miércoles, abril 06, 2011

ROSA BATLLE: “HADAS Y ELFOS”

El año pasado, para festejar la primavera, hablé de mitos y leyendas sobre las flores y, para encuadrar el tema, os presenté el librito “Leyendas y mitos de las flores” de la Editorial Elfos, Colección Miniaturas Selectas, de Rita Schnitzer. Enlazando aquel post con los últimos de ilustradores, quiero presentaros “Hadas y Elfos” de la misma editorial y colección, también de Rita Schnitzer, pero sobre todo incidir en la ilustradora: Rosa Batlle.

La Editorial Elfos se fundó en 1980 y ya en estos primeros años de andadura (1983 y hasta, más o menos, 1988) editó unos libritos con temas muy variados e interesantes (lenguaje de las flores, sus mitos, los secretos de las hierbas, el perfume, frutos de la Tierra...) todos ellos de Rita Schnitzer, muy bien editados. Yo no tengo toda la colección, ni mucho menos, lo que es una verdadera lástima porque siendo de temática tan variada, todos coinciden en unas ilustraciones realmente estupendas, de muy distintos autores y con estilos muy diversos, que hacen de estos libritos unas verdaderas maravillas.

Hadas y Elfos” está dividido en varias partes, recoge el origen, el mundo y la naturaleza de las hadas. Nos muestra su comportamiento y su división en familias. Y, en el tramo final, la relación del mundo de las hadas y elfos con los humanos.

Las hadas, elfos, duendes, brujas y demás seres del reino mágico forman parte de las creencias de todos los pueblos del mundo. El origen de su nombre ya es tema de discusión. Puede provenir del latín “fatum”, oráculo, perdición, destino, o de “fatere” que significa encantador, hechicero. De aquí proviene el francés “fée”, el alemán “fee”, el inglés “fairy” y el castellano “feérico”. Su mundo, del que dicen lleno de paz y felicidad, es de eterna juventud. Pero nadie sabe dónde está. En él conviven la belleza y la fealdad, el terror y la risa, la malicia y el humor. Pero sobre todo es el tiempo el que transcurre a nuestro margen. La flora es semejante a la nuestra pero llena de poderes mágicos, destacando el pensamiento y las campanillas. La fauna es extraña, bestias que no existen en ningún otro lugar y que se caracteriza por sus ojos y orejas rojos.

El origen de las hadas presenta distintas teorías. Una antigua raza nórdica vencida por los celtas que se esconde bajo tierra, antiguos dioses arrinconados por nuevos dioses, espíritus de la naturaleza que pueblan aguas, aires y tierras. Su esencia es etérea, sensible y fluida pudiendo manifestarse como plantas, animales, en figuras hermosas u horrorosas. En general suelen aparecer bajo forma humana, de pequeña estatura con algún miembro exagerado o deforme: orejas puntiagudas, pezuñas de cabra, pies palmeados... Vestidos con elegancia o rústicos, de seda blanca o musgo y hojas.

Como la naturaleza, presentan muchas facetas y pueden ser alegres o melancólicos, tristes o bromistas, amistosos o vengativos, generosos o malévolos. Desconfían del hierro y de toda tecnología pero son excelentes orfebres en oro y plata. Ignoran la religión y no tiene alma, por eso envidian a los humanos. Aman las Artes, sobre todo la música, la poesía y la danza. Se sienten atraídas por la belleza. La diversión y el lujo. Magníficamente vestidas celebran grandes fiestas, bailes y cabalgatas. Su música es entrañable y nostálgica y quienes la oyen se sienten atraídos y atrapados por su hechizo. Pero también son buenas amas de casa que gustan de la pulcritud. Comen lo que les ofrece el bosque, les encanta la miel y el néctar de las flores y se pierden por la leche de vaca.

Es difícil clasificar a las hadas pues puede ser por su aspecto, carácter, por donde viven o sus costumbres. Una primera clasificación sería entre buenas y malas. Entre las primeras las “Damas Blancas” que viven en castillos o cuevas, se dejan ver poco, son hermosas y vestidas de blanco. Representan la virtud y los ideales. Son generosas y sólo aparecen para hacer el bien. Al contrario que las “Damas Verdes”, de fascinante belleza y voz cautivadora, pero egoístas y caprichosas, que seducen a los hombres y les llevan a le perdición.

