miércoles, enero 21, 2009

ENTREVISTAMOS EN TRAZOS A: Luis Durán

A pesar del título del post, ésta no es una entrevista al uso. Digamos que es una pequeña muestra del millón de preguntas que cualquier lector de Luis Durán hubiera podido hacerle alguna vez sobre sus tebeos y que debería haber sido mucho mayor, atendiendo a sus obras publicadas y a la relación que puede establecerse entre ellas y que va más allá de compartir símbolos, en los que “todas las interpretaciones serían válidas”, y de descubrir el papel que juegan en ellas los lectores, porque “siempre pretendo en mis tebeos que sea el lector quien los complete y les de un sentido personal”.

Luis Durán nos habla de la evolución de su obra, de sus influencias, del proceso creativo, de su método, de la publicación de sus trabajos en el extranjero, de sus personajes, pero, sobre todo, habla de su última obra, El mago descalzo, publicada por
Ediciones La Cúpula, de la que ha tenido la amabilidad de cedernos imágenes a lápiz y bocetos con los que mostrarnos, a través de determinadas páginas, cómo ha evolucionado la idea original hasta llegar a la versión definitiva -que es la única que el lector puede llegar a conocer-, incluyendo, incluso, alguna pagina descartada.

Queremos agradecer a Luis Durán que haya contestado las preguntas de nuestra peculiar “entrevista” y a Ediciones La Cúpula (gracias Montserrat), por habernos dado la oportunidad de llevarla a cabo.


Empecemos:

Últimamente te hemos visto en las sesiones de firmas de las III Jornadas Comiqueras de la Fnac en Madrid, en el Salón del Cómic de Getxo o en la presentación de tu último trabajo, El mago descalzo, publicado por La Cúpula, en la librería Madrid Cómic, pero por lo general te prodigas poco, no tienes un blog de autor en el que mostrar sus trabajos y anticipar sus proyectos, tus libros aparecen siempre como por sorpresa, aún cuando tus lectores, en realidad, los estemos esperando impacientes... ¿Por qué sólo sabemos de tus nuevos trabajos cuando su publicación es inminente? ¿Por qué no tienes un blog, por ejemplo?

Sí, me lo ha comentado bastante gente... Lo cierto es que en los últimos años, y a excepción de este último tebeo, mis libros han llegado a las tiendas casi con publicidad cero. Así que me anima ver que La Cúpula esté publicitando mejor “El mago descalzo”, organizándome sesiones de firmas, enviando a prensa e incluso invitándome a salones de cómics como el de Getxo.

Lápiz y entintado definitivo de una página de El mago descalzo (La Cúpula)

También creo que La Cúpula se ha tomado muy en serio el tema de la distribución del libro ya que se ha preocupado de que este se vea, de que esté bien expuesto al público en La Casa del Libro, Fnac... algo que me ha hecho bastante ilusión ya que durante los tres últimos años mis libros no habían tenido apenas presencia en estas grandes plataformas de venta.

Sí, me estoy planteando crear una web donde colgar páginas y cubiertas de los libros que vaya editando. Lo acabaré haciendo.

Esta falta de publicidad aparente contrasta con el deseo de darte a conocer de tus primeros años, recorriendo fanzines y repartiendo copias de tus trabajos hasta que decidiste autoeditarte creando tu propio sello. Sabemos que cada año nos sorprenderás sin previo aviso con uno de tus regalos, la única duda es saber qué editorial habrá sido la elegida esta vez. Sins Entido, Edicions De Ponent, Astiberri, Planeta, La Cúpula... ¿prefieres trabajar con diferentes editoriales?

Bueno, lo cierto es que, afortunadamente, durante los últimos años sí he tenido la posibilidad de enlazar los álbumes y publicarlos de manera casi regular e ir a imprenta una e incluso dos y tres veces en un mismo año. Pero esto de la cita anual cada vez me resulta más complicado debido a que he aumentado la extensión de cada libro y, por lo tanto, me lleva más tiempo dibujar y estructurar cada historia. Si a esto le sumamos que no me dedico solo a ello...

He trabajado con bastantes editoriales sencillamente porque así ha surgido. En el mundo de la historieta no sucede como, en algunos casos, puede suceder en el mundo de la música que firmas un contrato durante equis años. En el mundo del tebeo nacional te encuentras la mayoría de las veces haciendo un álbum y sin saber muy bien ni cuándo ni con qué editorial saldrá. Me ha ocurrido a menudo eso de ir a algún salón y que un editor me pida un libro cuando llevaba ya meses haciendo uno.

