viernes, septiembre 14, 2012

EL PRISMA NEGRO de Brent Weeks

A Brent Weeks ya le conocemos de su trilogía “El ángel de la noche”, que ya recomendé en su momento (pinchad aquí). Como toda primera obra presentaba algunos huecos e incluso incongruencias en la trama de la historia pero, salvo esos pequeños fallos, fue y es una buena trilogía. Con “El prisma negro” (Editorial Plaza & Janés, 2012) se inicia una nueva trilogía, “El portador de la luz”, que ya os digo que es más completa, compleja y mejor tratada.

Kip es un quinceañero de la remota ciudad de Rekton, sin padre reconocido y una madre alcohólica y drogadicta que bien poco caso le hace. Una noche que sale a un viejo campo de batalla para recuperar algunos despojos, se da cuenta que un ejército está rodeando su pequeña ciudad. Acude al tintorero y amigo Corvan e intentan dar el aviso: en una situación catastrófica la ciudad es arrasada y sus habitantes masacrados. En el otro extremo del mundo conocido, Gavin, el Prisma, decide visitar estas tierras ante los rumores de inicio de desorganización y guerra. Es en la ciudad de Garriston donde coincide con Kip. A partir de este momento sus vidas quedan enlazadas y se inician una serie de acontecimientos que revolucionan la vida de las naciones del continente.

El mundo que nos presenta Brent Weeks está situado alrededor de un mar central, el Cerúleo, con varias naciones a su alrededor y tres grupos de islas importantes. Forman las llamadas Siete Satrapías: Paria, Ruthgar, Bosque de Sangre, Atash y Tyrea a sus orillas y las islas de Abornea e Ilyta y las islas Jaspe (Gran Jaspe, Pequeño Jaspe y la isla de los Cañones). La novela tiene un mapa de este mundo (obra de Jeffrey L. Ward), clásico ya en muchas novelas, pero como a mí me gustan mucho los mapas me parece muy bien, pues así nos podemos situar fácilmente en situación. Este mapa es sencillo pero claro y preciso e incluso nos da ciertas características físicas de las Satrapías. Éstas tienen sus propios gobernantes, leyes y costumbres e incluso sus rasgos físicos porque solo se presentan razas humanas, ningún ser fantástico. Están bajo la tutela religiosa y moral del Emperador, del Prisma que vive en las islas Jaspe, en Pequeño Jaspe, conocido por La Cromería. Pero, ¿quién es ese Prisma que es sumo sacerdote y emperador y tiene tanta influencia? Es el máximo exponente del poder de la Magia. En este mundo, la Magia es algo corriente pues hay muchos que tienen ese poder. Es en Jaspe Pequeño donde la Cromería enseña, encauza y da los medios necesarios para quien presente el Poder pueda ser instruido para dominarlo y controlarlo.

Lo más original es la forma en que se obtiene ese poder: de la luz, de los colores. El dios único Orholam es quien, con la bondad de la luz, da estos poderes. Todos le acatan y adoran, quedando relegados los antiguos dioses. Con el encauzamiento de cada color se obtiene un resultado porque cada color tiene sus propias características y se manifiesta de forma física en el iris de los ojos. Cada persona es fuerte en un color, algunos privilegiados en dos o tres, pero solo el prisma es poderoso en varios, polícromo. Cada cierto tiempo se reconoce a un Prisma que con sus poderes y sabiduría dirige a las Satrapías. Pero su mandato es corto, de siete, catorce o veintiún años. Esto tiene su explicación: todo “trazador de la luz” tiene unos límites porque con el uso y desarrollo del Poder, poco a poco, estos les dominan y pueden morir o perder la razón. Esta locura les hace peligrosos ante los demás pues pierden el control provocando desastres y muerte. En el Prisma los problemas son mayores pues tiene mayor poder y siempre actúa más. Para evitar esto el “Juramento” condiciona a pedir la “Liberación” cuando ven que no pueden controlarse o van perdiendo poderes. Nadie conoce las causas que lo originan o como poner remedio: cuando los iris presentan el color irregular, roto, es cuando dejan de trazar y son liberados. 
 