Entre los seres del campo tenemos a los espíritus del bosque. Conocen a los animales y poseen artes secretas de curación. A esta familia pertenecen las dríadas, ninfas de los árboles, gráciles y esbeltas, cuya vida está unida al árbol que las cobija. Uno de los elfos más conocidos es Puck, bufón de las hadas, burlón y bromista. Malévolos y pendencieros son el Leshy de Rusia o el alemán Rübezahl. En Irlanda el más conocido es el Leprechaun, minúsculo, grueso y de roja nariz, que fuma y bebe whisky.

Entre los genios de la tierra figuran gnomos, enanos y duendes. Los gnomos viven bajo tierra y los enanos son grandes trabajadores del metal. Los Pixies de Inglaterra son traviesos y pueden ser amables y grandes trabajadores. Otros viven en las casas con los humanos como los Poltergeister que pueden ser molestos, al contrario de los Brownies que son leales a la familia.

La aristocracia élfica está representada en los Sidhe, de gran belleza, poder y talento. Pasan la vida en fiestas, cabalgatas y bailes. Tienen poderes especiales y de ellos procede la pareja gobernante.

Los genios del agua son como las aguas que habitan: serenos o turbulentos. Las doncellas de los lagos son delicadas, de largos cabellos de oro y grandes ojos verdes que irradian serena felicidad. En cambio, las mujeres de río son turbulentas, de belleza sobrecogedora que con sus cánticos atraen a los jóvenes y los arrastran al fondo de las aguas. En los mares los genios masculinos son ancianos barbudos que se presentan como hombre-pez o en el Norte como gigantes. Sus mujeres protegen el hogar, a los niños y a los animales pero como sus maridos son feos, suelen seducir a los jóvenes marineros. Tiene su correspondencia en las sirenas del Mediterráneo.

El cielo presenta más misteriosas manifestaciones. Los espíritus del cielo controlan los elementos y el clima, anuncian la primavera, hacen brillar el sol en verano, tiñen las hojas en otoño y cubren de nieves la tierra en invierno. En Alemania, la señora Holle personifica el invierno y los daneses tienen a la Reina de las Nieves, cuyo amor es peligroso para los humanos. Para los ingleses la Bruja Azul representa al invierno, y esta bruja vieja y fea se convierte en primavera en una hermosa joven que hace brotar la vegetación y despierta a los pájaros. En otoño se transforma en una hermosa mujer madura que vestida de musgo y hojas y adornada con frutas del bosque, regala a los niños manzanas, peras, higos y uvas. El silbo del aire, Ariel, vuela en su murciélago para asistir a las fiestas de los humanos y con su melodía seduce a las doncellas y deshace vientos y conjura el fuego y la lluvia.

Las criaturas fantásticas pueden mostrarse rencorosas y peligrosas de verdad. Por eso se les nombra de forma amable y respetuosa. Si nos invitan a sus viviendas hay que aceptar con cautela y no comer nada de lo que nos ofrezcan pues nos quedaríamos ligados a su mundo, como nos recuerda el mito de Perséfone. Nos podemos proteger con el hierro, objetos devotos, sal o con hierba de San Juan. En las noches propicias a los encuentros con hadas, los niños deben llevar campanillas de hierro o margaritas en flor. Siguiendo estas normas mantendremos buenas relaciones con el mundo de las hadas y podremos tener visitas placenteras de las criaturas mágicas.

Las buenas relaciones se establecieron cuando aún el hombre se sentía unido a la Naturaleza y las dos razas se conocían bien. Más tarde, al aumentar el dominio del ser humano sobre la naturaleza, estos vínculos se rompen y los contactos se llenan de desconfianza. Los encantamientos trastornan a los humanos pues se rompe el orden natural. En la actualidad aún pueden establecerse contactos y ver a las hadas. Pero a unos se muestran y a otros no: sobre todo hay que creer en ellas. Su mundo es nuestra antítesis y cualquier anomalía o momento de transición puede ser un camino entre los mundos. Los niños los encuentran mejor que los adultos, las horas crepusculares, el mediodía o la medianoche, las noches de cambio de estación, las noches de plenilunio, son momentos favorables. Entonces las reglas del mundo quedan en suspenso y se abren las puertas del otro mundo. Con prudencia y discreción podremos oír su música, entrever una alegre cabalgata, un destello dorado de un baile.