Hay muchas editoriales nacionales independientes que apenas sacan una decena de libros al año y es difícil que la misma editorial le edite dos de esos diez libros a un mismo autor. Es más sencillo para todos alternar.

Desde tus primeros trabajos hasta El mago descalzo han pasado muchos años y han habido muchos cambios. El más evidente fue el paso de Perry Masón a Luján Valiente, tanto en cuanto a los guiones como a la parte gráfica. A partir de este momento no has dejado de evolucionar a mejor, siempre con historias cargadas de magia y un dibujo de trazo característico que se ha convertido en un elemento fundamental a la hora de leerlas. ¿Qué te decidió a cambiar de registro?

Fue a raíz de estar un año preparando ilustraciones y libros de cuentos destinados a un público infantil. Aunque a las editoriales no les interesó demasiado, trabajar y pensar en un formato más naiff o digamos menos barroco, me hizo ver que tenía ante mí otras posibilidades y no sólo gráficas sino también narrativas, además, hacía ya algún tiempo que andaba pensando en historias sobre leyendas... bandoleros... creo que me había cansado un poco de hacer historias de humor, de hecho hacía ya como un par de años que había dejado el Tmeo.


Páginas de Perry Masón "Remiendos" (El Pregonero) y Solsticio (Mancuso)

Así que, decidí seguir por ese camino ya que me encontraba más a gusto que con todo lo que había hecho hasta entonces. Comencé a escribir guiones con otros enfoques, pensando en esta nueva forma gráfica de narrar que estaba descubriendo... y así hasta hoy. Mirando hacia atrás siento que hay una evolución continua tanto en las historias que cuento como en el lado gráfico.

¿Qué cuentos infantiles has escrito?

Dos pero ninguno llegó a ser publicado y mira que lo intenté pero los editores me decían que no veían conveniente que los niños leyeran libros que tocasen temas de magia, etc. (para que veas la vista que tienen algunos editores españoles. Lo digo porque después vino Harry Potter... Si su autora hubiera sido española seguiría haciendo fotocopias).

Los dos libros tenían un formato y extensión tipo Barco de Vapor y se titulaban “El relojero” y “Manolo el bucanero”.

Y en cuanto al dibujo, ¿por qué optaste por ese estilo tan expresivo? ¿Con qué influencias se aprende a dibujar así? ¿Por qué prefieres el blanco y negro al color?

Por lo general el blanco y negro me resulta mucho más expresivo. Aunque siempre depende. Por ejemplo, jamás podría imaginarme un libro como “Volátil” a todo color. Creo que perdería mucho sobre todo en los capítulos de los cuentos de Ariadna... ni tampoco podría ver en color “Caballero de espadas” o “Antoine de las tormentas” pero, sin embargo, sí que vi en color “Álgebra” e incluso creo que quedaría bien una reedición de “Atravesado por la flecha” a todo color.


Páginas de Álgebra (Astiberri) y de la historieta El gato sin alas: El audiolector de pensamientos (Agenda Fnac 2007)

Me alegra que te parezca un dibujo expresivo. A mi también me lo parece pero a menudo es tachado de lo contrario.

En cuanto a influencias he pasado por muchas etapas, comencé imitando a los autores de la Warren americana para después poner el ojo en los franco-belgas...

Ahora estoy preparando un recopilatorio que incluirá los cuatro tebeos que me autoedité con Mancuso Cómics junto con algunas historietas cortas que he ido publicando aquí y allá en los últimos años; estoy coloreando algunas de las páginas y veo que a los personajes de estas historias y a lo que cuentan, el color les viene de perlas.

Tus relatos son cuentos dentro de cuentos, como un puzzle de pequeñas piezas, tan desordenadas al principio que llegan a desorientarnos en cuanto empezamos a leer, pero que van encajándose a medida que avanza la lectura con una perfección casi absoluta. ¿De dónde surge la necesidad de contar historias? ¿Cómo haces para que tantas referencias sin conexión aparente acaben construyendo una narración tan coherente?

No sé muy bien el porqué de esta necesidad de narrar historias, supongo que me llena más que pintar un cuadro o hacer una canción.