Como todo centro de poder, en la Cromería existen las jerarquías más o menos admitidas, con sus influencias: ya lo iremos viendo en la persona de Liv, muchacha pobre, de una nación desprestigiada pero con buenos poderes que quiere desarrollar. Este personaje será un punto de unión entre Kip y Gavin. Pues Kip y Liv son de la misma ciudad y cuando Gavin lleve a Kip a la Cromería, piensa que se pueden ayudar mutuamente. Y, en efecto, son conocidos pues Liv es la hija de Corvan y Kip anda enamoriscado de ella.

Kip es un personaje entrañable, tiene poca autoestima, toda su vida ha sido menospreciado tanto por su madre como por sus conocidos, es inseguro y se siente incapaz de hacer nada bien. Pero a la hora de la verdad Kip actúa con decisión, porque es su deber, para ayudar a quienes le han apoyado pero sobre todo para demostrarse a sí mismo que no es un inútil patoso. Es un quinceañero con las hormonas en alza por lo que, a veces, en los momentos más inoportunos, salta con pensamientos o miradas improcedentes. Pero eso lo hace más cercano, natural y creíble. Y su lenguaje está adaptado a su personalidad, con onomatopeyas y expresiones de asombro, irónicas o risibles. Y una de las cosas buenas de este personaje es lo bocazas que puede llegar a ser. Bajo la tutela de Gavin y las directrices de Liv, desarrollará sus poderes asombrando a muchos por los colores que puede dominar y el potencial que oculta. Se desarrollará como trazador y como persona e irá alcanzando mayor seguridad y confianza.

Gavin Guille, el Prisma, tiene una relación muy especial con Kip y un gran secreto que le reconcome desde hace ya 16 años cuando consiguió el mandato de Prisma y apaciguar a las Satrapías, a un alto coste: en lucha con su hermano Dazen a quien venció y se supone que mató. Este secreto le pesa en el corazón, tiene temor que se descubra pero actúa siempre hacia lo mejor, con justicia, preocupándose de las personas. La guerra lo cambió, le hizo plantearse muchas cosas e intentar ser mejor persona.

Conocemos poco a poco la historia de estas Satrapías y las relaciones entre ellas, el desarrollo de esta guerra, las consecuencias y el pesar que originó. Porque tal vez la guerra se originó por el amor de una mujer, Karris, que ambos hermanos pretendían. Enamorada de Dazen, prometida al mayor, Gavin, su situación fue y es comprometida a la que ha hallado una solución ingresando en la Guardia Negra pues, esperando matrimonio de Gavin, éste al volver de la guerra, anuló el compromiso. Ahora la relación entre ambos es más o menos cordial con aristas y recuerdos pesarosos. Karris ayuda a Kip, le protege y hace lo posible por él pues en el chico recuerda su juventud y los azares que le envolvieron partiendo su vida en dos.

Personaje secundario, pero muy interesante, es la llamada Blanca, anciana trazadora, consejera del Prisma que conoce todo y a todos y que a veces hace sospechar a Karris sobre sus intenciones. Andross Guille, anciano y muy deteriorado, ejerce aún una fuerte influencia en la sociedad, en su esposa e incluso en su hijo Gavin. Es el poder en la sombra, el deber y la oportunidad para engrandecer a la familia.

El comandante Puño de Hierro es el encargado de la protección de Kip, de guiarlo y no permitir que haga demasiadas tonterías. Fuerte, leal y gran soldado será un buen punto de apoyo para Kip. Y no podíamos dejar a Corvan Davanis, antiguo general a favor de Dazen pero conocedor del secreto de Gavin pues fue él quien le inculcó la semilla de sus obras. Gran general, con saber y carisma, organizador y veterano trazador, hará todo lo posible por proteger la ciudad de Garriston, sus habitantes y poner un poco de paz en el corazón de Gavin.

Brent Weeks nos traza con pocos rasgos y bien definidos, la descripción física y psicológica de los personajes. Todos tienen sus dudas, sus razones para ser como son. Vamos viendo que no son o buenos o malos, son seres humanos que han tenido un pasado que les ha moldeado de determinada manera. Y todos ellos juntos nos muestran una sociedad y un modo de vivir muy humano, nada de personajes heroicos, de una pieza y sin corazón.

Tenemos ante nosotros un estupendo inicio de una trilogía que promete mucho por la originalidad de la Magia, por sus personajes y por una trama que abarca todos los campos de la vida y la fantasía. Esperando ya la segunda parte, saludos y hasta pronto.