una vez. Es una explicación un tanto extraña, pero era la impresión que me daba: Las dos primeras partes son como un preludio. Si bien la lectura de las primeras líneas seduce al lector, que difícilmente puede evitar su curiosidad por conocer cómo se desarrollará la historia que comienza de una manera tan contundente (“Voy a matar a un hombre. No sé cómo se llama, ni sé dónde vive, no tengo idea de su aspecto. Pero voy a encontrarlo, y lo mataré”), lo que verdaderamente lo conquista se inicia en la tercera parte, cuando aparece en escena el detective Nigel Strangeways.

Realmente ha sido una de las lecturas con las que más he disfrutado últimamente, no sólo porque me ha entretenido, sino porque me ha divertido y me ha animado a conocer más cosas de este escritor cuya lectura te atrapa por la aparente simplicidad con que el protagonista desgrana cada uno de los perfectos misterios que recrea, pero con un profundo estudio psicológico de los personajes.

Evidentemente, yo no tenía ni idea de lo que acabo de escribir hasta que busqué información en Internet, lo que no habría ocurrido si no hubiera decidido hacer un post sobre recomendaciones de novela negra que llamó la atención de José Andrés, si él no me hubiera hablado de Novelpol y ofrecido la posibilidad de leer la novela de Blake, si no hubiera conocido su blog y los sitios amigos (sobre todo la librería Negra y Criminal).

Por esto me gusta creer que la casualidad es la madre del conocimiento. No nos interesamos por algo si previamente no nos ha llamado la atención y cuando nos interesa lo hacemos nuestro, lo aprendemos (o lo aprehendemos).

Por cierto, hablando de casualidad. No os he contado que los hechos que desencadenan la resolución del caso se producen la tarde del día 12 de agosto. Y qué, diréis. Es que me hizo gracia porque yo nací un 12 de agosto.

lunes, enero 15, 2007

¿QUÉ PREFIERE EL LECTOR, QUE LOS CÓMICS SEAN EN BLANCO Y NEGRO, O QUE SEAN EN COLOR?

Desde siempre se ha oído por doquier la típica opinión de los aficionados de si querían que sus historietas preferidas fueran a todo color o que fueran simplemente en blanco y negro. A raíz de esas típicas opiniones sobre los diferentes gustos que siempre tiene la gente sobre diferentes cosas, voy a intentar dar mi visión y opinión sobre el tema, sin intentar sentar cátedra, neófito como soy en estas elucubraciones, sino para mantener un debate y abrir un canal de diálogo, y que la gente se anime a dar su opinión al respecto, intentando que cada uno defienda con total libertad su postura si lo considera oportuno.

LA IRRUPCIÓN DEL COLOR EN EL CINE Y EN LA FOTOGRAFÍA

Para empezar, y como mera introducción a este artículo, empezaremos diciendo que esta disyuntiva no sólo se encuentra en el mundo del cómic y de la ilustración, sino que otro arte, el séptimo, siempre ha tenido esos incondicionales que preferían que fueran las películas en uno o en otro sistema.

Hasta que no llegamos a los años 30 del siglo pasado, la gente no empezó a descubrir gracias al technicolor, tanto en la gran pantalla como, posteriormente, en la pequeña pantalla hacia los años 60, el papel que el color iba a tener en nuestras vidas y lo que provocaría, a partir de entonces, la irrupción en sus pupilas de ese mayor realismo que las películas/imágenes más antiguas, al ser en B/N, no tenían.

Con la llegada y máximo esplendor del color, y más en concreto al technicolor como ya hemos hecho referencia más arriba, se produjo una introducción tan fuerte de este fenómeno en nuestra cotidianeidad que desbancó, sin paliativos de ningún tipo, al blanco y negro, al igual que el cine sonoro destronó al cine mudo con anterioridad. E incluso películas míticas, como puede ser Casablanca, con el paso de los años llegaron a pasarse al color a medida que la técnica fue permitiendo dar ese salto, digamos, cualitativo. Pero, como todo lo que se mitifica, se produjo la polémica entre los detractores y los que estaban a favor de introducir estos cambios en clásicos en blanco y negro.


Con otro medio de expresión, como es la fotografía, pasó lo mismo. Desde los primeros daguerrotipos, hasta la subsiguiente normalización del uso de la película fotográfica en blanco y negro, pasamos a posteriori al uso sistemático de la fotografía en color que marcó, claramente, un antes y un después dentro del arte fotográfico. Y de ahí a la digitalización, que se ha adueñado de nuestras vidas. ¿Dónde estará el límite en un futuro?