En cuanto a la coherencia yo creo que es más bien una cuestión de trabajo, de elaboración. Le doy muchas vueltas a cada historia antes de ponerme a dibujar, quito y pongo escenas, incluso continúo escribiendo y variando diálogos, incluyendo y perfilando nuevas situaciones a medida que avanzo en el libro y mientras voy dibujando.

Ejemplo de lápiz previo y entintado definitivo con descartes en El mago descalzo (La Cúpula)

Por ejemplo en “El mago descalzo” hay escenas que al final no han entrado, como una escena en la que el padre Benigno entabla amistad con un taxista durante su estancia en Italia y al final no la incluí porque no lo veía necesario.


Creo que soy bastante exigente. Y me alegro mucho de ello.

Háblanos de esas piezas del puzzle que unas veces complementan la historia y otras disponen de entidad propia dentro de ella: referencias literarias, musicales y pictóricas; noticias sacadas de los periódicos; hechos históricos; estampas costumbristas, tradiciones populares, ritos africanos, mitos escandinavos, leyendas artúricas, fábulas, fórmulas matemáticas, experimentos científicos..., toda esa información obtenida, ¿la guardas en cajas de zapatos?

Bueno, sí recorto noticias, ayer mismo recorté una sobre una convención anual de zurdos y hace unos días otra sobre un tipo que se había tirado cuarenta años sin hablar... pero por lo general tiendo más a conservar sobre todo documentación gráfica. Ya sabes, recortes de coches antiguos, alguna casa rara, fotos de gente... armaduras medievales, fotos de juguetes viejos... vivo en una caja de zapatos.


Página de El Martín Pescador (Dolmen)

Ah, por cierto, algunas de las fotos que salen en el inicio de los capítulos de “El mago descalzo” son de juguetes y figuras que tengo. Una de ellas es la foto del muñeco de mi primera comunión, otra es la del belén de la casa de mis padres...

Tus personajes principales son arquetipos sometidos a los designios del destino: han sido bandoleros, nobles, caballeros, soldados, alquimistas, piratas, indios americanos, ilusionistas, profesores, vikingos, periodistas, un párroco viajero, niños a punto de crecer y que deciden no hacerlo... ¿qué habitantes de Diluvia seguirán sorprendiéndonos?

No lo sé, por eso siempre estoy atento al menor indicio de lluvia, al cielo gris, a los chubascos interiores, a la nubosidad variable...

Eres capaz de describir personajes extraordinarios, pero ¿cómo los imaginas? Durante el proceso de creación, ¿sueles modificarlos o tienes claro su aspecto definitivo desde el principio?

Sí, Parto de bocetos pero, al cabo de cien, doscientas páginas, los personajes van variando mucho, transformándose y creo que creciendo. Fíjate que su evolución resulta tan evidente a nivel físico que cuando finalizo los lápices de un libro tengo que volver y retocar la mayoría caras porque les ha ido creciendo la nariz o las orejas...

Boceto, lápiz y entintado definitivo de una página de El mago descalzo (La Cúpula)

Aunque los protagonistas son eminentemente masculinos, en aquellas novelas gráficas en las que aparecen personajes femeninos, éstas llegan a convertirse en personajes clave, auténticos símbolos no sólo por el nombre que las identifica y que lleva detrás toda una interpretación alegórica o mitológica a añadir a la que has querido conferirle en la obra (como Hoja, Ariadna, Arearea, Circe...) ¿El significado simbólico de los nombres es más evidente en los personajes femeninos?

Pues sí, lo cierto es que a los personajes masculinos, por lo general, los bautizo de manera menos metafórica porque, creo, viene mejor para describir a un personaje, digamos que en ruta, a un personaje al que todavía no le ha alcanzado un destino concreto. Y, como ese famoso adagio que dice que el maestro aparece cuando el alumno está listo surgen de repente personajes cuyos nombres sí son más alegóricos... Ariadna... Circe... personajes que, además de representar su papel, vienen, en cierto modo, para recordar y desvelar al protagonista fragmentos de ese destino que ya le aguardaba.


