lunes, noviembre 12, 2012

CRÍTICA: PINGÜINO: DOLOR Y PREJUICIO de Gregg Hurwitz & Szymon Kudranski

Siempre es una alegría encontrar, de tanto en tanto, un equipo creativo totalmente desconocido para uno, Gregg Hurwitz a los guiones, Szymon Kudranski a los lápices y John Kalisz al color, pero que tan buen regusto y sabor de boca te deja con una miniserie tan redonda y bien hilvanada como es Pingüino: Dolor y prejuicio


Como ya habéis deducido, esta miniserie está dedicada a uno de los villanos más conocidos del Hombre Murciélago. Sobre este personaje y el apellido Cobblepot, ya se han escrito ríos de tinta por los más afamados guionistas del mundillo (comenzando por Bill Finger y Bob Kane, que crearon al personaje), intentando insuflar su particular visión cada uno de ellos, pasando del Pingüino más risible, al villano que en el fondo tiene buen corazón, como al que la sociedad que le rodeaba lo había tratado con desprecio, lo cual lo ha convertido en lo que es, como uno de los más crueles archienemigos de Batman, siendo uno de los personajes más corruptos y retorcidos de Gotham


Gregg Hurwitz nos muestra aquí otra nueva faceta, una nueva cara, del Pingüino, más acorde a los tiempos que corren, dentro del nuevo Universo DC y, porque no, más en la línea de las nuevas y más oscuros películas de Nolan del Hombre Murciélago (donde este personaje aún no ha hecho acto de presencia) y no de la segunda película de Tim Burton, Batman Returns, interpretado por Danny DeVito (y sin olvidarnos de ese personaje más caricaturesco y cómico que aparecía en la serie de TV de los años 60 de Batman, interpretado por Burgess Meredith), donde el personaje se decanta hacia un arquetipo más humoristico o tragicómico.


Aquí en esta historia nos encontramos con un Pingüino más despiadado, más cruel, más insensible, que bebe y surge toda esta ira y odio de su infancia y el rechazo que sufría de los que le rodeaban, incluido su padre y hermanos (salvo su madre, que para ella siempre era su “precioso niño”, y a la que él idolatraba hasta extremos enfermizos). Pero, aparte de ver un Pingüino de nuevo cruel, sádico y despiadado hasta extremos pocas veces vistas, continúa manteniendo sus características esenciales de siempre que son marca de la casa y que es por todos indentificable: su señorío aristocrático, su monóculo, su boquilla extralarga para cigarrillos, su casino Iceberg, su amor desmesurado por los pájaros (y más concretamente por los pingüinos), su inseparables paraguas y, por supuesto, su fisonomía física extraña y repulsiva, que lo convirtió finalmente en lo que es. Y también es la historia de un hombre rico y poderoso pero nada afortunado, un ser solitario y sombrío, enfadado con el mundo, pero que es capaz de encontrar el amor en una mujer ciega que no lo “ve” como el resto de la sociedad, intuyendo que detrás de ese hombre amargado y triste se encuentra un ser sensible y amable. 


El jovensísimo dibujante polaco Szymon Kudranski (el cual se está convirtiendo en todo un experto en títulos del Universo Batman, dentro de su aún corta carrera como penciller, siendo ahora el dibujante regular del Spawn de McFarlane) ha resultado ser una completa revelación y sorpresa para un servidor. Con un dibujo bastante realista y efectista, usando muy bien todo un juego de luces y sombras y claroscuros que dan el ambiente y la atmósfera apropiada para definir la personalidad y la actitud de nuestro protagonista principal, Oswald Chesterfield Cobblepot, alias el Pingüino, consiguiendo crear los parámetros precisos y necesarios para transmitirnos a nosotros los lectores esa crueldad y sadismo, con mente perversa y calculadora, que los guiones de Hurwitz nos quieren transmitir. 


Por tanto, un cómic muy recomendable, que apoyándose en un guión elaborado por un gran escritor de género negro, un magnífico dibujo rozando el hiperrealismo, con una ambientación bastante oscura en su conjunto y contexto, y con un uso magnífico de colores fríos y apagados, gracias a la paleta pseudomonocromática de John Kalisz, y si a esto añadimos que la edición de ECC Ediciones está muy bien, en tapa dura, buen papel y un precio bastante ajustado, todo este conjunto hará las delicias del aficionado más exigente del particular universo que rodea al Hombre Murciélago.

Un saludo cordial.