CÓMICS: ¿EN B/N O EN COLOR?

Y entrando ya en el meollo del asunto que nos reúne aquí, del color en los cómics, en mi caso, siempre he sido partidario, y desde que tengo uso de razón, sin intentar buscar una explicación lógica ni razonada, me han atraído más los cómics en color que en blanco y negro. Pero, que conste, esta afirmación no llega a ser, con el paso de los años, una ciencia exacta en mis gustos personales. Pero las cosas son así y punto.

¿Las razones? Pueden ser varias.

Estéticamente me gusta más un dibujo pintado y no sólo dibujado, es más impactante y con él puedes provocar una serie de efectos que de otra forma no puedes producir. Resulta más realista porque, queramos o no, la vida nosotros la vemos en colores.

El color permite a muchos dibujantes, más o menos mediocres, no serlo tanto. Estos dibujantes, que no son capaces, con sólo el trazo del dibujo, de ejecutar un buen producto, con el color enmascaran sus defectos y sus carencias, y los puede convertir en unos profesionales medianamente buenos si, además, están acompañados por un buen guión.

Pero, todo hay que decir, hay cómics que cuentan con grandes dibujantes que son capaces sólo con el uso de la línea, del trazo y del sombreado, hacer verdaderas obras de arte sin necesidad de la ayuda indirecta que le puede propinar el color. Dibujantes que, con una rica serie de tramas, son perfectamente capaces de impactar al lector/observador. Y ahí es donde empieza mi lío interno.

¿Y qué me decis, como hecho curioso dentro de la industria del cómic, de esas obras que primero fueron pensadas y realizadas en blanco y negro, para posteriormente ser pasadas y reproducidas a todo color? Naturalmente me vienen a la memoria dos grandes obras que en su primera concepción se pensaron y realizaron en blanco y negro, y luego acabaron siendo coloreadas por grandes coloristas o por el propio dibujante. Y todo esto, normalmente, por exigencias del mercado donde iban a ser consumidas: el norteamericano. Nos referimos a V for Vendetta y Akira. Con un dibujo preciso, preciosista y de gran calidad, por sí mismo hacía que fueran grandes obras realizadas en blanco y negro. Pero el color posteriormente aplicado en ellas, al ser realizado por un experto profesional, conseguía que el producto resultante no desmereciera ni un ápice del original.


Pero otras grandes obras concebidas en blanco y negro, que no han sido coloreadas yo, personalmente, no las vería a día de hoy de otra forma que no fueran así. Pero, ¿quién sabe?
Cómics como From Hell, Las Aventuras de Luther Arkwright, Mort Cinder, Sin City, etc., ¿los veríais de otra forma que no fuera en blanco y negro?


Y ahora entramos en la cuestión inversa. ¿Qué me decís de una obra, clásico entre los clásicos, como es el Príncipe Valiente de Harold Foster? Tiras de prensa dominicales, originalmente en color, después de la última edición portuguesa de Manuel Caldas, tan comentada no hace mucho en todos los circuitos comiqueros, y ya editado el primer tomo en nuestro país, nos abre el debate que si en B/N las tramas y detalles de este clásico son mejor admirados y visualizados que estando con el color original. Todo hay que decir que, en el tema del color, mucho depende la calidad de impresión y reproducción de éste en obras clásicas, donde parte del material se ha perdido o extraviado.

Luego están esas obras que parecen verdaderos cuadros/ilustraciones pintadas, hechas por grandes maestros en el dominio del pincel, que en blanco y negro sería difícil poderlas visualizar, y donde el cromatismo enriquece, por sí mismo, el resultado final del producto. Nos referimos a un Alex Ross, un Bill Sienkiewicz, un Juan Giménez, un Fernando Fernández, un Enki Bilal… Y otra vez nos formulamos la misma pregunta, ¿podríamos pensar y visualizar estas obras en blanco y negro?


Y el color que se aplica por ordenador, utilizando esa herramienta fundamental, parece ser hoy en día, que es el Photoshop (vean como ejemplo la obra de Dave McKean), ¿aumenta la calidad de la obra? ¿Da un nuevo punto de vista respecto a la obra y sus nuevas posibilidades estéticas? ¿Enmascara, como hemos dicho antes, carencias de los artistas? ¿Elimina ese "color de puntitos" de antes, que hoy en día lo vemos totalmente obsoleto y poco estético, con una técnica que es rápida y barata?

