lunes, febrero 18, 2013

ANGOULÊME 2013: La Crónica (y II)

Tras una primera parte de la crónica sobre la 40 edición del Festival Internacional de la Bande Dessinée de Angoulême, os traemos la segunda parte de la misma en la que resumimos el resto de nuestras andanzas por las calles y recintos de este evento.

Ésta ha sido una edición caracterizada por el enorme número de visitantes, seguramente muy por encima de los 200.000 de media de años anteriores y, a juzgar por las enormes colas y aglomeraciones vistas, especialmente el sábado. Ni siquiera los lugareños habían visto tanta gente como en esta ocasión, tal y como nos dijeron algunos de los habitantes de la ciudad. Hay que añadir que, junto a esta circunstancia, debemos hacer referencia a la enorme seguridad desplegada a la entrada de los recintos, motivada por el estado de alerta que vive Francia a raíz de su intervención en Mali y por las amenazas recibidas. A pesar de las molestias ocasionadas, es de agradecer el celo y la profesionalidad desempeñados por el servicio de seguridad para garantizarnos un tranquilo desarrollo de las actividades en un festival tan multitudinario como éste. Ojalá todos los grandes eventos fuesen organizados de forma tan segura.


Volviendo a la segunda parte del vídeo-crónica del festival, seguimos con el recorrido por los otros recintos del festival. Cerca del mercado de Les Halles estaba situada la carpa de los expositores de PARA-BD, en donde los numerosos stands presentes nos mostraban las ediciones especiales, los carteles, las serigrafías y, por supuesto, los originales de algunos de los más grandes autores y que no nos importaría tener colgados en las paredes de nuestra casa. Seguimos hacia la carpa de los editores independientes, también abarrotada pero muy atractiva para los visitantes; no sólo de grandes editoriales vive el lector. Y tiempo para algunas exposiciones, de las que queremos destacar la dedicada a Andreas, una de las grandes figuras invitadas en esta edición.

Poco más nos queda  añadir; el festival llegó y se fue con la misma rapidez con la que se nos pasaron los días allí. Otro momento efímero que recordaremos cada vez que veamos las imágenes de estos dos vídeos. Ya sólo nos queda preguntarnos si el próximo año volveremos, la misma pregunta que nos hemos hecho en ocasiones anteriores. Si al final nos liamos la manta a la cabeza y volvemos a ir por allí, ya nos ocuparemos de traeros una nueva crónica de nuestras correrías. Hasta entonces, sólo nos queda despedirnos con un "À très bientôt!"