Boceto, lápiz y entintado definitivo de una página de El mago descalzo (La Cúpula)

Los símbolos son una constante en tus obras: gatos, manzanas, caracolas, lunas, hojas, caracoles, puertas, solsticios, relojes, llaves, círculos mágicos, juguetes, velas que se apagan, espejos y espejismos, pompas de jabón, molinillos, ciudades sumergidas en el fondo de los pantanos, pero también fórmulas matemáticas, notaciones musicales, representaciones pictóricas... Siempre los mismos, pero siempre distintos. ¿Hay un libro de claves para interpretar la simbología de Luis Durán?

Pues sí, es cierto que siempre son los mismos símbolos y también es cierto que siempre son distintos. Y no es premeditado, resulta que cuando escribo, a la hora de elegir un arquetipo para un personaje, unos símbolos que lo acompañen en su camino lo realizo de manera bastante inconsciente, pero a medida que desarrollo la historia, a fuerza de dar vueltas alrededor de cada guión, esos símbolos terminan revelando su sentido (alguien dijo por ahí algo de la creatividad como herramienta terapéutica).


Viñetas de La ilusión de Overlain (Planeta DeAgostini)

Entonces cuando me embarco en la siguiente historia esos símbolos, ya descubierto su trasfondo, se transforman en otros, en algo así como en símbolos de los símbolos. Sucede lo mismo con los símbolos soñados si los analizas demasiado durante la vigilia, la próxima vez que sueñes se habrán transformado en otros porque solo funcionan en un plano inconsciente. Sucede algo parecido también con la publicidad... los mensajes subliminales...

Con un lenguaje metafórico tus novelas gráficas nos llevan siempre a la infancia, a la leve frontera entre realidad e ilusión, entre sueño y vigilia, entre pasado y presente, a la muerte real o ficticia, pero también a la ciencia, a la filosofía, al esoterismo y a la magia en sus múltiples lecturas (las matemáticas, la música, la química, el arte...), como en un juego de aparentes contradicciones que permiten al lector entrar en un mundo inquietante, reconocer símbolos y señales que una vez fue incapaz de interpretar, plantearse dudas y, sobre todo, maravillarse ante una prosa tan poética. ¿Cómo acierta Durán a escribir los cuentos que siempre hemos soñado leer?

Pues creo que porque yo también soñaba con leerlos. Así que al final cogí el ánfora y me dirigí hacia Diluvia. De todos modos, soy consciente de que no todo el mundo desea leer los mismos libros pero me conformo con que haya algunos lectores a los que les guste lo que cuento.


Página de Volátil (De Ponent)

En Volátil, Tobías inicia un viaje que le llevará a la literatura. En El mago descalzo, Adrián recibe como regalo de Navidad una pella de barro en cuyo interior duerme alguien que espera ser despertado. Adrián ante el barro es como Tobías ante la página en blanco, ambos son una metáfora de las dificultades que entraña el proceso creativo. ¿Cuánto hay de autobiográfico en Tobías y Adrián?

Sí, ambos, Adrián, Tobías y bueno, también el resto de los personajes que deambulan por mis tebeos son como Paracelso (La tierra negra) ante el horno. Buscan, más que una respuesta (que no la hay) una transformación. Que su obra les refleje, les transmute. Supongo que en ese aspecto sí tienen mucho en común conmigo porque, al igual que yo, aspiran a una evolución a través de su trabajo.


Viñeta de La Tierra Negra (De Ponent)

El horno de Mathius (Caballero de espadas) es una chistera, el de Gasparetto una manzana... Y el mío, supongo que como el de Adrián, sería esa hoja en blanco de la que hablas. Y, sí como más o menos dice Ariadna en “Volátil” este proceso (y supongo que cualquier otro) entraña dificultad, esfuerzo y sobre todo intuición para que parezca sencillo.


Página de Volátil (De Ponent)

A la vista de la complejidad del proceso creativo, ¿qué momento se disfruta más, cuando se busca la documentación, cuando se redacta el guión, cuando se dibuja o cuando se entinta? ¿Cómo realizas estas últimas fases?

Durante el entintado es cuando más cómodo estoy porque tengo ya el libro resuelto en los lápices y ya lo peor que puede suceder es que te caiga una gota de tinta sobre una viñeta y tengas que repetirla. O sea, nada. No es como cuando haces los lápices que tienes que estar pendiente de que muchos palos funcionen a la vez para que la cosa valga la pena. O cuando estás haciendo el story o el guión que tienes que estar dándole vueltas hasta que cuaje una idea.