CONCLUSIÓN

Al final de todo, lo que seguramente impera es la calidad de la obra en su conjunto, un buen guión y un buen dibujo y, la ausencia o no de color, podrá ser más o menos acertado según gustos, pero no será condición sine quanum para alterar la calidad de la obra en cuestión.

O sea, que en resumidas cuentas, siempre llego a la conclusión que es igual que originariamente estas obras hubieran sido en blanco y negro o en color, que posteriormente fueran editadas de una forma u otra, que sea en papel más o menos bueno, que se utilice mucho la herramienta del photoshop y el ordenador o sea más ejecutadas de forma artesanal, al final, al final de todo quedará siempre ese cómic que te gustará, por las razones que sea, aunque no sea una obra maestra, pero que te hará pasar un buen rato, utilizándose la técnica que se utilice, siendo mejor o peor el dibujo para algunos, siendo mejor o peor el guión para otros, pero si finalmente te ha permitido reafirmarte que la lectura de cómics es una buena manera de “perder tu preciado tiempo”, habrá valido la pena. Y siempre tenemos que recordar que cada uno tiene unas preferencias, unos gustos, unas temáticas que le atraen más que otras, maneras de pensar diferentes dentro de un colectivo en concreto, maneras distintas de VER las cosas, llegando a disfrutar, al final, todos por igual de un producto en concreto. Ya se dice por ahí que en la variedad está el gusto. Y el arte también está para eso: para permanecer imperecedero y para, llegado el momento, porque no, reinventarse.

Después de todo este galimatías, ¿alguien podría contestarme a la pregunta de qué son mejores los cómics en color o en blanco y negro?

¿Alguien se atreve a tirar la primera piedra?

Un cordial saludo.

domingo, enero 14, 2007

ALMANAQUE 2007 DE LA EDITORIAL DOLMEN

Desde la Editorial Dolmen nos anuncian la publicación del Almanaque 2007 para febrero.

DOLMEN ALMANAQUE 2007

Fecha de salida: Febrero 2007
68 páginas a color
PVP: 1,95 €
"A un precio sensacional sale este Dolmen especial que recoge los mejores artí­culos y entrevistas de los Dolmen publicados hace 10 años, en el año 1997 (Dolmen #11-21). A lo largo de los últimos años, muchos son los lectores que nos han solicitado copias de algunos números inencontrables por algunos artí­culos como los que ocupan este número: entrevistas a Jim Lee, Neil Gaiman, Peter David, etc. artículos sobre Watchmen, Dark Knight, Vampirella, el Comics Code Authority (incluidos algunos de sus artículos) y un largo etcétera".

sábado, enero 13, 2007

PRESENTACIONES DE LA REVISTA "EL MANGLAR" EN LAS FNAC

Ricardo Esteban nos informa de los horarios de las presentaciones de la revista El Manglar en las FNAC de Barcelona, Valencia y Madrid.



"Hola a todos:

Entre el martes y el miércoles próximo todas las distribuidoras tendrán en su poder los ejemplares de la revista bimestral El Manglar. Para librerias especializadas sólo hay que mirar en nuestra página web y ver el listado de distribuidoras, para kioskos de Madrid y Barcelona se encargará Coedís.

Se han destinado 2.000 ejemplares para librerías especializadas, 2.000 ejemplares para kioskos de Madrid, 2.000 para kioskos de Barcelona y 500 para marketing, prensa y los muchísimos suscriptores que ya han mandado su cupón y beneficiado de su regalo (la semana que viene les llegará a ellos los primeros).