De forma racional las hadas no existen pero nos atraen y esta fascinación procede de un deseo profundo por lo espiritual y fantástico. Las hadas surgen de nuestra imaginación y deseos. Los cuentos de hadas son un reflejo de la condición humana y nos dan consejos, advertencias y lecciones. Son la encarnación de impulsos esenciales y de nuestros más secretos anhelos: representan una parte de nuestro propio yo. ¿Qué es el mundo de las hadas? El mundo de las hadas es una ilusión, una metáfora, un jardín mágico, un contrapunto a nuestro gris pasar, un mundo en que el deseo vence todo obstáculo. La respuesta está en la imaginación y en la sensibilidad de cada uno de nosotros.

Este recorrido por el mundo de lo fantástico, de su origen y características, está muy graciosamente ilustrado: pícaros duendes, grandes elfos, hermosas ninfas, damas blancas o sirenas, salen de la mano y de la imaginación de Rosa Batlle.

En el momento de saber más de esta ilustradora me he dado cuenta que tenemos muchos ilustradores en la sombra. Y Rosa Batlle es una de ellos. He podido reunir poca información: nacida en el año 1948, trabaja en la Editorial Bruguera, en 1978 realiza ilustraciones infantiles para cuentos troquelados como “Blancanieves y los 7 enanitos”, “El pájaro azul” o “El sastrecillo valiente”, y muñecas recortables, muy modernas, de gran cabeza y ojos muy expresivos. Con unas imágenes muy características de niñas o princesas, muy para niños pero bien realizadas, con un bonito colorido y una ambientación muy buena. Y ya en la década de los ochenta tenemos su colaboración en la Colección Miniaturas Selectas de la Editorial Elfos, donde además ilustra “Los secretos de las hierbas” y “El misterio del perfume”.

Y así como Rosa Batlle hay más ilustradores, sobre todo ilustradoras, que han trabajado mucho, que tienen mucho talento y gracia pero su labor no es reconocida, sobre todo si sus ilustraciones son infantiles y además en una época en la que la Ilustración y los tebeos no eran reconocidos ni como “Noveno Arte” ni siquiera como “Arte”.

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, “Ilustrador” es quien ilustra. “Ilustrar” es, según acepción tercera, “adornar un impreso con láminas o grabados alusivos al texto”. Así que ya veis: quien ilustra está en tercer lugar y además la Ilustración consta como “adorno”. En el concepto general de Arte, la Ilustración es considerada un mero auxiliar. Sigue siendo considerada de menor rango artístico, de valor inferior. Se la valora por la función que ejerce: acompañamiento a un texto, de un cartel, de una información. No es considerada como Arte, sino como una habilidad “artesanal” y además para un campo limitado como son la publicidad y el cómic, y ya sabemos todos como el cómic sigue siendo poco valorado, tanto si va dirigido a un público infantil o para uno adulto. La Ilustración es más, mucho más: completa un texto, clarifica conceptos u objetos, es publicidad, atrae hacia algo pero sobre todo tiene vida por ella misma, es Arte y nos aporta goce estético y nos llena de magia. El ilustrador es un artista gráfico y no sólo un artesano que hace bien su trabajo completando otros. Por suerte los tiempos están/van cambiando y ya se acepta la importancia y la influencia de la Ilustración así como se reconoce la labor y el Arte de los ilustradores como verdaderos artistas.

Sirvan estas líneas, no sólo para hablaros de “Hadas y Elfos” sino también como homenaje a todos los ilustradores/ilustradoras que han realizado, y realizan, su trabajo callado para ofrecernos un poquito de su Arte, su Imaginación y su Fantasía. Pero sobre todo un gran reconocimiento a esta señora de la Ilustración: Rosa Batlle.

Saludos y hasta pronto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas tardes :) felicidades por el blog. Quisiera saber si es posible encontrar el libro "Hadas y Elfos" de Rita Schnitzer con las fantásticas ilustraciones de Rosa Batlle. En las librerías on-line se advierte que está descatalogado, pero no quisiera creer que es imposble. Gracias!
Fdo: franciscandel@hotmail.com

Pepa Casino dijo...

Gracias por contactarnos. Me temo que te será difícil encontrar el librito pues ya está descatalogado. Busca en las ferias de libros antiguos y usados. Y si encuentras otros de la misma colección no dudes en quedartelos. ya nos dirás que tal te ha ido. Saludos