Boceto, lápiz y entintado definitivo de una página de El mago descalzo (La Cúpula)

Además, cuando entinto es un momento bastante mágico porque es cuando realmente ves “surgir” a los personajes tal y como van a quedar.

Rigoletto, en Nuestro verdadero nombre; La flauta mágica, en Volátil; La Traviata en El mago descalzo; Gauguin, en El Martín Pescador..., ¿hay siempre una ecuación matemática, una música (una ópera, una canción infantil, un villancico), una obra de arte... en cada uno de los libros de Luis Durán?

Siempre trabajo con música. Cada vez más. Antes solo escuchaba música cuando dibujaba ahora me pongo los cascos hasta para escribir. Puede que esto tenga algo que ver. Bueno, además siempre he tocado la guitarra. La música de una forma o de otra siempre ha estado ahí. Ahora mismo estoy escuchando un cd de Silvio Rodríguez...

Por otro lado me fascina la contigüidad que se halla en todo. Pensar en música es en cierto modo hablar de color... de matemáticas... Me resulta imposible desligar la magia y la ciencia... hadas de quasares y partículas subatómicas...

Aunque siempre has comentado que el cómic es el mejor medio que podías haber encontrado para contar historias, ¿has pensado utilizar otros, como la novela?

Hace años escribí una novela pero ahí se quedó. Esa vez la culpa fue mía ya que nunca la moví. Cuando comencé a autoeditarme historietas utilicé algunos de sus personajes y algunas de las escenas para “El gato sin alas”, “Nabo”... vamos que la transformé en cómic y así al menos me sirvió para algo. Me gustaría hacer el guión de una película... pero claro, el problema es que sin conocer a nadie en el medio me temo que pueda suceder como con la novela. Que después de un año escribiendo posiblemente todo el manuscrito terminaría pillando polvo en un cajón. Lo digo por experiencia ya que en el mundo del cómic tuve que empezar autoeditándome.


Página de Nabo (Mancuso)

En 2004 quedaste finalista en el Premio Euskadi de Literatura con Antoine de las tormentas, ¿cómo se te ocurrió presentarte al premio con un cómic?

No, no me presenté. Con el premio Euskadi de Literatura sucede como con el Premio Nacional de Cómic, hay un jurado y te seleccionan o no. La verdad es que me sorprendió mucho que el jurado incluyera una novela gráfica entre las obras finalistas de ese año.

Háblanos un poco de lo que está por venir. ¿Qué hay de aquel proyecto de recopilar las páginas de "Alicia encantada", la serie que publicaste en el Pequeño País, y añadirle material inédito?

Las voy a incluir en el recopilatorio del que te hablaba antes. Alicia sucumbió ante las Supernenas...

En tus últimos libros has hecho varias alusiones a cuentos clásicos, desde Alicia, siempre presente, hasta El principito, El soldadito de Plomo, Pinocho, Blancanieves o Gulliver, ¿has pensado en la posibilidad de “transformar” otro clásico de la literatura infantil?

Creo que en mis tebeos siempre habrá de un modo u otro guiños hacia la literatura infantil... patitos feos... casitas de chocolate... lunas ahogadas en pozos... me gusta que los cuentos sean importantes en el mundo de los niños que pueblan mis historias y que esos mismos cuentos continúen siéndolo después, de manera inconsciente, en sus vidas de adultos.

Página de Caballero de espadas (Planeta DeAgostini)

Has hecho ilustración, escrito cuentos para niños y guiones para otros dibujantes, has colaborado en obras colectivas, como Bardín baila con la más fea, de Max, Lanza en Astillero o con pequeños cuentos para Caminando entre reseñas y la Agenda de la Fnac de 2007. ¿Qué hace Luis Durán cuando no hace cómics?

Ilustraciones publicitarias para prensa, carteles por encargo...

Respecto a la incursión de tus libros en otros mercados, tienes previsto publicar en Italia y lo has hecho ya en Francia con Dargaud (La Croix du Sud, dibujado por Raquel Alzate) y Editions Rackham (Antoine des tempêtes y L'Illusion d'Overlain: À la recherche de Diluvie). ¿Cómo fue tu entrada en el mercado francés? ¿Estás teniendo allí misma aceptación que aquí?

Pues la verdad es que las pocas críticas recibidas han sido buenas pero las ventas de mis tres libros han sido discretas como ha sucedido con casi todos los autores españoles que han conseguido publicar allí salvo alguna excepción como ha sido Guarnido con Blacksad.