Queremos hacer un esfuerzo de comunicación en el lanzamiento de la revista. Para ello hemos contado con el total apoyo de la FNAC a nivel nacional. Quiero agradecer a los responsables de comunicación de cada centro implicado su total colaboración. Este es el listado de sitios y fechas donde se realizarán las presentaciones:



19 Enero - 19:00 - FNAC L’illa - Barcelona

Ponentes:
Ricardo Esteban
Manuel Bartual
Manel Fontdevila


23 Enero - 19:00 - FNAC - Valencia

Ponentes:
Ricardo Esteban
Manuel Bartual
Álvaro Pons

31 Enero- 19:00 - FNAC Plaza Norte - Madrid
Ponentes:
Ricardo Esteban
Manuel Bartual
Carlos Verm
ut

2 Febrero - 19:00 - FNAC Callao - Madrid
Ponentes:
Ricardo Esteban
Manuel Bartual
Borja Crespo
Carlos Vermut


3 Febrero - 19:00 - FNAC ParqueSur - Madrid
Ponentes:
Ricardo Esteban
Manuel Bartual
Carlos Vermut



Allí podremos vernos las caras y charlar de este tema que tanto nos apasiona a todos, los comics y su futuro.

Un fuerte abrazo a todos.
Ricardo Esteban

Editor
ricardo@dibbuks.com
www.dibbuks.com"




viernes, enero 12, 2007

ICE HAVEN de Daniel Clowes

A mí Daniel Clowes me encanta, quizás no sea el mejor autor del mundo, pero tiene algo que me atrae. Sobretodo recuerdo cuando lo descubrí hacia mediados de los noventa con su mítica serie “Como un guante de seda forjado en hierro” aparecida en la colección Brut Comix de la editorial La Cúpula, y qué queréis que os diga, para mí fue como una especie de bofetada, algo así como experimentar una serie de sensaciones que me eran muy nuevas dentro del mundillo del cómic por el que me solía mover. Era algo así como si el autor tuviese incontinencia de ideas, pero ideas fuera de lo común y de forma compulsiva, cualquier cosa valía, o a mí me lo parecía en aquella época. Puede ser que se valiese de la improvisación, pero lo cierto es que pasar de una viñeta a otra era algo que no dejaba de sorprenderme, era una experiencia realmente rara, extraña y absorbente, algo así como una abducción comiquera.


Con el tiempo Daniel Clowes ha pasado de la improvisación a la meticulosidad, quizás no de forma aparentemente directa, pero es que su nueva obra “Ice Haven”, publicada por la Editorial Random House Mondadori, está perfectamente orquestada, quizás manifestándose un cierta obsesión por intentar crear una obra perfecta, aun siendo consciente de su dificultad, por supuesto tirando de muchas referencias, bebiendo de la composición de página de los clásicos del cómic, experimentando con el formato apaisado, reconvertido para esta edición en tomo, partiendo de un número editado en la serie Eightball con distinto formato, y dando la sensación como si en el fondo, hasta esta especie de mutación en el formato estaba calculada al milímetro, no dejando nada al azar.


Ice Haven es el nombre del pueblo donde se localiza esta obra, lejos de evocar ese paraíso invernal que pretende, más bien se nos presenta como un lugar donde impera un ambiente frío y distante a todo el que se acerque, incluyendo al propio lector, y dando la sensación como si se hubiera quedado congelado en los años 50, la misma época en la que parece que se haya quedado también congelado el propio autor, haciendo ese ejercicio de nostalgia que tanto parece gustarle. La historia comienza con un rápido vistazo a los distintos personajes, como si de una película se tratase, para acto seguido reflexionar sobre la aportación y los cimientos fundamentales del propio cómic con respecto a la prosa y el cine, en una reflexión en la que se pone de manifiesto la boyante juventud por la que todavía está atravesando, juventud que da pie a pensar que aún no se han creado las mejores obras, ofreciendo todavía un sinfín de posibilidades, con las que poder ir innovando en este lenguaje pictográfico popular conocido como cómic.


Clowes pondrá el cebo con el que hacer picar el interés del lector, en este caso el secuestro y posible asesinato de un niño del pueblo. Poco a poco descubriremos a cada uno de los diferentes y extravagantes personajes que habitan en este pequeño pueblo, mostrándonos sus interioridades, sus reflexiones, sus miedos, sus deseos, sus frustraciones, sus obsesiones. Personajes que irán construyendo su propia historia, independiente de los demás, completando un puzzle de aparente escasa relación, pero de complejo significado. Clowes juega con los recursos narrativos, con la composición, con los distintos estilos, con las elipsis temporales, con los personajes, con el lector y consigo mismo, viéndose esto último reflejado en la mayoría de los personajes, como si cada uno de ellos fuese una parte de sí mismo.

