miércoles, octubre 24, 2012

EL DRAGÓN DE HIELO de George R.R. Martin

La publicación de este relato ha sido todo un flechazo: dragón + George R.R. Martin + Verónica Casas, ¿qué más puedo pedir? Muchos estamos ansiosos por conocer más de la obra de George R.R. Martin y la Editorial Montena nos ofrece este relato con una depurada y cuidada edición: tapas duras y buen papel e impresión. Son muy acertadas las guardas plateadas de su interior que ya nos introducen en un mundo de frío y hielo. Y además contamos con las ilustraciones de la zaragozana Verónica Casas.


Adara es una niña del frío. Nació en uno de los más difíciles inviernos conocidos y su nacimiento provocó la muerte de su madre. Es una niña “rara”, solitaria, silenciosa y retraída que nunca llora ni ríe. Junto con su padre, su hermana Teri y su hermano Geoff, vive en una granja. A todos les gusta el verano que es cuando les visita el tío Hal, jinete de dragón. Pero Adara prefiere el invierno que es cuando la visita el dragón de hielo. Nadie lo conoce y todos dicen que no existe este tipo de dragón, su tío Hal reconoce que hay pocos e imposibles de domar. Pero este dragón viene a ver a Adara todos los inviernos, se deja tocar e incluso montar por la niña. Corren tiempos difíciles y la guerra que mantiene el reino se alarga y va destruyendo las tierras hasta que un verano el tío Hal sugiere que marchen al sur. El mundo conocido por la niña peligra cuando dragones del norte invaden sus tierras: será el dragón de hielo quien puede salvar esta situación. 


Relato en un principio dirigido a un lector infantil, tanto por su protagonista como por la sencillez de la narración pero tiene mucho más fondo que el de un cuento infantil ya que podemos encontrar distintos niveles de lectura. Martin nos sitúa en un mundo que no nos es del todo desconocido en el que encontramos seres fantásticos como dragones y una civilización “medieval”. La protagonista es una niña de siete años que nos eleva sobre la realidad cotidiana con su amor por el invierno y, sobre todo, por su cariño hacia un ser como el dragón de hielo. Este dragón sobresale por su originalidad por encima del tipo común de dragón que más conocemos. Será este ser excepcional y fuera de lugar el que nos dará la solución a los problemas y el que hará que Adara crezca feliz. 


Es un relato con fuerza y poder en el que Martin nos ofrece la historia de una niña, la situación de un reino, la lucha por mejorar y conseguir la paz, una buena trama y una dinámica acción. Los adultos apreciaremos todo esto y los niños disfrutarán con el cuento y las ilustraciones. Puede parecer extraño este relato corto de Martin ya que estamos acostumbrados a sus grandes novelas de “Canción de hielo y fuego” pero debemos recordar que hasta 1988 fue un escritor de relatos, tomando un camino fundamental en la literatura fantástica que es la narrativa breve, ahora bastante olvidada. También ha sido un gran antologista: la serie New Voices (con cuatro libros) y Wild Cards (con quince volúmenes hasta el momento) con muchos relatos del propio Martin. “El dragón de hielo” se publicó originariamente en 1980 con ilustraciones de Yvonne Gilbert y en España la Editorial Gigamesh lo publicó en su revista en julio de 2003 consiguiendo el Premio Ignotus al Mejor Relato Extranjero en 2004. Pero es ahora con la edición de Montena y las ilustraciones de Verónica Casas cuando se la da la justicia necesaria. 


Las ilustraciones ocupan un lugar muy importante en el relato, tanto por su cantidad como, sobre todo, por su calidad. Verónica Casas había ilustrado a Martin hace ya diez años para la Revista Gigasmesh. La Editorial Montena se puso en contacto con ella y, en un proceso de selección, tuvo la aprobación de George R.R. Martin para esta edición. Conocía la obra de Martin pero en la actualidad ha tenido mayor presión porque es un autor ya reconocido. También ha tenido que variar su visión de la literatura adulta de Martin para adaptarse a este relato más infantil y realizar unas ilustraciones más acordes a este tipo de lector.

Las ilustraciones realizadas en blanco y negro (grafito en los originales) nos plasman distintos momentos del relato: Adara jugando en la nieve, el encuentro con el dragón, la familia de la niña, el vuelo del dragón... Verónica Casas ha ilustrado los momentos, digamos narrativos, y los momentos cumbre del relato. Por cierto, a mi entender, los más adecuados para unirse con la narración. Realizados con cuidado y mimo, tenemos un gran dragón de hielo, una preciosa niña y una ambientación del mundo que les rodea sumamente adecuados y muy, muy buenos. Espero que surjan más colaboraciones entre estos dos artistas.


Así que, resumiendo, tenemos entre nuestras manos un libro muy interesante, con un relato muy bueno, más dirigido a un lector infantil pero que no dejará de gustar a los más adultos y que está arropado con unas ilustraciones estupendas que recogen su esencia y nos llevan a un mundo de fantasía que intuimos más grande.

Y vuelvo al principio: ¿quién se resiste a un dragón con George R.R. Martin y Verónica Casas como mentores? Saludos y hasta pronto.