viernes, marzo 26, 2010

CRÍTICA: POR EL IMPERIO # 1: EL HONOR de Merwan Chabane & Bastien Vivès

Diábolo Ediciones apuesta nuevamente fuerte por un jovencísimo autor que parece que está empezando a marcar tendencia en el país vecino (fue el ganador con sólo 24 años del premio Essentiel Revelation del Festival de la Bande Dessinée de Angoulême’09 por una de sus primeras obras, El gusto del cloro, que Diábolo editó el año pasado y de la que escribí la consiguiente reseña que podéis leer pinchando aquí), sacando este mismo mes dos obras suyas, En mis ojos (Casterman, 2009) y este primer volumen (de tres) que nos reúne hoy aquí de Por el Imperio, en esta ocasión con guiones de Merwan (dando la casualidad que hoy mismo sale publicado en el país vecino de la mano de Dargaud). Como ya habréis adivinado, estamos hablando de Bastien Vivès.

Pero al mismo tiempo que ensalzamos la figura de Vivès, tenemos que hablar también del coautor de esta obra, Merwan Chabane, ya que la historia a la que nos enfrentamos hoy está pensada y realizada a cuatro manos, por lo que si vemos claramente el trazo y el estilo de Vivès en esta obra, claramente Merwan se adueña o es participe por igual de él, no sabiéndose en ningún momento qué es de quién, ni sabemos que partes del relato aporta cada uno de los dos. Merwan también es un joven autor con ya más largo recorrido, proveniente del mundo de los videojuegos y de la animación, que se pasó al mundo de la BD con cuatro títulos ya en su haber, datando el primero de ellos, Pankat # 1: Saisi à Froid, del 2004.

Por el Imperio nos habla de una época, de un tiempo pretérito que tiene muchas similitudes con el protagonizado por el gran Imperio Romano (donde debemos ser capaces de entrever la tenue línea que divide la realidad de la ficción), en plena época de expansión por lo que podríamos identificar como las Tierras de Oriente, pero pudiendo salvar las distancias evidentes, lugares inhóspitos e inexplorados, casi vírgenes, donde habitan los que son denominados (aunque de manera recíproca toda hay que decir) “bárbaros” por el mero hecho de no ser iguales físicamente y no profesar las mismas costumbre ni las mismas religiones.

Nos cuenta la historia de Glorim Cortis, capitán de escuadra del Imperio que, bajo órdenes directas del Emperador, tiene que elegir a los mejores hombres los cuales tendrán que emprender una odisea en busca de nuevas tierras que descubrir y, a la vez, conquistar a mayor gloria del Imperio y convertir a éste en el más grande y poderoso de todos los tiempos. Esta escuadra de valerosos hombres, los mejores entre los mejores, está formada principalmente por el propio Glorin Cortis al mando de la misma, hombre con voz de mando y autoridad, tratando a los suyos como sus iguales... el teniente Calma, su mano derecha y hombre meticuloso, frío y reflexivo... el cabo Forto, el que interpreta las ordenes de su capitán para transmitirlas con férreo mando a las tropas... el batidor Vigil de Vigero, el mejor de los exploradores para reconocer el terreno... Geriatuccino, el mejor de los arqueros, infalible en sus disparos... el joven batidor Angox, con el don de "el ojo de caballo"... el soldado Statum, el más fuerte y poderoso entre los guerreros... Su misión, en propias palabras del Emperador, es “el Imperio ya no puede contentarse con conquistar el espacio... a partir de ahora debe asentar su potencia en el tiempo”.

Y, como muy bien nos apunta Glorin en su diario, “mis hombres son mis ojos, mis nervios, mi vientre, y yo soy lo que son mis hombres... mis hombres desean lo que yo quiero y yo quiero lo que desea el Imperio”.

Morwan y Vivès... Vivès y Morwan... a través de un ritmo sosegado y perfectamente mesurado hasta el milímetro, y apoyándose en un gran dibujo minimalista pero lleno de detalles, nos ofrecen una verdadera obra de arte en viñetas (realmente la mayoría de ellas merecerían una consideración aparte individualmente... pinchad sobre las imágenes para agrandarlas y entenderéis lo que os digo), narrándonos una verdadera odisea hacia lo desconocido de unos hombres fieles a sus superiores, aquellos que hablan con los dioses, que se ven sorprendidos a cada paso que dan, reflejándolo perfectamente en sus reflexiones y pensamientos, de transitar por unas tierras tan distintas a las suyas, pobladas por unas gentes que los ven como los invasores que realmente son. Vastas extensiones de terreno, de bosques, de desiertos, de ríos... que adquieren personalidad propia arrebatando en multitud de imágenes el protagonismo real de los hombres, dibujándolos como minúsculos seres vivos que viven y transitan por la inmensidad y belleza de la Madre Naturaleza. Todo este poder visual que refleja ambos autores de la vastedad de la Tierra virgen está reforzado por un magnífico color terroso, de tonalidades ocres y pastel, dando cierta preeminencia al color rojo, de Sandra Desmazières.

Como ya nos tiene “malacostumbradosDiábolo, la edición es de una muy buena calidad, de tapa dura y de formato álbum francés, con papel satinado de gramaje medio, al tiempo que, y de nuevo debemos recalcarlo, la publicación en nuestro país ha sido una semana anterior a su puesta en venta en el país vecino, y eso habla muy bien de la buena sintonia que mantiene Diábolo con Dargaud en algunos de sus títulos a la hora de su publicación (Jazz Maynard, Ken Games)... yo, por poner un “pero”, hubiera preferido tal vez un álbum integral una vez finalizada la trilogía, aunque veo lógico también realizar una edición conjunta y al mismo tiempo que la francesa, y más si se trata de hacerse con la obra más reciente de un autor del que quieres que forme parte importante de tu catálogo editorial.

Como ya hemos dicho al principio, y ahora mismo, Diábolo parece que tiene muy claro que Vivés dará que hablar en un futuro a corto y a medio plazo, y aparte de haber publicado las obras anteriormente ya mencionadas, aún le resta sacar los dos volúmenes restantes de esta trilogía y las Amistades estrechas (Casterman, 2009), éste último para septiembre de 2010.



Un primer tomo que nos ha dejado tan buen sabor de boca como el que nos dejó El gusto del cloro, aunque en esta ocasión no es su autor completo, y de temática completamente diferente a esta última, de un regusto ahora marcadamente “histórico” con claro toque fantástico, pero donde intuimos enseguida este estilo tan característico de Vivés, y también de Merwan, abanderados de una nueva hornada de jóvenes talentos fuera de la línea más clásica de la BD y más próximo a la Nouvelle BD, y que tanto atrae y engancha al lector... y son necesarios los dos volúmenes que faltan para conformar esta trilogía y comprender hacia donde se encamina esta curiosa y extraña “aventura”...

Un saludo cordial.