Siguiendo con lo mencionado en la última parte del anterior párrafo, y siendo consciente que me encanta meterme en arenas movedizas y zarzales varios, voy a pasar a comentar brevemente la asociación existente entre alguno de los personajes que llenan esta historia, en relación con el propio Clowes, todo ello sin pretender sentar cátedra ni nada por el estilo, si no más bien como una especie de juego metalingüístico. Por una parte tenemos a Random Wilder haciendo la función de narrador de la historia, presentándonos el pueblo y los hechos acontecidos, mostrándonos su miedo por acabar creando algo, que se acerque a esa vulgaridad de la que intenta escapar, siendo testigos de su frustración como poeta, la propia frustración por la que debe pasar en ciertos momentos el propio autor. Por otra parte está el personaje de Vida, representando al inquieto artista que esta empezando, con sus ilusiones e inseguridades, que acabará por triunfar en un medio como es el cine, mucho más controlado por factores externos, suponiendo todo esto una pérdida de libertad creativa, curiosamente al igual que le pasó al propio autor. También tenemos a Harry Naybor, un claro guiño a la parte crítica que hace el propio autor sobre su obra y sobre el medio a la que pertenece, todo ello curiosamente en contraposición con el personaje del detective privado encargado del caso, poniendo en entredicho la capacidad y sensibilidad de la gente que se atreve a cuantificar con palabras cualquier tipo de obra. Sin embargo esto parece que no acaba aún aquí, pues nuestro autor sigue dejando reflexiones sobre la carencia de elementos en los que apoyarse en los primeros pasos, esos primeros pasos que sirven como campo de pruebas con los que poder ir viendo tanto aciertos, como errores, donde intuimos que Violet representa el propio enamoramiento del autor hacia el medio, un enamoramiento fácil en un principio, por lo puro y verdadero, por lo correcto, lo que se supone que debería hacerse, pero que acaba por diluirse tal y como va dándose cuenta de la realidad que le rodea. Quizás es con Charles, un niño de compleja personalidad, con el que llegue más lejos en sus reflexiones, en sus pensamientos acerca del comportamiento humano y el entorno que le rodea, mostrando su desencanto por la vida, su desencanto por las ataduras de la consciencia humana y los patrones que marca una sociedad a la que se ve arrastrada el individuo, sacrificando sus instintos a favor de una sociedad que acaba por imponerse a todo.

Las capas con las que cuenta es tan amplia, como significados quiera darle el propio lector, pero lo que sin duda no se le puede discutir al autor, es su interés por acercase al lector inteligente, y por mostrarnos un universo tan rico como el que uno quiera, bombardeándonos de detalles e ideas con las que uno, si quiere, puede ir jugando, rompiendo esquemas preestablecidos, estimulando al propio lector a la indagación y reflexión, que no es poco, y demostrando que él, como muchos otros autores de hoy en día, son capaces de hacer cómics con mayúsculas, y con los que uno además pueda disfrutar.

jueves, enero 11, 2007

NOVEDADES DE GLÉNAT PARA ENERO 2007

La Editorial Glénat nos envía el listado de novedades para el mes de enero de 2007.


PONY BOYFelipe Almendros. Col. Novela Gráfica – 144 págs. – B/N – 12 €

OMEGA 7Motofumo Kobayashi. Col. Seinen Manga – 24 págs. – B/N – 12 €

GOLGO 13Takao Saito. Col. Seinen Manga – 680+660 págs. – B/N – 40 €

MPD PSYCHO # 2Sho-u Tajima / Eiji Otsuka. Col. Seinen Manga – 184 págs. – B/N – 8,95 €

CLAYMORE # 2Norihiro Yagi. Col. Shonen Manga – 184 págs. – B/N – 7,50 €

MUSCULMAN # 3 Yudetamago. Col. Manga Català – 368 págs. – 10 €

IKKYU # 1 (Català)
Hisashi Sakaguchi. Col. Manga en català – 304 págs. – B/N – 12 €

BLACK JACK # 2Osamu Tezuka. Col. Clásicos Manga – 320 págs. – 12 €

LA SAGA DE CAÍN # 4: LA MARCA DEL CORDERO ROJOKaori Yuki. Col. Shojo Manga – 208 págs. – B/N – 7,50 €

ALICE , ESCUELA DE MAGIA # 6Higuchi Tachibana. Col. Shojo – 192 págs. – B/N – 7,50 €

SAINT SEIYA EPISODIO G # 9M. Kurumada / M. Okada. Col. Shonen – 184 págs. – B/N – 8,95 €