El editor de Rackham me ha comentado muchas veces que el mercado francés no está demasiado interesado en los libros de autores españoles. Prefieren a sus autores. Esto es lo contrario a lo que sucede en España donde se prefiere la obra que proceda de cualquier otro país antes que una obra autóctona.

Además, al ser editoriales independientes las que generalmente publican a los autores españoles en Francia, la publicidad que se hace de sus obras es mínima o nula (dudo que envíen demasiados ejemplares a la prensa o a los críticos para dar a conocer las obras).

Y ya puestos a hablar de mercados, ¿cómo ve un autor tan prolífico como tú la evolución del mercado español a corto y a medio plazo? ¿Cómo ves el apoyo que reciben nuestros autores por parte de editoriales de aquí?

Por lo general, supongo que hacen lo que pueden pero se encuentran con el problema de que en España casi no se venden cómics de autores nacionales.

Las historias, que antes transcurrían en lugares remotos, en El mago descalzo pasan a suceder en escenarios que nos resultan mucho más próximos en el espacio y en tiempo, recrean hechos más cotidianos y nos muestran personajes que han existido realmente, como el Papa Benedicto XV, pero también Madame Blavatsky, Fred Barlow o Sir Arthur Conan Doyle. De hecho, en la historia del padre Benigno recreas un suceso ocurrido en Oñate a principios del siglo pasado, cuando el pueblo obtuvo una bula que le eximía de la prohibición de exhibir imágenes de santos en la procesión del Corpus, una de sus celebraciones más emblemáticas y cuya peculiaridad has sabido retratar a la perfección. ¿Qué resulta más difícil, imaginar una ficción o modificar una realidad?

Partir de una ficción o de una realidad requiere el mismo proceso y conlleva también el mismo esfuerzo. Y es que la realidad tampoco deja de ser subjetiva. Todo lo que vemos requiere de un receptor, de un punto de vista subjetivo e intransferible. Es curioso pero estaría más alejada de la realidad la representación de un árbol tal cual que la representación del mismo árbol dibujada... por ejemplo por un niño.




Lápices y entintado definitivo de dos páginas de El mago descalzo (La Cúpula)

En este último libro, uno de los personajes no sueña con volver a la infancia, sino que pretende quedarse en ese paraíso para siempre. Para ello, ¿hay que encontrar necesariamente el zapato de un gnomo?

Supongo que hay otras vías más asequibles para no alejarse demasiado de lo que uno debería ser o de lo que uno fue alguna vez...

Aunque encontrar un zapato de gnomo nunca viene mal...

Una de las cosas que llama la atención es tu forma nada habitual de disponer los interrogantes ¿Por qué decidiste hacerlo así? y ¿por qué en El mago descalzo son distintos cuando pregunta el padre Benigno que cuando lo hace el Papa Benedicto?

Hace ocho años me enteré que no iban bien y, lo cierto, es que lo que comenzó siendo un quebradero de cabeza, ya que no era capaz de colocarlas correctamente terminó dejando de serlo. Ahora es un poco parte del tebeo, como los ojos de los niños, las constelaciones caracola...


Viñetas de la historieta "La llamada de los lobos" en Caminando entre reseñas (AEAC) y página de Antoine de las Tormentas (Astiberri)

Cuando en “El mago descalzo” los personajes hablan italiano respeté los signos de interrogación de este idioma.

Tus novelas gráficas son siempre volúmenes únicos, historias autoconclusivas. ¿Nunca has pensado en hacer una serie de alguno de tus personajes? En El mago descalzo apuntas esa posibilidad, ya que es la primera vez que anuncias que uno de sus protagonistas se marcha a otro cuento. ¿Lo veremos publicado próximamente?

He pensado en realizar una serie de treinta o cuarenta volúmenes a color en formato europeo y darle un toque aventurero. Tal vez algún día.


Lápiz y entintado definitivo de una viñeta de El mago descalzo (La Cúpula)

Lo de “El mago descalzo” sí lo retomaré pero más adelante, tal vez dentro de cinco o seis años. De hecho tengo ya bastantes cosas escritas donde los personajes siendo ya adultos vuelven a encontrarse.

Muchas gracias, Luis, por contestar a nuestras preguntas.

Un saludo... y gracias a vosotros.