THE PRINCE OF TENNIS # 3Takeshi Konomi. Col. Shonen Manga – 184 págs. – B/N – 7,50 €

RAY 7
Akihito Yoshitomi. Col. Seinen Manga – 208 págs. – B/N – 8,95 €

ASTROBOY # 18Osamu Tezuka. Col. Clásicos Manga – 216 págs. – B/N – 7,50 €

FULLMOON # 4Arina Tanemura. Col. Shojo Manga – 184 págs. – B/N – 7,50 €

DEATH NOTE # 4Tsugumi Ohba / Takeshi Obata. Col. Shonen Manga – 208 págs. – B/N – 7,50 €

INU-YASHA (Català) # 16Rumiko Takahashi. Col. Manga en Català – 192 págs. – B/N – 5 €

BLEACH # 8Tite Kubo. Col. Shonen Manga – 200 págs. – B/N – 7,50 €

NARUTO (Català) # 8Masashi Kishimoto. Col. Manga en Català – 184 págs. – B/N – 5 €

Para más información: http://www.edicionesglenat.es/_imagenes/_novedades/news200701.pdf

Un saludo cordial.

RECOMENDACIÓN: TRAS LA MIRADA DEL DRAGÓN de Alexia Sabatier & Xavier Besse

Siguiendo con los dragones, os recomiendo el cuento para niños “Tras la mirada del dragón” publicado recientemente por la Editorial Edelvives.

Su autora Alexia Sabatier, nos cuenta la historia de Xiao Li al que el viento se lleva su cometa en forma de dragón. Su padre le consuela contándole la historia de quiénes son los dragones y su influencia benéfica.

Un relato corto, encantador, en la línea de los cuentos orientales. Con él aprendemos más sobre los dragones, bajo el punto de vista oriental.

Las ilustraciones, de fondo de página, de gran formato, detallistas y delicadas son de Xavier Besse. Son magníficas, de trazos e ideas japonesas tradicionales. Relato e ilustraciones se complementan magníficamente.

Un libro para disfrutar niños y grandes.

martes, enero 09, 2007

JONAS FINK: MI REGRESO A PRAGA

Yo empecé a creer en los cuentos de hadas cuando viajé a la República Checa. Siempre había pensado que ciudades como Cesk, Cesky Krumlov, Ceské Budejovice, palacios como el de Hluboká o balnearios como los de Karlovy Vary, Mariánské Lázne y Frantiskovy Lázne y, sobre todo, ciudades como Praga, sólo existían en la imaginación de los artistas, pero cuando las conocí en el año 2001, un año antes de que el Moldava se desbordara causando graves daños a la “ciudad de las cien torres”, fue como si hubiera viajado en el tiempo y me hubiera parado en una época dominada por el tic-tac del reloj astronómico de Stare Mesto.


En aquel año, nada hacía recordar el país postcomunista que visitaron muchos de mis conocidos y sobre el cual me previnieron, acribillándome a consejos sobre qué llevar, qué no llevar, qué hacer o qué no hacer en un país en el que los cambios políticos habían generado no pocas desigualdades y que ya ni siquiera se llamaba igual. Ellos habían visitado Checoslovaquia, la república independiente creada en 1918 con la unión de checos y eslovacos que, al finalizar la Segunda Guerra Mundial (después de que decenas de millares de judíos checos y eslovacos perecieran en campos de concentración), se convirtió, tras un golpe de estado incruento en de 1948, en un estado con un régimen monopartidista que tomó como modelo a la Unión Soviética de Stalin.


Era verdaderamente dramático, pensaba mientras callejeaba por Praga (la capital de un país que ahora se llamaba República Checa después que en el año 1993 Checoslovaquia se hubiera dividido en dos países independientes, la República Checa y Eslovaquia) y mientras me maravillaba con su paisaje urbano de edificios góticos, renacentistas, barrocos, románticos, art nouveau, modernistas y vanguardistas, que toda aquella oferta cultural y lúdica que la “ciudad dorada” me ofrecía (música clásica, jazz, ópera, ballet, teatro de vanguardia, el Teatro Negro, el teatro de títeres y marionetas, librerías, museos y galerías de arte), que este paraíso cultural para los amantes de las artes, había vivido una época de fuerte decadencia debido a una dura represión política por la que muchas personas fueron encarceladas, ejecutadas o llevadas a campos de trabajo debido a sus convicciones políticas, por tener orígenes burgueses o por el mero hecho de ser un intelectual y tener una formación que podía cuestionar la autoridad del régimen totalitario imperante.


Yo no vi sino un país precioso y una ciudad increíble, Praga, a la que volvería una y cien veces sin pensármelo, pero no dejé de sentir curiosidad por conocer algo más de aquellos checos que, tras haberse manifestado pacíficamente en numerosas ocasiones en defensa de sus libertades y haber sufrido duras represalias (como respuesta a la primavera de Praga, en 1968 los líderes soviéticos, incapaces de asimilar la idea de democracia dentro del bloque comunista, invadieron la ciudad con fuerzas del Pacto de Varsovia, poniendo fin a las reformas inauguradas por Alexander Dubcek), nunca se negaron a renunciar a sus ideales aperturistas hasta que el cambio radical llegó por fin en el año 1989, tras la caída del muro de Berlín y Checoslovaquia adoptó el multipartidismo, abandonando progresivamente la economía socialista y entrando en la economía de mercado.


Fue este interés por saber qué ocurrió, cómo y cuándo, el que me llevó casi sin pretenderlo a Vittorio Giardino y a un trabajo suyo que describía esa situación al tiempo que recreaba los lugares y calles de Praga (declarada Patrimonio Cultural y Natural de la UNESCO en 1992) que me maravillaron y por las que había deambulado sin rumbo hasta perderme.


Queda claro que Giardino se ha documentado meticulosamente para reconstruir los ambientes de la ciudad hasta el punto que Praga parece la verdadera protagonista del cómic, y todo ello es fácilmente reconocible gracias al dibujo minucioso y detallista típico de Vittorio Giardino, que debe tanto al estilo de la denominada “línea clara” y es tan prolijo en los detalles más insignificantes que convierten cada viñeta en una pequeña obra de arte.


En estos tres volúmenes, Jonas Fink (1): La infancia, Jonas Fink (2): La adolescencia y Jonas Fink (3): La juventud, publicados en España por Norma Editorial, Giardino nos cuenta el difícil camino hacia la madurez de un joven judío en la Praga comunista de los años 50 después de que su padre fuera arrestado, acusado de actividades subversivas contra el estado y declarado “enemigo del pueblo”, y cómo él y su madre, debido a su pertenencia a la clase burguesa y sus orígenes hebreos, sufren todo tipo de dificultades provocadas por el régimen político dominante.


El primer volumen fue galardonado con el premio al mejor álbum extranjero en la edición de 1995 del Salón del Cómic de Angouleme. El segundo y tercer volumen (que en realidad constituían un único volumen, pero que en España se dividió en dos álbumes que se publicaron por separado) la trama se enriquece con nuevos personajes y con un Jonas Fink que camina rápidamente hacia la edad adulta debido a unas circunstancias familiares que le hacen crecer demasiado deprisa, abandonar los estudios y desempeñar diversos trabajos antes de emplearse finalmente como dependiente en una librería. En todo ello la narración visual es predominante; los gestos y las miradas transmiten más que las palabras, al igual que los cambios físicos de determinados personajes. No sólo vemos crecer a Jonas, vemos envejecer a su madre de una forma dramática: Nada queda de la mujer del primer volumen en la que vemos al final de la Juventud.


Es una lástima que la última parte de la historia aún no se haya publicado. La espera se hace larga, aunque el resultado final seguro que valdrá la pena. Mientras sólo me queda agradecer los buenos ratos que he pasado leyendo la historia y disfrutando de los dibujos, porque con la infancia, adolescencia y juventud de Jonas Fink volví a Praga, seguí el recorrido del tranvía, paseé de nuevo por las calles empedradas, el cementerio judío, la calle Nerudova, el Callejón del oro, la plaza de la Ciudad Vieja, el puente Carlos, la Isla de Kampa; visité la torre Judit, el hotel Europa, la casa de la Municipalidad, el Convento de Santa Inés y el Museo de Alfons Mucha; pasé por debajo de la torre de la pólvora, navegué por el río Moldava y esperé, como otros muchos, a que el reloj astronómico diera la hora, la Muerte diera la vuelta a su reloj de arena, la Lujuria moviera la cabeza, la Vanidad levantara su espejo y la Avaricia su bolsa de dinero.